Asociación Española de Urología
II Curso de la AEU en Formación Continuada
Madrid, 12, 13, 14 y 15 de Noviembre de 2008. Hotel Meliá Castilla
 

Para llevar a cabo una valoración objetiva y sin sesgos del I Curso de la AEU de Formación Continuada, el análisis lo hemos dividido en tres apartados: docente, económico y logístico. Dicho análisis va a permitir conocer el calado del proyecto a los urólogos que no han asistido y confirmarlo a aquellos que compartieron los casi cuatro días de pleno e intenso aprovechamiento.

 

Figura 1

La valoración docente ha sido cuantificada mediante la información obtenida a través de las encuestas realizadas, con toda rigurosidad, a los urólogos asistentes. Los tres apartados en los que estaba dividida cada jornada (Cirugía en Directo, Sesiones Plenarias y Seminarios) (Fig. 1) fueron evaluados de forma independiente. En el correspondiente a la Cirugía se analizo su valor docente (Fig. 2), el valor de las discusiones quirúrgicas (Fig. 3), la calidad de las imágenes transmitidas por vía satélite (Fig. 4) y la calidad del sonido (Fig. 5). De las Sesiones Plenarias y de los Seminarios se evaluó su valor docente (Figs. 6 y 7).

Los ítemes empleados correspondieron a, excelente, muy bueno, bueno, malo, muy malo y ns/nc.

La evaluación del valor global docente del curso, correspondiente al lunes, martes y miércoles, fue de excelente y muy bueno en el 87,98%, de bueno en el 7,77%, de malo y muy malo en el 0,35% y ns/nc en el 3,88% (Fig. 2). La evaluación de las Discusiones Quirúrgicas fue de excelente y muy buena en el 73,14%, y de buena en el 21,90% (Fig. 3).

La calidad de las imágenes transmitidas desde los distintos hospitales colaboradores fue de excelente y muy buena en el 95,40%, de buena en el 3,88% y ns/nc en el 0,70. Las puntuaciones mala y muy mala no fueron puestas de manifiesto en la valoración de este apartado (Fig. 4).

La calidad del sonido de las distintas retransmisiones fue de excelente y muy buena en el 73,14% y de buena en el 22,26% (Fig. 5).

Figura 2

Figura 3

Figura 4

Figura 5

La evaluación de las Sesiones Plenarias de los cuatro días fue de excelente y muy buena en el 81,97% y 12,50% respectivamente (Fig. 6).

La evaluación de los Seminarios fue de excelente y muy buena en el 62,19%, de buena en el 6,71% y de mala en el 0,70%. En la evaluación de este apartado observamos un porcentaje muy elevado (30,38%) de ns/nc (Fig. 7).

La valoración de muy mala sólo fue manifestada por tres de los urólogos participantes (0,17%) y en relación con el apartado de Discusión Quirúrgica. En los restantes cinco apartados no hemos observado dicha valoración (Figs. 2-7).

Figura 6

Figura 7

Un segundo aspecto interesante para conocer las dimensiones del curso es la valoración de la asistencia, tanto desde un punto de vista cuantitativo como cualitativo. Si nos detenemos a observa las diferentes gráficas podremos comprobar la homogeneidad de la participación en relación a la regularidad de la asistencia en cuanto al tiempo y a la permanencia en la sala. La puntualidad en la puesta en marcha de las retransmisiones vía satélite de las intervenciones quirúrgicas, así como la puntualidad por parte de los urólogos participantes ha sido modélica y por ello un dato a destacar. En las Figuras 8, 9 y 10 podemos comprobar dicha puntualidad a la hora de acceder los urólogos al auditorio para asistir a las Sesiones Quirúrgicas y a sus Discusiones. Al poco tiempo de iniciarse la sesión (8,30 horas) se alcanzaba “el nadir” de asistencia y se mantenía de forma regular hasta que se concluía dicha Sesión a las 14,30 horas. Sólo descendía la audiencia a media mañana y durante un período aproximado de treinta minutos por razones técnicas (cambio de paciente) y/o para un pequeño descanso. Este dato creemos que también debe ser muy valorado pues refleja la seriedad con la que se ha realizado el Curso así como la responsabilidad de los asistentes.

Figuras 8-11

La Sesiones Plenarias se iniciaban a las 15,30 horas y se concluían a las 16,30 horas. La puntualidad, la homogeneidad y la regularidad de la asistencia fue similar (Figs. 11-14).

Figura 12

Figura 13

Figura 14

Para poder cumplir este horario los almuerzos de trabajo, correspondientes a los tres días de jornada completa, se adaptaban rigurosamente a los tiempos (14,30 horas – 15,30 horas). Los Seminarios se iniciaban a las 18.30 horas y concluían a las 19,30 horas. Un total de ocho Seminarios (Análisis Critico del Tratamiento Farmacológico de la HBP, Estenosis de Uretra, Andrología, Cáncer de Riñón, Cáncer de Vejiga, Cirugía del Suelo Pélvico – Incontinencia Urinaria, Endourología del AUS e Infecciones) fueron impartidos. El carácter interactivo y la participación de los asistentes fue modélica. Los datos demostraron que la razón de ser de los Seminarios estaba muy justificada.

Cuando concluía cada jornada la mayoría de los participantes habían permanecido en el curso durante más de once horas (Figs. 15-22). El jueves fue el único día que no hubo Sesión Quirúrgica ni Seminarios. La valoración de las Sesiones Plenarias, que tuvieron lugar dicho día, se puede ver en la Fig. 15.  

Figura 15

Figura 16

Figura 17

Figura 18

Figura 19

Figura 20

Figura 21

Figura 22

La dinámica fue prácticamente similar a los días anteriores, aunque con pequeñas desviaciones horarias. El segundo parámetro que ha sido evaluado es el correspondiente al presupuesto económico del curso. Cuando se definió y se diseñó el curso la Junta Permanente estableció que las cuentas serían comunicadas de forma exhaustiva y transparente a la Junta Directiva, a la Industria Farmacéutica así como a toda la Comunidad Urológica a través de la Asamblea de próximo Congreso Nacional y del Boletín.

El día 30 de Octubre, dos semanas después de la celebración del curso, los representantes de la Industria Farmacéutica relacionada con la Urología fueron convocados en la sede de nuestra Asociación. El balance económico, de ingresos y gastos, fue expuesto de forma exhaustiva y pormenorizada. La misma información fue comunicada a los miembros de la Junta Directiva en la Reunión Ordinaria de 23 de noviembre último. En dicha reunión con la Industria Farmacéutica, al igual que en otras anteriores, siempre hemos contado con la presencia de un representante de la Unidad de Supervisión Deontológica de Farmaindustria (USD).

Para evitar ser excesivamente prolijo y denso en la información económica que ofrecemos en este Boletín, no va ser pormenorizada como hicimos en las reuniones referidas. No obstante esta Junta Permanente, y a través de su Tesorero, está dispuesta a informar de todas aquellas dudas y datos a requerir por parte de cada uno de los miembros de nuestra Asociación.

En este sentido en la Figura 23 podemos ver el presupuesto global del curso. La Figura 24 corresponde a los ingresos y gastos generales así como a los beneficios.

Figura 23

Figura 25

En relación con este apartado económico queremos resaltar el presupuesto que dedicamos a ponentes (Fig. 25) y al personal sanitario de los distintos hospitales colaboradores (Fig. 26), así como el correspondiente a beneficios (Fig. 24). Siguiendo el criterio que establecimos desde que asumimos la responsabilidad en la AEU, esta Junta Permanente optó por definir y desarrollar un Proyecto de Formación Continuada, este curso, que cumpliera los criterios establecidos por la Unidad de Supervisión Deontológica de Farmaindustria en el que el componente lucrativo no está contemplado, y que todos los ingresos estuvieran orientados a que el “I Curso de la AEU de Formación Continuada ” fuera el mejor impartido en nuestro país.

Siguiendo este criterio incentivamos, menos de lo que nos hubiera gustado, la importante labor llevada a cabo por los distintos ponentes nacionales y extranjeros que han participado en la Sesiones y Discusiones Quirúrgicas, Sesiones Plenarias y Seminarios así como la modélica participación del personal sanitario de los cinco hospitales colaboradores. Dicha incentivación se realizó a través de una Tarjeta Regalo (ponentes nacionales y personal sanitario de los hospitales colaboradores) o de un obsequio (ponentes extranjeros). El importe correspondiente a dichos gastos esta recogido en las Figuras 25 y 26.

Figura 25

Figura 26

Opinamos que el esfuerzo llevado a cabo en el transcurso de una cirugía o en la preparación y participación en una Sesión Científica debe ser remunerado.

En lo que a los beneficios se refiere (Fig. 24), y en reuniones previas con la Industria Farmacéutica a la del 30 de Octubre, establecimos que de producirse estos se repartirían de forma proporcional de acuerdo con la colaboración llevada a cabo por cada una de las entidades farmacéuticas. Si sucediera lo contrario la AEU asumiría la diferencia.

El tercer apartado corresponde al logístico. En las diferentes reuniones que hemos mantenido con la Industria Farmacéutica y con las Empresas de Tecnología Sanitaria, y previa información a la Junta Directiva, les propusimos varias iniciativas en relación a los “stands”, los almuerzos de trabajo y el “pack” Inscripción – Hotel con el objeto de mejorar el funcionamiento del Curso. La idea de no contar con la existencia de “stands” está justificada por el ahorro que ello conlleva, en personal y recursos económicos, a favor de la Industria Farmacéutica así como el de favorecer indirectamente el que los urólogos participantes no abandonen el Curso a la hora del almuerzo y este lo realice a través del incluido en el “pack” Inscripción – Hotel. La falta de “stands” esta suplida por una Sala (Sala de la Industria Farmacéutica y de la Empresas de Tecnología Sanitaria) en la que cada mesa tiene el logo de cada uno de los Laboratorios Farmacéuticos que han colaborado en la esponsorización del Curso (Fig. 27). Cada urólogo y/o cada Responsable de la Industria Farmacéutica emplearon este lugar de encuentro para dialogar con toda tranquilidad. En dicha sala estaba contemplado el poder tomar un “Coffee–Break”.

Figura 27

Hemos querido romper con el procedimiento tradicional de “inscripciones por stands”, como método histórico a la hora de esponsorizar los cursos, por el de diseñar un “pack”, a modo de beca, en el que se incluye Hotel e Inscripción.

Esto nos ha supuesto un trabajo añadido pero creemos haber favorecido el que el urólogo becado sea consciente de quien lo ha esponsorizado. Con el método clásico, y debido al elevado número de inscripciones que los delegados de los distintos laboratorios manejan, en numerosas ocasiones un mismo urólogo es invitado por varios laboratorios. Al final de todo el proceso el Delegado se ve obligado a agradecerle el haber sido elegido para tal fin. Con la modificación comentada unido a que los urólogos participantes podían almorzar con los representantes de la Industria Farmacéutica, en las distintas mesas identificadas con los logos de los laboratorios que han contribuido en la esponsorización del Curso.

Figura 28

Creemos haber contribuido en favorecer un reconocimiento mayor y al mismo tiempo más personalizado de la Urología, del urólogo, a la industria; por otra parte “alma mater” de la viabilidad de la Formación Continuada en nuestro País (Fig. 28).

Estos cambios han sido analizados tras la celebración del curso, tanto en la última Junta Directiva como en la reunión con la Industria Farmacéutica referida.

La valoración por la introducción de dichas modificaciones ha sido acogida de manera muy favorable y por unanimidad en ambos foros. Un apartado muy especial se lo queremos dedicar a los cinco hospitales colaboradores que han participado en el curso. Los Hospitales de Basurto (Bilbao), Carlos Haya (Málaga), Xeral (Vigo), Virgen de la Salud (Toledo) y Morales Meseguer (Murcia) han sido uno de los pilares fundamentales para que el proyecto llegara a un buen fin. Es justo destacar la seriedad y la profesionalidad con la que ha trabajado todo el personal sanitario que ha contribuido (personal de mantenimiento, celadores,

Figura 29

 auxiliares, enfermeras, anestesiólogos y urólogos). El esfuerzo desarrollado por ellos siempre ha estado respaldado y coordinado por la magnífica labor de los responsables de las Unidades de Urología (Dres. M. Unda Urzaiz, V. Baena González, A. Ojea Calvo, A. Gómez Rodríguez y B. Miñana López) de los cinco hospitales. A todos ellos desde la Junta Directiva de la AEU les damos las gracias. La colaboración de las distintas Direcciones de Gerencia ha sido modélica. Una vez más se demuestra que el éxito de los proyectos depende del trabajo y la perseverancia. Podemos afirmar que estas no han faltado en el diseño y en el desarrollo del curso. Nuestra Agencia de Viajes “El Corte Inglés”, en la logística, y Muñumer, en las retransmisiones, han sido piezas clave del éxito. “El Curso” junto al Congreso Nacional son los “Proyectos Insignias” de la AEU.

Figura 31

“El Curso” hemos querido que sea un Proyecto en colaboración con la Industria Farmacéutica (Fig. 29) y con la complicidad de la Comunidad Urológica, razón de ser del “Proyecto” (Fig. 30), y siempre con la estrecha supervisión, que voluntariamente hemos querido, de la Unidad de Supervisión Deontológica de Farmaindustria (Fig. 31). Este engranaje (AEU, Industria Farmacéutica, Comunidad Urológica y Unidad de Supervisión) lo consideramos esencial. Los responsables actuales de la Industria Farmacéutica entienden y comparten esta filosofía.

La AEU, una entidad sin ánimo de lucro, está obligada a conseguir los recursos necesarios para alcanzar los objetivos educativos que exige la sociedad a sus profesionales. Las empresas farmacéuticas y de tecnología médica son, por un lado, fuentes de avances e medicina (medicamentos, implantes o dispositivos), y por otro tienen el deseo de difundir la información de los ensayos clínicos relacionados con sus propios productos. Pero la realidad nos demuestra que médicos (urólogos) y empresas

Figura 32

 farmacéuticas y de tecnología médica nos necesitamos mutuamente.

Empresas farmacéuticas y de tecnología médica necesitan de los médicos, auténticos generadores de la venta efectiva a través de una prescripción informada y cualificada, que ayuden al desarrollo clínico de sus productos. Los médicos (los urólogos) necesitan de la industria una información directa y actualizada sobre el estado del arte de la terapéutica farmacológica, instrumental y de equipamiento así como el apoyo financiero directo e indirecto para mantenerse al día en el conocimiento de su especialidad y en el desarrollo de la investigación.

La industria es actualmente una fuente importante de financiación de estas actividades.

Esta vía de soporte, probablemente…, seguirá siendo necesaria en el futuro. Todo lo anterior no es óbice para que la AEU reafirme su compromiso de fomentar el juicio independiente y la profesionalidad de sus miembros, debiendo discernir entre la promoción de los productos y la educación médica imparcial.

Las administraciones sanitarias conocen estos hechos y aceptan sin demasiadas reticencia este estatus, reconociendo virtudes y defectos. Esto no significa que el paisaje descrito deba permanecer inmutable. Pero como podemos imaginarnos la formación médica es un negocio multimillonario que conlleva una inversión económica importante. Accionistas e inversores, que tienen que obtener sus beneficios, son de una importancia estratégica en los Programas de I + D + i (Investigación, Desarrollo, innovación) y en una amplia red de puestos de trabajo.

Figura 33

Todo esto puede desembocar en un conflicto de intereses. Intereses públicos, dirigidos a mejorar la formación de los profesionales sanitarios, e intereses privados, propios y legítimos, siempre que se ajusten a derecho. Por ello desde la Asociación Española de Urología abogamos, y así se les ha comunicado a las Empresas Farmacéuticas y a las Empresas de Tecnología Médica, por un marco ético de transparencia y mutua aceptación.

Todos somos conscientes del papel que desarrollan las empresas farmacéuticas y las empresas de tecnología médica en la formación continuada de los médicos.

También conocemos muy bien la inflación y la dispersión de actividades que conllevan unos costes muy elevados tanto en recursos humanos como económicos (Figs. 32 y 33). Por ello una

Figura 34

aceptación acrítica ya no es posible aunque estemos inmersos en la competitividad de una sociedad de mercado. Dispersión de recursos es difícilmente compatible con calidad y somos conscientes del carácter finito de estos.

Por ello desde la AEU somos partidarios de llegar a acuerdos con las empresas farmacéuticas y d tecnología médica para orientar la formación continuada desde el mecenazgo científico de la propia Asociación.

Respaldando desde la AEU que las inversiones en formación continuada sean menos opacas, frecuentes y duraderas, en las que el carácter institucional predomine sobre el individual (Fig. 34). Estamos seguros que los distintos delegados de la red de venta también lo agradecerán.

Dr. J. Castiñeiras
Presidente
Dr. C. Llorente
Vocal de Actividades Científicas