Introducción
La disponibilidad de un biomarcador sensible como el PSA y de una técnica de imagen altamente sensible como el PET-PSMA convierte al carcinoma de próstata en un candidato idóneo para el tratamiento dirigido de las metástasis en contexto oligometastásico. La detección precoz de enfermedad metastásica y el tratamiento dirigido mediante técnicas modernas de radioterapia, como la radioterapia corporal estereotáctica (SBRT), han demostrado en dos estudios prospectivos y aleatorizados de fase II (STOMP y ORIOLE) reducir significativamente el riesgo de progresión y retrasar el inicio de la terapia de privación androgénica (aLHRH).
Objetivos
Evaluar la eficacia y toxicidad de la SBRT dirigida a metástasis diagnosticadas por PET-PSMA en pacientes con carcinoma de próstata oligometastásico tras tratamiento primario con prostatectomía radical.
Materiales y métodos
Se realizó un análisis retrospectivo de 24 pacientes con enfermedad metastásica oligometastásica (≤3 lesiones en PET-PSMA) tras prostatectomía radical, tratados con SBRT entre enero de 2022 y mayo de 2023. El objetivo primario fue la supervivencia libre de progresión, definida como el tiempo hasta el inicio de tratamiento con aLHRH o un aumento >25% del PSA nadir tras SBRT. La estimación se realizó mediante el método de Kaplan-Meier.
Resultados
Se incluyeron 24 pacientes con una mediana de edad de 73 años (56–84). El tiempo mediano entre la cirugía y la SBRT fue de 81 meses (10–355). La mayoría presentó una única lesión metastásica (75%), siendo predominantemente ganglionar (67%), seguida de lesiones óseas (25%) y una recidiva peri-anastomótica.
El PSA medio previo a SBRT fue de 1,66 ng/mL y descendió a 0,46 ng/mL tras el tratamiento. Veinte pacientes presentaron una reducción del PSA superior al 50%, de los cuales 11 alcanzaron niveles indetectables. El tiempo medio de respuesta bioquímica fue de 12 meses (IC95%: 10–15).
Con una mediana de seguimiento de 8 meses (1–19), la supervivencia libre de progresión estimada fue de 15,2 meses (IC95%: 12–18), sin alcanzarse la mediana. Cuatro pacientes iniciaron hormonoterapia con aLHRH, con un tiempo medio de 6 meses tras SBRT. Los pacientes con progresión presentaron valores de SUV significativamente más elevados en el PET-PSMA previo al tratamiento (60±40 vs. 24±23; p<0,001). No se objetivó progresión clínica ni radiológica. Solo un paciente refirió empeoramiento de los síntomas del tracto urinario inferior; no se registraron otros efectos adversos ni fallecimientos.
Conclusión
En nuestra experiencia, la SBRT permitió retrasar aproximadamente 15 meses el inicio del tratamiento sistémico, con excelentes respuestas bioquímicas y mínima toxicidad. A pesar de las limitaciones del estudio (tamaño muestral reducido y seguimiento corto), la SBRT parece una opción segura y eficaz en pacientes con carcinoma de próstata oligometastásico, aunque aún no existe evidencia de que modifique la historia natural de la enfermedad.
Introducción
El cáncer de próstata es la segunda neoplasia maligna más frecuente en hombres, y la radioterapia (RT) es una de las principales opciones terapéuticas. Entre sus complicaciones está la cistitis inducida por radiación. Este estudio tiene como objetivo identificar factores predictivos de cistitis grave y describir tratamientos según el grado de gravedad.
Material y métodos
Se realizó un estudio de cohorte retrospectivo y observacional que incluyó a 1.322 pacientes con cáncer de próstata tratados con radioterapia con intención curativa entre marzo de 2012 y marzo de 2024; posteriormente, se excluyeron aquellos con RT pélvica previa, antecedentes de cáncer vesical, cistectomía o seguimiento inferior a seis meses.
Asimismo, la cistitis inducida por radiación se definió como hematuria macroscópica confirmada por cistoscopia tras descartar otras causas. Finalmente, la gravedad se clasificó según los CTCAE v5.0, considerándose graves los casos de grado ≥3. Los análisis se realizaron con SPSS v30, con significación estadística establecida en p<0,05, y el estudio contó con la aprobación del comité de ética.
Resultados
Se incluyeron 66 pacientes con cistitis inducida por radiación tratados con radioterapia conformada tridimensional (3D-CRT), de los cuales el 54,4% desarrolló cistitis grave. Entre estos, el 33,3% recibió oxigenoterapia hiperbárica, el 33,3% requirió fulguración transuretral, el 16,7% fue tratado con instilaciones intravesicales y el 2,8% precisó cistectomía urgente; además, cuatro pacientes (11,1%) fallecieron por shock hipovolémico o séptico.
La hipertensión mostró tendencia hacia la significación estadística (p=0,077). Sin embargo, el tipo de radioterapia fue el único predictor independiente significativo de cistitis grave (p=0,040). La radioterapia adyuvante y de rescate se asoció con reducción del 79,4% y del 75% del riesgo, respectivamente, frente a la radioterapia primaria (ϕc = 0,374).
No se observaron asociaciones significativas con la diabetes mellitus, el tratamiento antitrombótico, el grado tumoral ni la irradiación ganglionar pélvica. La dosis total de radioterapia mostró tendencia a la significación (p=0,084), siendo mayor en los casos de cistitis grave.
Conclusiones
Estos hallazgos indican que el tipo de radioterapia es predictor relevante de cistitis grave inducida por radiación, con mayor riesgo en pacientes tratados con radioterapia primaria. Las estrategias preventivas y la planificación terapéutica individualizada pueden reducir su incidencia y gravedad.
Palabras-clave: Cistitis grave, Radioterapia, Factores predictivos
Introducción:
La braquiterapia (BT), administrada mediante implantes permanentes o temporales, es una opción terapéutica curativa bien establecida y en continua evolución para el tratamiento del cáncer de próstata localizado.
Objetivos:
Evaluar a los pacientes candidatos a braquiterapia de baja tasa de dosis (LDR) en nuestra institución, siendo el objetivo principal la tasa de recurrencia bioquímica.
Material y Métodos:
Estudio retrospectivo que incluyó a todos los pacientes propuestos para BT LDR entre 2015 y 2018. Los criterios de inclusión fueron: diagnóstico reciente de cáncer de próstata localizado, tratamiento con BT como modalidad primaria y un seguimiento mínimo de cinco años, excepto en los casos en los que la recurrencia bioquímica ocurrió de forma más precoz. Se excluyeron los pacientes tratados en contexto de recurrencia, aquellos que recibieron BT como parte de un tratamiento multimodal y los pacientes con un seguimiento inferior a cinco años.
Resultados:
Durante el período mencionado, 72 pacientes fueron propuestos para BT LDR, de los cuales cuatro fueron excluidos según los criterios previamente descritos.
La edad media al diagnóstico fue de 65,25 ± 7,25 años. El 50% de los pacientes presentaban ISUP 1 en la biopsia y el 57% fueron clasificados como enfermedad de riesgo intermedio favorable según los criterios de la EAU.
Durante el seguimiento, la recurrencia bioquímica se produjo en el 8,8% (6/68) de los pacientes, con un tiempo medio hasta la recurrencia de 5,33 años. Posteriormente, cuatro pacientes fueron derivados a tratamiento focal y dos a tratamiento sistémico. Los pacientes con recurrencia presentaron un nadir de PSA significativamente más elevado (p < 0,05), así como valores de PSA al año de la braquiterapia significativamente superiores (p = 0,04).
Los efectos adversos se notificaron en el 72% (49/68) de los pacientes. Los síntomas urinarios fueron los más frecuentes, afectando al 69% (47/68), predominantemente síntomas de almacenamiento. De estos, el 80% requirió tratamiento farmacológico y tres pacientes (6,4%) precisaron intervención quirúrgica. Se observaron complicaciones hemorrágicas autolimitadas en cuatro pacientes (6%). La disfunción eréctil fue reportada en el 14,7% (10/68) de los pacientes. No se identificaron factores relacionados con el paciente o con la enfermedad asociados a un mayor riesgo de complicaciones.
Conclusión:
A pesar del tamaño reducido de la muestra, la BT LDR parece ser un tratamiento seguro y eficaz para el cáncer de próstata de bajo e intermedio riesgo, con una baja tasa de recurrencia bioquímica tras al menos cinco años de seguimiento. Aunque la toxicidad urinaria fue frecuente, la mayoría de las complicaciones fueron de bajo grado y se manejaron eficazmente con tratamiento médico, con una necesidad mínima de intervención quirúrgica.
Introducción: Los tumores apicales son complejos por su localización bajo el pubis, la amplia extensión del complejo venoso dorsal, la proximidad del paquete neurovascular y la menor cápsula prostática, con posible interdigitación de fibras musculoesqueléticas. Estos factores aumentan el riesgo de incontinencia, disfunción eréctil (DE), márgenes quirúrgicos positivos (MQ+) y recurrencia bioquímica (RB); los MQ+ apicales se han descrito hasta en el 36,5%. Evaluamos la seguridad, los resultados oncológicos y de calidad de vida (CV) de TULSA de glándula completa con preservación nerviosa, con o sin preservación de conductos eyaculadores (PCE).
Materiales y Métodos: Se utilizó un escáner de RM de 3 T con sonda transuretral robótica asistida por IA (TULSA). Se incluyeron pacientes con cáncer de próstata (CP) apical primario y posradiación, con tumor adyacente o involucrando el esfínter externo, tratados con TULSA de glándula completa con o sin PCE (primarios) o ablación focal (pos‑RT externa), con ≥6 meses de seguimiento. Se emplearon DWI, mapas ADC e imágenes T2W intraoperatorias. Se planificó un margen de 10 mm alrededor de la lesión visible cuando fue factible y, a nivel del esfínter, un margen de 5 mm incluyendo ≤50% del esfínter externo. PSA trimestral; RM, IPSS e IIEF a los 6–9 meses y RM al año.
Resultados: Se trataron 73 pacientes (62 primarios, 11 de rescate) con lesiones apicales entre noviembre de 2022 y diciembre de 2024. La mediana de edad y PSA fue 63 años y 10,8; mediana de seguimiento 11 meses. Distribución ISUP 1–5: 15%, 49%, 19%, 9%, 8%. No hubo complicaciones intraoperatorias ni eventos Clavien‑Dindo ≥4; el 2% presentó retención urinaria que precisó endoscopia. El PSA y el volumen disminuyeron un 79% (nadir 0,7) y un 61%; sin cambios en IPSS. La continencia sin compresas fue del 100% y la función eréctil del 88% a los 3 meses. El 92% permanece libre de RB; el 7% mostró enfermedad residual en RM cerca del conducto eyaculador (técnica PCE discontinuada) y el 1% requirió retratamiento.
Conclusión: Mediante TULSA, el cáncer de próstata apical con afectación del esfínter externo puede tratarse con resultados oncológicos y funcionales favorables a corto plazo; continúa el seguimiento en cohortes mayores.
Introducción
La radioterapia externa (RTE) ha experimentado un incremento en el manejo del cáncer de próstata. Indicada en población de elevada edad y sin indicación quirúrgica, situación frecuente en nuestro centro.
Durante años hemos tratado en nuestro servicio a pacientes seleccionados con cáncer de próstata de alto riesgo (CPAR) mediante crioterapia total prostática (CTP) debido a la carencia de RTE a nivel hospitalario. Por ello, presentamos los resultados de recidiva bioquímica (RB) en CTP y RTE según criterios Phoenix.
Material y Métodos
Incluimos 132 pacientes con CPAR localizado, 51.5% tratados con RTE y el 48.5% con CTP desde 2012 hasta 2022. Las variables clínicas se describieron como frecuencias (cualitativas) y como mediana y percentiles 25-75 (cuantitativas).
Se diseñan curvas de Kaplan-Meier para analizar la evolución de 42 casos con RB según el tratamiento, valorando las diferencias con la prueba de log-rank y el test de riesgos proporcionales de Cox.
Resultados
Ambos grupos muestran una mediana de edad similar: 74 años en CTP y 71 años en RTE. El PSA al diagnóstico y Nadir medianos fueron: en CTP 9,62 ng/ml y 0,15 ng/ml, en RTE 11,64 ng/ml y 0,01 ng/ml. Encontramos gran diferencia en el tiempo de seguimiento mediano (meses): 74 CTP y 27 RTE.
En cuanto a la RB: 43.8% en CTP y 20.6% en RTE, con una mediana de edad de 78 y 68 años, respectivamente. El tiempo hasta la recidiva y su PSA fueron: 35 meses y 4,12 ng/ml en CTP; 66 meses y 3,11 ng/ml en RTE.
Las curvas de Kaplan-Meier reflejan un mejor control oncológico a favor de RTE. Se obtuvo un p-valor=0.023 en la prueba de log-rank, y en el test de riesgos proporcionales de Cox (p-valor=0.026) con una Odds-Ratio (OR)=0.46.
Conclusiones
Nuestros resultados reflejan un mejor control oncológico del CPAR con la RTE frente a la CTP, en corcondancia con la evidencia actual.
Mejorando el seguimiento se podrían añadir datos más sólidos en el ámbito de la CTP, siendo interesante comparar calidad de vida entre RTE y CTP.
Palabras clave: crioterapia, radioterapia, recidiva bioquímica.
Introducción y objetivos
El diagnóstico de cáncer de próstata (CaP) se realiza cada vez en estadios más precoces y, consecuentemente, localizados. La necesidad de reducir la toxicidad de los tratamientos radicales ha impulsado el desarrollo de terapias focales. El objetivo de este estudio es presentar los resultados obtenidos con electroporación irreversible (IRE) en nuestro centro, con una mediana de seguimiento de 14 meses.
Métodos
Se incluyeron 46 pacientes sometidos a 50 procedimientos de IRE entre noviembre de 2022 y diciembre de 2025. Las características preoperatorias y complicaciones se analizaron por procedimiento (n=50). El análisis oncológico incluyó 39 pacientes con ≥2 meses de seguimiento. Se recogieron variables clínicas y oncológicas, parámetros técnicos, complicaciones, recidiva y necesidad de tratamiento de rescate.
Resultados
La edad media fue de 73 años. La IRE se aplicó como tratamiento inicial en 26 (56,5%) pacientes y como rescate en 20 (43,5%): 14 (30,4%) tras radioterapia y 6 (13,1%) post braquiterapia.
El tamaño medio de la lesión por RMN fue de 14,5 mm. La biopsia dirigida resultó positiva en 44 (95.7%) casos: 2 (4.5%) ISUP 1, 22 (50%) ISUP 2, 13 (29,5%) ISUP 3, 4 (9,1%) ISUP 4 y 3 (6,8%) ISUP 5.
Reportamos retención aguda postoperatoria en 6 (13%) pacientes. 9 (19.6%) pacientes presentaron empeoramiento miccional y 2 (4,3%) disfunción eréctil.
En el análisis oncológico (n=39), la RMN al mes se realizó en 35 (89,7%) pacientes, siendo negativa en 25 (71,4%). De los 10 (28.6%) casos donde persistieron hallazgos sospechosos, 6 (17,2%) ocurrieron en la misma focalidad y 4 (11,4%) en otra localización.
11 (21,7%) pacientes presentaron recidiva local y 4 (8,7%) a distancia. Los tratamientos de rescate incluyeron prostatectomía radical (13,3%), radioterapia (20%), deprivación androgénica sola (13,3%) o combinada con antiandrogénico (20%), y nueva IRE (26,7%). Con una mediana de seguimiento de 14 meses, no reportamos muertes secundarias a la enfermedad.
Conclusiones
La IRE se muestra como una opción factible y segura para el tratamiento tanto del tumor primario como de rescate del CaP localizado, con baja toxicidad urinaria y sexual. Destacamos la necesidad de una selección adecuada de pacientes y de un seguimiento estrecho.
Introducción
La crioterapia total de próstata (CTP) se presenta como una alternativa a tratamientos invasivos y la vigilancia activa, pero la falta de evidencia científica dificulta el diseño de indicaciones y criterios de seguimiento.
Presentamos nuestros resultados en CTP al analizar la recidiva bioquímica (RB), sus predictores y la supervivencia libre de RB (SLRB).
Material y métodos
Se incluyeron pacientes tratados con CTP desde 2012 hasta 2022. Realizamos un análisis descriptivo anonimizado y agregado, dividiendo la muestra en tres grupos según la clasificación de riesgo de D’Amico y la RB según criterios Phoenix.
Se utilizaron frecuencias para las variables cualitativas y medianas para las variables cuantitativas. Se llevó a cabo un modelo de regresión logística multivariante para predecir la RB. Se representó la SLRB con curvas de Kaplan‑Meier.
Resultados
Se incluyeron 158 pacientes con una edad mediana de 71 años: 35,4% grupo de bajo riesgo (GBR), 21,5% riesgo intermedio (GRI) y 43,0% alto riesgo (GAR). Ninguno presentó metástasis ni diseminación ganglionar.
El Gleason score más frecuente en los grupos fue 6 (3+3). El PSA al diagnóstico fue 8,47, siendo más elevado en el GRI (10,75). El PSA nadir fue 0,21. La mediana de seguimiento fue de 3 años.
El 40,3% de la cohorte presentó RB a una edad de 76 años. El PSA al diagnóstico de los pacientes con RB fue 9,89 y el nadir 0,48. Los predictores de RB fueron el PSA nadir, PSA al diagnóstico y Gleason 6 (3+3). El área bajo la curva (AUC) fue 0,78 y los valores predictivos 70,9% (positivo) y 79,3% (negativo). La Figura 1 muestra la SLRB en el GBR frente a GRI y GAR.
Conclusiones
La RB más baja se observa en el GBR. Gleason y PSA tienen un alto poder predictivo. La SLRB del GBR muestra la mejor indicación para la CTP, en concordancia con la evidencia actual.
El éxito de la CTP reside principalmente en la precisión del diagnóstico y una toma de decisiones bien informada. Se recomienda realizar más investigaciones en esta muestra.
Introducción:
La electroporación irreversible(IRE) es una terapia focal para tratar el cáncer de próstata(CP) localizado con el objetivo de conseguir un buen control oncológico de la enfermedad y a su vez minimizar los efectos secundarios que pueden asociarse al tratamiento radical mejorando la calidad de vida.
Objetivos:
Evaluar la seguridad y los resultados funcionales de la IRE en el tratamiento del CP localizado.
Materiales y métodos:
Estudio prospectivo de pacientes con CaP localizado(≤T2a, ISUP 1-2 y PSA ≤15) tratados mediante IRE entre Diciembre de 2024 y Noviembre 2025. Todos los pacientes presentaban lesión visible en resonancia magnética multiparamétrica (RMmp)(PI-RADS≥3) y fueron previamente sometidos a una biopsia transperineal diagnóstica utilizando un sistema fusión por software (Koelis®).
El seguimiento incluyó determinaciones seriadas de PSA, RMmp a los 6 meses y biopsia dirigida y sistemática al año del tratamiento.
Se recogieron variables clínicas, anatomopatologicas así como las complicaciones ocurridas en los primeros 30 días tras el procedimiento que requirieron atención en urgencias, clasificadas según la escala de Clavien-Dindo. Los resultados funcionales se evaluaron mediante los cuestionarios del IPSS, ICIQ-SF y IIEF-5 al inicio del estudio y al mes tras el tratamiento.
Resultados:
Se incluyeron 27 pacientes sometidos a IRE con una media de edad de 73 años y una mediana de PSA de 6,7 ng/ml. La mediana de seguimiento fue de 2,5 meses.
En la RMmp, la mediana del volumen prostático fue de 53,7 cc y la lesión índice fue PI-RADS 3 en el 11,1%, PI-RADS 4 en el 77,8% y PI-RADS 5 en el 11,1% de los casos. El 92,6% de los pacientes presentaron ISUP 2.
Al mes del tratamiento, se observó un descenso significativo del PSA, con una reducción media de 1,6 ng/ml (p=0,019).
La tasa global de complicaciones fue del 29,6 %(8 pacientes), siendo la retención aguda de orina la complicación más frecuente (22,2%), seguido de la hematuria (18,5%). En global la mayoría de las complicaciones fueron Clavien I (87,5 %).
En cuanto a los resultados funcionales, un paciente (5,9%) presentó cambios en la continencia urinaria, dos pacientes (15,4%) presentaron cambios en la función eréctil y tres pacientes (21,4%) presentaron empeoramiento del STUI, sin diferencias significativas con respecto a su situación basal (p=0,727).
Conclusiones:
La terapia focal mediante electroporación irreversible se muestra como una opción terapéutica segura en pacientes seleccionados con cáncer de próstata localizado, asociándose a una baja tasa de complicaciones, predominantemente leves, y a un impacto mínimo sobre la continencia urinaria, la función eréctil y los síntomas urinarios.
No obstante, son necesarios estudios con mayor tamaño muestral y seguimiento a largo plazo para confirmar su eficacia oncológica y durabilidad de los resultados funcionales.
Introducción
La terapia focal mediante ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) se ha incorporado progresivamente al manejo del cáncer de próstata localizado. El objetivo del estudio fue analizar los resultados oncológicos y la seguridad del HIFU focal guiado por imagen multimodal en un entorno de práctica clínica habitual.
Material y métodos
Estudio retrospectivo observacional que incluyó 25 pacientes con cáncer de próstata localizado, todos ellos ISUP ≤2, estadio ≤T2b y PSA ≤15. Se trataron mediante terapia focal con HIFU empleando la RMN y MicroUS para delimitar el área a tratar. Se realizaron evaluaciones sucesivas en el postoperatorio con anamnesis, cuestionarios, PSA y RMN; así como biopsia sistemática y dirigida entre 6-12 meses tras tratamiento.
Resultados
La edad media fue de 67,5 ± 5,7 años y la mediana de PSA al diagnóstico de 5,7 ng/mL. Todos fueron tratados mediante una estrategia de imagen multimodal que combinó RMN y MicroUS, coincidiendo la sospecha lesional en 18 de 19 pacientes (94,7%). Se detectó enfermedad neoplásica confirmada por biopsia en 8 pacientes (32%).
La tasa de recidiva fue del 20%, siendo positiva la biopsia de la zona previamente tratada en 5 pacientes. Entre los pacientes que presentaron biopsia positiva, en el 50% de los casos existían lesiones sospechosas pretratamiento que no habían sido incluidas en el área tratada con HIFU, mientras que en el 50% restante el tratamiento había cubierto todas las lesiones identificadas.
Hubo complicaciones postoperatorias en casi todos los pacientes (96%), la mayoría STUI irritativos (56%) seguido de ITU (20%), hematuria (12%) y RAO (9%), todas Clavien Dindo I-II y dentro de los primeros 3 meses postoperatorios.
Conclusiones
El uso del HIFU en la práctica clínica real demostró ser una técnica segura con resultados oncológicos aceptables a corto plazo. El uso combinado de la RMN, los MicroUS y la anatomía patológica previa al tratamiento como estrategias de targeting parecen ofrecer unos mejores resultados; sin embargo, persiste un riesgo relevante de recidiva, lo que pone de manifiesto la naturaleza multifocal del cáncer de próstata.
Palabras clave
HIFU, recidiva, próstata
Introducción
El tratamiento focal es una alternativa terapéutica para el cáncer de próstata localizado que está en fase de implementación. Existe poca literatura respecto a los resultados oncológicos de la crioterapia y electroporación a medio y largo plazo. En el presente trabajo presentamos la experiencia de nuestra institución.
Métodos
Análisis retrospectivo y descriptivo de pacientes consecutivos sometidos a crioterapia y electroporación focal desde 2014 hasta enero de 2026 por cáncer de próstata localizado. Excluimos aquellos pacientes con seguimiento inferior a 3 meses, tratados mediante hemiablaciones o ablaciones y en otros escenarios del cáncer de próstata (recurrencias). Describimos las características basales de los pacientes y mostramos el tiempo hasta segunda estrategia. Definimos segunda estrategia como cualquier tratamiento diferente a vigilancia activa, observación o segundo tratamiento focal.
Resultados
Un total de 260 pacientes, 189 sometidos a crioterapia y 71 sometidos a electroporación irreversible, fueron incluidos en el presente análisis con un seguimiento mediano de 32 (17-71) meses. Mostramos las características basales en la tabla 1 y los años del tratamiento en la figura 1. Al final del seguimiento, 42 pacientes requirieron segundas estrategias, siendo las técnicas más empleadas la prostatectomía (n=18) y la radioterapia/braquiterapia (n=16). Como se muestra en la figura 2, un 80% (IC95%, 73-86%) y un 53% (IC95%, 36-68%) de pacientes estaba libre de una segunda estrategia a 5 y 8 años, respectivamente.
Conclusión
El tratamiento focal mediante crioterapia y electroporación reversible ofrece buenos resultados oncológicos a medio plazo. Se deben reportar series de mayor casuística y experiencia para definir al paciente que más se puede beneficiar del mismo a largo plazo.