Introducción
El tamaño tumoral es una variable clave en la evaluación preoperatoria del carcinoma urotelial del tracto urinario superior. En la práctica clínica, el tamaño estimado por tomografía computarizada (TC) se utiliza con frecuencia para orientar la toma de decisiones, asumiendo implícitamente una buena correspondencia con el tamaño real en la pieza quirúrgica. Sin embargo, la relación entre ambas mediciones no está bien definida y puede verse afectada por variabilidad metodológica y sesgos de medición.
Material y métodos
Estudio retrospectivo de nefroureterectomías realizadas en nuestro centro (HRUM) entre enero 2020 y enero 2026. Se recogieron edad, lateralidad, informe histopatológico, grado y pTNM. Para el análisis principal se incluyeron casos con tamaño tumoral disponible en TC y en pieza (AP). Todas las medidas se estandarizaron a cm; cuando se consignaron 2–3 ejes (a×b×c) se utilizó el mayor diámetro. Se evaluó asociación (Pearson/Spearman) y acuerdo mediante ICC(2,1) y análisis de Bland–Altman. Se compararon medidas pareadas con Wilcoxon.
Resultados
Se incluyeron 57 nefroureterectomías; en 46 casos se dispuso de medidas pareadas TC–anatomía patológica. Se observó una alta correlación entre ambas mediciones (Pearson r=0,93; Spearman ρ=0,90; ambos p<0,001). El tamaño en anatomía patológica fue ligeramente superior al estimado por TC, con una diferencia media de +0,31 cm (IC95% +0,06 a +0,56; p=0,023). El acuerdo absoluto fue elevado (ICC=0,93), aunque el análisis de Bland–Altman mostró límites de acuerdo amplios (−1,36 a +1,98 cm), evidenciando una variabilidad relevante a nivel individual.
Conclusiones
En nuestra serie, el tamaño tumoral medido por TC se correlaciona fuertemente con el tamaño en anatomía patológica y presenta un buen acuerdo global. No obstante, existe un sesgo sistemático con infraestimación ligera en TC y una variabilidad individual clínicamente relevante, lo que desaconseja considerar ambas mediciones como intercambiables. Estos resultados apoyan el uso del tamaño en TC como estimador poblacional, pero subrayan la necesidad de cautela en su interpretación individual.
Palabras clave: imagen, tumor del vía urinaria superior, anatomía patológica
Objetivos:
El papel de la cirugía endoscópica conservadora del riñón (eKSS) en el carcinoma urotelial del tracto superior (UTUC) de alto grado continúa siendo controvertido. El objetivo de este estudio fue evaluar los resultados oncológicos de pacientes con UTUC de alto grado tratados mediante eKSS, incluyendo la supervivencia libre de recidiva de UTUC (RFS), supervivencia libre de progresión (PFS), supervivencia libre de nefroureterectomía radical (RNU), supervivencia libre de recidiva vesical (BCAR), mortalidad específica por cáncer (CSM) y mortalidad por otras causas (OCM).
Material y métodos:
Se analizó una base de datos retrospectiva multicéntrica (registro UTUC) que incluyó 358 pacientes con UTUC tratados mediante eKSS con intención curativa entre 2010 y 2021. Los resultados oncológicos se estimaron mediante curvas de supervivencia de Kaplan-Meier.
Resultados:
Con una mediana de seguimiento de 27 meses, se identificaron 72 pacientes con UTUC de alto grado. En 50 casos (69 %) la indicación de tratamiento conservador fue electiva. En cuanto a las características tumorales, 43 pacientes (60 %) presentaban tumores ≥ 2 cm, 30 (42 %) citología positiva y 25 (35 %) enfermedad multifocal. Respecto a los antecedentes uroteliales, 25 pacientes (35 %) tenían antecedente de cáncer vesical, 22 (31 %) cáncer vesical sincrónico, 15 (21 %) UTUC previo y 4 (5,6 %) cistectomía radical previa. Las tasas a dos años de supervivencia libre de RNU, PFS de UTUC y BCAR fueron del 64 %, 79 % y 84 %, respectivamente. La tasa de mortalidad específica por cáncer a dos años fue del 9 %, mientras que la mortalidad por otras causas alcanzó el 20 %.
Conclusiones:
La eKSS podría considerarse una alternativa para retrasar la cirugía radical en pacientes seleccionados con UTUC de alto grado aparentemente no invasivo, especialmente en aquellos con elevada comorbilidad y menor expectativa de vida. En este contexto, la mortalidad por otras causas fue claramente superior a la mortalidad específica por cáncer, apoyando un enfoque conservador individualizado.
Objetivo
Analizar los factores clínicos, patológicos y evolutivos asociados a la supervivencia global(SG) y a la supervivencia cáncer-relacionada(SCR) en pacientes con neoplasia del tracto urinario superior (neoTUS) tratados quirúrgicamente y que presentaron progresión oncológica documentada (recidiva local, a distancia y/o desarrollo de metástasis) durante el seguimiento.
Material y métodos
Estudio retrospectivo de cohortes que incluyó 82 pacientes intervenidos mediante nefroureterectomía radical o ureterectomía por neoTUS entre 1993 y 2025 de una serie de 194 pacientes que presentaron progresión oncológica.
Se analizaron la SG y la SCR mediante curvas de Kaplan–Meier. Se realiza un análisis univariado para identificar variables asociadas a la supervivencia.
Resultados
El 75,6% fueron varones, la media de edad 71,1±9,2años(45–86), y el 63,4% eran fumadores. Entre las características preoperatorias destacaron: citología urinaria positiva en el 56,3 %, presencia de uropatía obstructiva (UO) en el 60,3%, insuficiencia renal (IR) en el 26,3 % y antecedentes de neoplasia vesical en el 42,7%. El tamaño tumoral medio fue de 3,6±2,0cm, con localización en pelvis renal y/o cálices en el 56,8 % (multifocales el 17,1%).
Desde el punto de vista patológico, el 62,2% presentaron estadio ≥pT2 y el 79,3% alto grado histológico. La morfología macroscópica fue sólido o sólido-papilar en el 46,3 %, la microscópica fue también sólido o sólido-papilar en el 63,7%. Los márgenes quirúrgicos fueron negativos en el 80,2%. Durante el seguimiento, el 80% desarrollaron recidiva vesical y el 47,6% metástasis.
La SG a 1, 2 y 5 años fue del 80,2%, 63,2% y 43,2%, respectivamente. La SCR a los mismos intervalos fue del 86,4%, 67,9% y 46,2%.
Existe asociación estadísticamente significativa tanto con la SG como con SCR para la presencia IR preoperatoria (p=0,012 y p=0,2; respectivamente), morfología macroscópica tumoral (p=0,005; p=0,001) y morfología microscópica (p=0,01; p=0,001), y el tipo de recidiva (p=0.01; p=0.001). Además, la SCR se asoció significativamente con el tamaño tumoral (p=0.0001).
Conclusiones
En pacientes con neoTUS que presentan progresión oncológica tras tratamiento quirúrgico, la SG y la SCR se asocian de forma significativa con la IR preoperatoria, las características morfológicas del tumor, tanto macroscópicas como microscópicas, y el tipo de recidiva.
Palabras clave: Tumores del tracto urinario superior, progresión oncológica, supervivencia.
Introducción y objetivos: El objetivo de este estudio es identificar los principales factores pronósticos de recurrencia y progresión tras la cirugía endoscópica conservadora de riñón (CEC) en el carcinoma urotelial del tracto urinario superior (TmTUS), y proporcionar un modelo de estratificación de riesgo fiable y fácil de usar.
Material y métodos: Se utilizó una base de datos retrospectiva multicéntrica que incluyó 358 pacientes con TmTUS tratados mediante CEC con intención curativa entre 2010 y 2021. Se desarrolló un sistema de puntuación para predecir la supervivencia libre de recurrencia (SLR) y la supervivencia libre de progresión (SLP) basado en análisis de regresión. La capacidad discriminativa del modelo se estimó mediante el C-index.
Resultados: Se incluyeron un total de 223 pacientes. Con una mediana de seguimiento de 39 meses, 106 pacientes (48%) presentaron recurrencia y 37 (17%) progresión. Se crearon sistemas de puntuación incluyendo cáncer vesical sincrónico (TmV) (hazard ratio [HR]: 1,52), alto grado (AG) en la biopsia (HR: 1,38), TmTUS multifocal (HR: 1,12) y antecedente de TmTUS (HR: 1,43) para la SLR; y TmV sincrónico (HR: 1,44), AG en la biopsia (HR: 1,38), tamaño ≥ 2 cm (HR: 1,23) y citología positiva (HR: 1,64) para la SLP. El C-index a 5 años para SLR y SLP fue de 0,60 y 0,64, respectivamente. Se identificaron tres grupos de riesgo para cada modelo. La incidencia acumulada a 5 años de recurrencia y progresión fue del 37%, 58% y 70%, y del 4%, 18% y 30% para los grupos de bajo, intermedio y alto riesgo, respectivamente. Las limitaciones del estudio incluyen la ausencia de validación externa, la heterogeneidad de la cohorte de pacientes tratados con CEC y un seguimiento limitado.
Conclusiones: Proponemos un nuevo modelo de estratificación de riesgo para pacientes con TmTUS tratados mediante CEC que identifica los principales predictores de recurrencia y progresión, así como una categoría de riesgo intermedio con resultados clínicos diferenciados.
Antecedentes y objetivo:
La cirugía endoscópica conservadora del riñón (eKSS) es una técnica emergente para tratar a pacientes con carcinoma urotelial del tracto superior (UTUC) no metastásico, garantizando resultados óptimos de supervivencia, así como un adecuado control oncológico. Estudios previos han demostrado que los pacientes tratados con eKSS suelen ser de edad avanzada y presentan una mortalidad por otras causas que supera la mortalidad específica por cáncer. Dadas estas características basales, se planteó la hipótesis de que, al igual que en otros tumores uroteliales, como el cáncer de vejiga o el cáncer uretral, un seguimiento libre de eventos se asocia con un mejor pronóstico. Para abordar esta laguna de conocimiento, evaluamos el efecto de la supervivencia condicional sobre la supervivencia global (SG) a 60 meses y la supervivencia libre de cáncer vesical (SLCV) a 60 meses en pacientes con UTUC no metastásico tratados con eKSS.
Materiales y métodos:
Se utilizó una base de datos retrospectiva multicéntrica (registro de Tratamiento Ureteroscópico del UTUC del Grupo de Trabajo de Urotelio EAU-YAU), que incluyó 531 pacientes con UTUC tratados entre 2010 y 2021. Se cuantificaron los desenlaces de SG y SLCV. Se realizaron análisis de regresión de Cox multivariados (RCM) para predecir la mortalidad global (MG) y la SLCV. Se calcularon estimaciones condicionales de SG y SLCV a 60 meses en función de intervalos libres de eventos de 12, 24, 36 y 48 meses tras la eKSS.
Resultados:
De los 392 pacientes con UTUC, 221 (56 %) fueron tratados con eKSS. La mediana de edad fue de 76 años (RIC 69–82). En los modelos de RCM, ajustados por edad, tumor de alto grado, localización del UTUC y tamaño tumoral, la eKSS predijo de forma independiente una menor MG (razón de riesgos [HR] 0,55; IC 95 %: 0,33–0,92; p = 0,02), sin efecto sobre la SLCV (p = 0,3). En concreto, la tasa de SG a 60 meses fue del 73 % al inicio. Considerando intervalos libres de eventos de 12, 24, 36 y 48 meses, las estimaciones condicionales de SG a 60 meses fueron del 78 %, 83 %, 89 % y 93 %, respectivamente. Además, en modelos RCM separados que evaluaron la MG, considerando duraciones del intervalo libre de enfermedad de 12, 24, 36 y 48 meses, la eKSS fue consistentemente un predictor independiente de menor MG (todos p ≤ 0,02). Por otro lado, la tasa de SLCV a 60 meses fue del 68 % al inicio. Considerando intervalos libres de eventos de 12, 24, 36 y 48 meses, las estimaciones condicionales de SLCV a 60 meses fueron del 71 %, 75 %, 80 % y 88 %, respectivamente.
Conclusiones:
Las estimaciones de supervivencia condicional proporcionan una visión más precisa de la supervivencia de los pacientes tratados con eKSS a medida que aumenta el tiempo de seguimiento libre de eventos. En consecuencia, las estimaciones de supervivencia condicional pueden ser de gran utilidad para el asesoramiento individualizado de los pacientes.
Introducción
La citología urinaria (CU) forma parte del estudio preoperatorio habitual del carcinoma urotelial del tracto urinario superior (CUTUS), aunque su utilidad para predecir la invasividad tumoral y la agresividad histológica continúa siendo controvertida. El objetivo de este estudio fue evaluar el rendimiento diagnóstico de la CU preoperatoria para la detección de enfermedad invasiva (≥ pT2) y analizar su asociación con el grado histológico definitivo en la pieza quirúrgica.
Material y métodos
Se realizó un estudio observacional retrospectivo que incluyó 194 pacientes intervenidos mediante nefroureterectomía radical o ureterectomía distal por CUTUS en nuestro centro entre 1993-2025. Se analizó la capacidad de la CU preoperatoria para predecir enfermedad invasiva mediante el cálculo de sensibilidad, especificidad y curvas ROC. Asimismo, se evaluó la asociación entre citología preoperatoria y grado histológico final (bajo frente a alto grado) mediante el test exacto de Fisher, estimándose la magnitud de la asociación mediante odds ratio (OR).
Resultados
La media de edad fue 71.41 años; 69.5% varones; 58.4% fumadores. 32.8% presentaron insuficiencia renal preoperatoria. 61,7% de los tumores se localizaron en pelvis renal/cálices. Se realizaron reno-ureteroscopias diagnósticas en un 15.2% de los casos. 47% de las citologías preoperatorias fueron positivas. El 41.1% de los TUS eran categoría <pT2, 12.7% con afectación ganglionar regional. El 30.7% presentó cáncer vesical previo a CUTUS y 29.7% posteriormente (72.9%<T2).
La CU mostró una sensibilidad del 56 % y una especificidad del 59,7 % para la identificación de enfermedad invasiva (≥ pT2). La capacidad discriminativa global fue baja, con un área bajo la curva ROC de 0,578 (IC 95%: 0,488–0,668). No se observó una asociación estadísticamente significativa entre la citología preoperatoria y el grado histológico en la pieza quirúrgica (test exacto de Fisher, p=0,216), aunque se evidenció una tendencia no significativa hacia una mayor probabilidad de tumores de alto grado en pacientes con citología positiva (OR 1,58).
Conclusiones
En nuestra serie, la CU preoperatoria mostró una baja capacidad para predecir invasividad y grado histológico en el carcinoma urotelial del tracto urinario superior, por lo que su utilidad aislada es limitada y debe considerarse complementaria dentro de una evaluación clínica integral.
Palabras clave: Citología, carcinoma de tracto urinario superior, invasividad.
Introducción: Tras nefroureterectomía radical (NUR) por carcinoma urotelial del tracto urinario superior (UTUC), la recidiva intravesical se describe en torno al 22–47% de los pacientes en series publicadas, con impacto directo en la vigilancia y en la necesidad de tratamientos vesicales posteriores. En nuestra cohorte, evaluamos la incidencia de recidiva vesical y cuantificamos, mediante análisis tiempo-hasta-evento, la asociación de variables clínicas y patológicas con el riesgo de recidiva, con foco en criterios de riesgo utilizados en la práctica clínica.
Material y métodos: Estudio retrospectivo unicéntrico de 44 pacientes tratados con NUR, con seguimiento mediano de 28,5 meses. El endpoint primario fue la supervivencia libre de recidiva vesical, definida como el tiempo desde la cirugía hasta el primer evento. Se estimaron curvas de Kaplan–Meier y se aplicó regresión de Cox para hazard ratios (HR) e intervalos de confianza (IC) del 95%, priorizando modelos con pocas covariables por el número de eventos. Se analizaron multifocalidad tumoral, tamaño >2 cm, grado, estadio pT, márgenes quirúrgicos y administración de quimioterapia intravesical postoperatoria inmediata con mitomicina C (MMC).
Resultados: Se observó recidiva vesical en 11/43 pacientes (25,6%), con un tiempo mediano de recidiva de 12 meses, dentro del rango reportado. La multifocalidad estuvo presente en 14/44 (31,8%) y se asoció de forma marcada con recidiva vesical: HR 7,56 (IC95% 1,87–30,63; p=0,0046). En esta serie, tamaño >2 cm, alto grado y pT≥2 no alcanzaron significación para recidiva vesical. La MMC se administró en 19/43 (44,2%). En la comparación bruta, la recidiva fue 36,8% con MMC versus 17,4% sin MMC (test exacto de Fisher p=0,18). Este hallazgo debe interpretarse con cautela, ya que la MMC pudo indicarse preferentemente en pacientes con mayor riesgo basal, sesgando la comparación.
Conclusiones: En nuestra cohorte, la recidiva vesical (25,6%) fue comparable a series publicadas y la multifocalidad emergió como el predictor con mayor tamaño de efecto, multiplicando el riesgo de recidiva intravesical. Estos resultados apoyan intensificar la vigilancia vesical y considerar estrategias preventivas especialmente en pacientes con enfermedad multifocal.
Palabras clave: UTUC; recidiva intravesical; multifocalidad.
Introducción: La microhematuria afecta al 0,18–34% de la población general y presenta un bajo valor predictivo positivo para tumores uroteliales (2–5% para tumores uroteliales inferiores y 0,17% para superiores). Sin embargo, la ausencia de criterios uniformes en las guías europeas favorece una práctica clínica heterogénea, con potencial sobreutilización de recursos diagnósticos.
Objetivo: Analizar el rendimiento diagnóstico e impacto económico en nuestro hospital del estudio de pacientes con microhematuria.
Métodos: Estudio descriptivo retrospectivo que incluyó 101 pacientes consecutivos con microhematuria asintomática (septiembre 2023-septiembre 2025). Se analizó el rendimiento de cistoscopia, citología urinaria, ecografía y TC, así como el coste económico asociado. Análisis estadístico mediante SPSS.
Resultados: Se incluyeron en el análisis 101 pacientes (49 hombres, 52 mujeres; rango de edad 40-87 años). Se realizó cistoscopia en todos ellos excepto en uno por rechazo del mismo; citología en 88; ecografía en 50 y TC en 60. De todos ellos, únicamente 4 pacientes fueron diagnosticados de tumor urotelial, todos a nivel vesical y todos mediante cistoscopia. Tanto la citología como el TC y la ecografía fueron negativas en todos ellos. De los 4 pacientes diagnosticados, la mitad fueron hombres y la otra mitad mujeres. Los pacientes con tumor presentaron mayor edad (mediana 76 vs. 62 años, p=0,05). Según la anatomía patológica, dos de ellos fueron pT1 de bajo grado, un pTa de alto grado y otro de bajo grado. Se observó un recuento significativamente superior en la cifra de hematíes por campo entre los pacientes diagnosticados de tumor y los que no (p<0,001): el 75% de los tumores mostraban >30 hematíes/campo, mientras que el 49,5% de los pacientes sin patología presentaban microhematuria no visible.
Respecto al consumo de recursos, se contabilizó el número de visitas al especialista generadas y las pruebas complementarias solicitadas, y se tradujo a gasto económico. El gasto total fue de 43.540,65 euros, lo que supone un coste por cáncer detectado de 10.885,16 euros.
Conclusión: Aunque limitados por el número de pacientes incluidos, nuestros resultados evidencian un rendimiento diagnóstico bajo (4%) y un elevado coste económico. La cistoscopia demostró ser la única técnica diagnóstica efectiva, mientras que citología e imagen no aportaron valor añadido. La edad avanzada y el grado de hematuria se asociaron significativamente con malignidad. Estos hallazgos subrayan la necesidad urgente de estratificar el estudio según grupos de riesgo para optimizar recursos y evitar procedimientos innecesarios en pacientes de bajo riesgo.
1. Introducción
El carcinoma urotelial del tracto urinario superior (CUTUS) es una neoplasia de alta agresividad biológica; aproximadamente dos tercios de los pacientes presentan enfermedad músculo-invasiva al diagnóstico, una tasa significativamente superior al 15-25% observado en el carcinoma vesical. Este estudio tiene como objetivo averiguar los factores que influyen en el pronóstico de los pacientes en nuestro centro.
2. Materiales y método
Se empleó un diseño observacional retrospectivo para analizar una cohorte de 93 pacientes diagnosticados entre 2006 y 2024. La muestra se estratificó en tres grupos: Curados (GC, n=44), Recidiva (GR, n=14) y Exitus (GE, n=35). Se evaluaron variables como edad, tabaquismo, antecedentes de carcinoma vesical, multifocalidad radiológica preoperatoria (número de lesiones en TAC) y tratamiento quimioterápico. El análisis estadístico se realizó con IBM SPSS v25, utilizando pruebas de t-Student, Chi², ANOVA y el test de Kruskal-Wallis para distribuciones no normales. Se ejecutó un modelo de regresión logística multivariante para el cálculo de Odds Ratio (OR) y Riesgo Relativo (RR), alcanzando el modelo de curación un índice de Nagelkerke R² de 1.000.
3. Resultados
La cohorte presentó una edad media de 72.54 años y un predominio masculino (68.82%). El análisis multivariante arrojó los siguientes hallazgos críticos:
• Tabaquismo y Recidiva: El hábito fumador activo es el predictor más potente de recurrencia (OR 9.35; p=0.048) y eleva el riesgo de exitus (RR 3.84; p=0.016).
• Factores de Mortalidad: La dislipemia se identificó como el factor de mayor impacto en la mortalidad (RR 5.11; p=0.009), seguida de la multifocalidad detectada en el TAC (RR 3.58; p=0.005) y la edad avanzada.
• Predictores de Curación: El modelo reveló una paradoja clínica: la administración de quimioterapia adyuvante (RR 8.33; p=0.009) y el antecedente de carcinoma vesical (RR 5.41; p=0.009) se asocian a una reducción significativa de la probabilidad de curación, actuando como marcadores de mayor complejidad oncológica.
• Otros factores: Los antecedentes de cirugía abdominal incrementaron la probabilidad de recidiva (OR 5.36; p=0.049).
4. Conclusiones
1. El tabaquismo activo constituye el factor determinante de recidiva en esta serie, multiplicando por nueve las probabilidades de recurrencia tumoral.
2. La mortalidad específica está fundamentada en la tríada de edad avanzada, dislipemia y multifocalidad radiológica, lo que exige protocolos de seguimiento y vigilancia intensiva en este subgrupo de alto riesgo.
Introducción y objetivos:
La hematuria constituye un motivo frecuente de consulta en los servicios de urgencias, representando hasta el 15% de los ingresos urológicos urgentes. Se asocia a una elevada morbilidad y a una prevalencia relevante de neoplasia subyacente, que puede alcanzar el 32% en casos de hematuria visible. Sin embargo, su manejo clínico sigue siendo heterogéneo, con potencial impacto negativo en los resultados clínicos y en el uso de recursos sanitarios. El objetivo de este estudio fue describir las prácticas actuales de manejo y los resultados clínicos en pacientes que acuden a urgencias por hematuria.
Métodos:
Se llevó a cabo un estudio internacional, multicéntrico, prospectivo y observacional, utilizando el modelo colaborativo BURST (British Urology Researchers in Surgical Training). Se analizaron los resultados clínicos, incluyendo estancia hospitalaria, mortalidad y reingresos a 90 días.
Resultados:
Se incluyeron 8.500 pacientes de 382 centros internacionales durante un periodo de un año. La estancia hospitalaria mediana fue de 4 días (RIC 2–8). La mortalidad a 90 días alcanzó el 9,2% y la tasa de reingresos fue del 31%. Al ingreso, el 5% de los pacientes presentaban inestabilidad hemodinámica y otro 5% se encontraban en sepsis; el 11% requirió ingreso en UCI y el 21% precisó transfusión sanguínea. El manejo conservador en planta fue exitoso en el 35% de los casos. Un 47% de los pacientes no fue sometido a pruebas de imagen durante el ingreso y solo el 35% recibió algún tipo de intervención. La etiología neoplásica se identificó en el 25% de los pacientes (12,5% conocida y 12,5% de novo), con un 5% adicional diagnosticado durante el seguimiento, siendo el carcinoma urotelial el más frecuente. El tiempo mediano hasta el diagnóstico fue significativamente menor durante el ingreso frente al seguimiento tras el alta (1 vs. 21 días).
Conclusiones:
La hematuria en urgencias se asocia a elevada morbilidad y altas tasas de reingreso. A pesar de la significativa prevalencia de malignidad, muchos pacientes son dados de alta sin diagnóstico definitivo, lo que retrasa su detección. Estos resultados apoyan la necesidad de vías diagnósticas estructuradas y un manejo intrahospitalario más proactivo.
Introducción:
La estratificación de riesgo es fundamental en el abordaje del carcinoma urotelial del tracto urinario superior y orienta la decisión terapéutica entre tratamiento radical y estrategias conservadoras. Mientras que la nefroureterectomía radical constituye el tratamiento estándar de la enfermedad localizada de alto riesgo, la preservación de la función renal es un aspecto clave en pacientes seleccionados con enfermedad de bajo riesgo. En este contexto, la función renal emerge como un outcome clínico relevante. El objetivo de este estudio fue evaluar la alteración de la función renal tras la nefroureterectomía radical.
Material y métodos:
Se realizó un estudio observacional retrospectivo que incluyó pacientes consecutivos sometidos a nefroureterectomía radical durante un período de cinco años en un hospital terciario. La función renal se evaluó mediante la creatinina sérica preoperatoria y en la primera consulta postoperatoria. El desenlace principal fue la variación de la creatinina, analizada como variable continua. Como desenlaces secundarios se evaluaron un aumento clínicamente relevante de la creatinina (≥0,3 mg/dL) y la aparición de diálisis de novo. Las comparaciones pareadas se realizaron mediante la prueba de Wilcoxon. Se exploraron asociaciones univariables con variables clínicas y anatomopatológicas.
Resultados:
Se incluyeron 44 pacientes, de los cuales 42 presentaban valores válidos de creatinina pre y postoperatoria para el análisis pareado. La creatinina mediana preoperatoria fue de 1,11 mg/dL (intervalo intercuartílico [IQR] 0,89–1,40), aumentando a 1,35 mg/dL (IQR 1,25–1,69) en el postoperatorio. La variación mediana de la creatinina fue de +0,37 mg/dL (IQR +0,05 a +0,49), correspondiente a un aumento estadísticamente significativo tras la cirugía (p < 0,001). Un aumento clínicamente relevante de la creatinina se observó en 23 de los 42 pacientes (54,8%). La diálisis de novo ocurrió en un paciente (2,3%), previamente portador de riñón único.
Conclusión:
La nefroureterectomía radical se asocia a un deterioro significativo de la función renal en el postoperatorio precoz. Estos resultados refuerzan la importancia de una estratificación de riesgo rigurosa y de la evaluación sistemática de la función renal en la toma de decisiones terapéuticas.
Introducción: Tras nefroureterectomía radical (NUR) por UTUC, la progresión puede expresarse como recidiva locorregional y/o a distancia; series de referencia informan recidiva locorregional alrededor del 20% y recidiva a distancia del 10–20%, concentrándose muchos eventos en los primeros años. Evaluamos si el estadio patológico invasivo (pT≥2) identifica, de forma cuantificable, a los pacientes con mayor probabilidad de recidiva locorregional y metastática, y exploramos el papel de variables patológicas adicionales.
Material y métodos: Cohorte retrospectiva unicéntrica (n=44) tratada con NUR, con seguimiento mediano de 28,5 meses. Endpoints: supervivencia libre de recidiva locorregional y supervivencia libre de recidiva a distancia. Se aplicaron Kaplan–Meier y modelos de Cox univariables para estimar HR con IC95%. Se evaluaron pT (≥2 vs <2), grado, invasión linfovascular (LVI), CIS y márgenes quirúrgicos, con ajuste limitado por el número de eventos y evitando modelos multivariables extensos.
Resultados: La recidiva locorregional ocurrió en 8/43 (18,6%) y la recidiva a distancia en 7/43 (16,3%), valores consistentes con lo descrito en la literatura. El estadio pT≥2 se asoció fuertemente con recidiva locorregional (HR 10,20; IC95% 2,01–51,8; p=0,0059) y con recidiva a distancia (HR 9,30; IC95% 1,79–48,4; p=0,0078). La positividad del margen ureteral distal se asoció con mayor riesgo de recidiva a distancia (HR 6,92; IC95% 1,33–36,1; p=0,0216). La mayoría de eventos ocurrió precozmente (mediana ~11 meses).
Conclusiones: En nuestra serie, las tasas de recidiva locorregional (18,6%) y a distancia (16,3%) fueron comparables a series publicadas y estuvieron dominadas por el estadio invasivo pT≥2, con incrementos de riesgo cercanos a 10 veces. Estos resultados sustentan vigilancia e intensificación perioperatoria más estrictas en enfermedad invasiva y/o con margen distal positivo, reconociendo la limitación del número de eventos para ajustes multivariables amplios.
Palabras clave: UTUC; pT≥2; recidiva metastática.