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   Lucha Antitabaco
   
 
LA AEU CONTRA EL TABACO
El tabaco está relacionado varios tipos de cáncer en urología, como el cáncer de vejiga, de riñón, de vías urinarias (pelvis renal y uréter) y de pene. En el ámbito de las enfermedades cardiocirculatorias el tabaco es uno de los principales agentes implicados en la disfunción eréctil. También existe relación entre tabaco e infertilidad masculina (alteraciones en el semen).
 
La AEU se posiciona al lado de la lucha contra el tabaco, con el objetivo de disminuir los daños derivados de su consumo y disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer, la disfunción eréctil y la infertilidad masculina.
 
Tabaco y cáncer de vejiga
El cáncer de vejiga es uno de los tumores relacionado directamente con el consumo de tabaco. Cuando se habla de los riesgos del tabaco son claras las alusiones al cáncer de pulmón, al cáncer de laringe y a los problemas circulatorios. Pero el cáncer de vejiga es una de las enfermedades cancerosas más frecuentes actualmente y su relación con el tabaco es indiscutible.
Desde la AEU queremos informar a la población de que el tabaco puede provocar cáncer de vejiga, y animar a las personas fumadoras a dejar el tabaco
Teniendo en cuenta que algunos cánceres de vejiga habrán de ser tratados con la extirpación total de la vejiga de la orina, los pacientes que han de sufrir esta delicada intervención, que puede dejar comprometidas la potencia sexual y la facultad de orinar normalmente, hubieran agradecido que alguien les hubiera informado del riesgo que estaban asumiendo cuando decidieron convertirse en fumadores.
 
Fumar provoca cáncer de vejiga
Las sustancias tóxicas que contiene el tabaco son eliminadas por orina. El contacto mantenido durante años de esas sustancias en el interior de la vejiga, provoca cambios irritativos que pueden convertirse en cáncer.
El cáncer de vejiga se manifiesta sobre todo con la presencia de sangre en la orina. Este signo es especialmente importante en pacientes fumadores. Ante el suceso de sangrar por orina se debe activar un protocolo de diagnóstico que incluye el cáncer de vejiga en todos los casos. El cáncer afecta con mayor frecuencia a personas de edad superior a 50 años (aunque puede aparecer a edad más temprana), la mayoría fumadores de muchos años.
El cáncer de vejiga es el cuarto tipo de cáncer más frecuente en los varones de países occidentales. Hasta ahora ya se ha demostrado que el riesgo es entre dos y cuatro veces superior en fumadores y ex fumadores que en quienes nunca han probado el tabaco.
En España se ha observado que el número de casos de cáncer de vejiga ha disminuido desde los años 80 coincidiendo con el abandono del tabaco de muchas personas y con los hábitos saludables de los jóvenes, hoy día bien informados sobre los riesgos de ser fumador. Pese a este dato positivo el número de casos de cáncer de vejiga en España es uno de los más altos de Europa. El aumento de mujeres fumadoras propicia la elevada cifra de cáncer de vejiga y la tendencia al alza en el sexo femenino.
El hábito de fumar suele iniciarse durante la adolescencia. Se sabe que quienes comienzan a fumar antes de los 15 años tienen un riesgo tres veces superior de desarrollar cáncer de vejiga en la edad adulta, mientras que los sujetos que empiezan entre los 15 y los 19 años muestran riesgo 1,5 veces superior a los no fumadores. Niños y adolescentes son más vulnerables a los daños del tabaco que los adultos, manifestando el daño a largo plazo cuando alcanzan edades avanzadas.
 
Riesgo en fumadores pasivos
No sólo los fumadores son los perjudicados, sino también sus familiares o personas no fumadoras de su entorno, los llamados fumadores pasivos, que no fuman pero sí inhalan el humo de los fumadores que tienen a su alrededor. La exposición al humo de los cigarrillos durante la infancia y adolescencia puede tener efectos más perjudiciales que los que estas sustancias provocan en la edad adulta. Si antes se atribuía este riesgo al mayor número de años fumando, cada vez existen más argumentos que apuntan a que la sensibilidad a los productos tóxicos del tabaco es mayor en los primeros años de la vida. El tabaco ataca a los que fueron fumadores pasivos en su infancia, que muestran mayor riesgo de tener cáncer de vejiga en la edad adulta que quienes no estuvieron expuestos al tabaco.
 
El tabaquismo es el factor de riesgo más importante para el desarrollo de cáncer de vejiga y de otras enfermedades urológicas. Las campañas destinadas a dejar de fumar son una poderosa herramienta para reducir el número de casos de cáncer, como los de vejiga y riñón. También diversas disfunciones sexuales que afectan al varón. Los urólogos deben desempeñar un papel activo en la educación de los pacientes y proporcionarles recursos para abandonar el tabaco.
 
 

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