Introducción y objetivos
El ensayo fase III VESPER demostró la superioridad del MVAC dosis-densa (dd-MVAC) frente a gemcitabina–cisplatino (GC) como tratamiento neoadyuvante. Emulamos el estudio VESPER utilizando datos del mundo real, estimando fracciones de cura y evaluando el beneficio a largo plazo en subgrupos de pacientes con cáncer de vejiga músculo-invasivo (CVMI).
Materiales y métodos
Se incluyeron 795 pacientes con CVMI cT2–T4N0M0 tratados con dd-MVAC o GC como quimioterapia neoadyuvante seguida de cistectomía radical. Se aplicó ponderación de probabilidad inversa de tratamiento para ajustar las diferencias basales. La supervivencia libre de progresión (SLP), supervivencia cáncer-específica (SCE) y supervivencia global (SG) se evaluaron mediante modelos de Cox y curvas de Kaplan–Meier ponderados. El tiempo medio de supervivencia restringido (0–60 meses) y las fracciones de cura se estimaron mediante modelos de cura mixtos; los análisis por subgrupos cuantificaron la diferencia absoluta en curación (Δcuración).
Resultados
La mediana de seguimiento fue de 37 meses (IC 95%: 15–67). El dd-MVAC mejoró la SLP, SCE y SG ajustadas a 5 años en comparación con GC (69% vs 60%; 79% vs 68%; 74% vs 62%), con Hazard Ratios de 0,70 (IC 95%: 0,5–0,9), 0,62 (IC 95%: 0,4–0,9) y 0,60 (IC 95%: 0,5–0,9), respectivamente. Las diferencias en el tiempo medio de supervivencia restringido favorecieron al dd-MVAC para SLP (+6 meses), SCE (+5 meses) y SG (+6 meses).
Las fracciones de cura también favorecieron al dd-MVAC: SLP 68% vs 60% (Δcuración +8%), SCE 70% vs 66% (Δcuración +4%) y SG 53% vs 33% (Δcuración +20%). La mayor mejora en la curación se observó en pacientes con exposición previa a BCG en todos los desenlaces (SLP +25%, SCE +36%, SG +76%). Otros subgrupos con alto beneficio incluyeron enfermedad progresiva para SLP (+21%), IMC <25 (SLP +14%, SCE +19%, SG +32%), estadios cT3/4 para SLP y SCE (+14%/+16%) o cT2 para SG (+30%), mujeres para SG (+55%) y no fumadores para SG (+43%). Los pacientes de mayor edad y aquellos con ECOG 0–1 también experimentaron un beneficio clínicamente relevante.
Conclusiones
El dd-MVAC mejoró la SLP, SCE y SG en comparación con GC, con una ventaja sustancial en curación a largo plazo, especialmente para la supervivencia global (Δcuración +20%). Estos resultados respaldan al dd-MVAC como el régimen neoadyuvante de elección en pacientes candidatos a cisplatino sometidos a cistectomía radical, al mejorar tanto los resultados tempranos como el control oncológico a largo plazo.
Introducción y objetivos
La clasificación molecular del cáncer de vejiga músculo-invasivo (MIBC) ha mejorado la estratificación pronóstica y la toma de decisiones terapéuticas. Los subtipos luminal y basal difieren en su comportamiento clínico y en la respuesta a la quimioterapia neoadyuvante (NAC). Sin embargo, el perfil molecular presenta limitaciones por su coste y disponibilidad. La IHQ se plantea como una alternativa accesible. El objetivo de este estudio fue clasificar el MIBC en subtipos moleculares mediante marcadores IHQ y correlacionarlos con características clinicopatológicas, supervivencia y respuesta a la NAC.
Métodos
Análisis retrospectivo de 141 pacientes con MIBC diagnosticados entre 2010 y 2019, utilizando muestras FFPE de RTU-V. Las áreas tumorales se seleccionaron mediante tinción H&E y se construyeron TMAs. Se realizó IHQ para KRT20, KRT5, KRT14, FOXA1, FGFR3, GATA3, p53 y Ki67, evaluada de forma independiente por dos patólogos. El análisis discriminante identificó los marcadores más informativos y el análisis K-means definió los subgrupos moleculares. Las correlaciones se analizaron mediante coeficientes de Pearson. La supervivencia se evaluó con curvas de Kaplan-Meier y pruebas log-rank, Breslow y Tarone-Ware (SPSS v22).
Resultados
La edad mediana fue de 68 años, con un seguimiento mediano de 55 meses. La NAC (cisplatino–gemcitabina) se administró a 65 pacientes (46,1%). El análisis discriminante identificó KRT20, KRT14, KRT5 y GATA3 como los marcadores más informativos, clasificando correctamente el 93% de los casos. El análisis K-means definió cuatro subgrupos: luminal, basal, basal KRT14 alto y mixto. Se observaron correlaciones significativas en los subgrupos luminal (KRT20–GATA3, R=0,50) y basal KRT14 alto (FOXA1–GATA3, R=0,58). La supervivencia difirió entre los subgrupos (Breslow p=0,04): basal 60,5%, mixto 63,5%, luminal 79,4% y basal KRT14 alto 92,2%. Los subtipos basales mostraron beneficio con la NAC, mientras que los luminales no evidenciaron diferencias relevantes.
Conclusiones
La clasificación del MIBC basada en IHQ permite identificar de forma fiable subtipos moleculares clínicamente relevantes mediante un número limitado de marcadores. Los subtipos basales y mixtos se asociaron a un mayor beneficio de la NAC, apoyando el valor de la IHQ como herramienta práctica para la estratificación de pacientes y la toma de decisiones terapéuticas en la práctica clínica.
Introducción:
A pesar del creciente interés en la medicina basada en el sexo, la evidencia sobre la eficacia y la seguridad de la quimioterapia neoadyuvante (NAC) en mujeres con tumor vesical músculo-invasivo (MIBC) sigue siendo limitada. Este estudio multicéntrico nacional tuvo como objetivo evaluar los resultados oncológicos en práctica clínica real y la toxicidad asociada a la NAC en mujeres sometidas a cistectomía radical (CR) por MIBC en España.
Métodos:
Se realizó un estudio retrospectivo multicéntrico nacional en 26 hospitales terciarios que incluyó a 416 mujeres sometidas a CR por MIBC entre 2010 y 2020. La NAC se administró a 199 pacientes (47,9%). Se registraron los esquemas de quimioterapia, la finalización del tratamiento, las reducciones de dosis y los retrasos. La toxicidad se clasificó según los criterios de la OMS y las complicaciones postoperatorias según la clasificación de Clavien–Dindo. Los resultados de supervivencia se analizaron mediante el método de Kaplan–Meier y modelos de riesgos proporcionales de Cox.
Resultados:
En el grupo tratado con NAC, la mediana de ciclos completados fue de 3 (rango 1–6). Los eventos adversos no hospitalarios se presentaron en el 70,9% de las pacientes, siendo los más frecuentes la astenia (40%), la toxicidad hematológica (34%) y la toxicidad gastrointestinal (21,5%). El 17% requirió ingreso hospitalario, principalmente por infección (39%) o toxicidad hematológica (30%). No se registraron muertes relacionadas con el tratamiento.
Las complicaciones postoperatorias inmediatas ocurrieron en el 31,2% de las pacientes tratadas con NAC, siendo las más frecuentes el íleo paralítico (36%) y la urosepsis (28%).
Se alcanzó respuesta patológica completa (pRC; pT0N0) en el 29,1% de las pacientes tratadas con NAC(n = 58). Las pacientes con pRC presentaron una supervivencia libre de progresión, cáncer-específica y global significativamente superior en comparación con aquellas con enfermedad residual (HR SLP 0,16; HR SCE 0,10; HR SG 0,25; todas p < 0,001). Las tasas estimadas de supervivencia a 3 años en pacientes con frente a sin pRC fueron del 90,6% vs 52,1% para SLP, 94,2% vs 60,5% para SCE y 90,5% vs 56,6% para SG.
En la cohorte global (n = 416), con una mediana de seguimiento de 42,8 meses, las tasas estimadas de SLP, SCE y SG a 3 años fueron del 58,8%, 67,8% y 54,8%, respectivamente.
Conclusiones:
En esta amplia cohorte multicéntrica nacional, la NAC en mujeres con MIBC fue factible y segura, con una toxicidad manejable y sin mortalidad relacionada con el tratamiento. La respuesta patológica completa emergió como un potente marcador pronóstico. De forma relevante, este estudio aporta evidencia en práctica clínica real específica por sexo en una población históricamente infrarrepresentada en los ensayos clínicos, apoyando el uso de la NAC en pacientes seleccionadas y subrayando la necesidad de optimizar el manejo perioperatorio del cáncer vesical desde una perspectiva específica por sexo.
Introducción
El cáncer de vejiga es una de las neoplasias urológicas más frecuentes, con una incidencia creciente en países desarrollados. El concepto de oligometástasis, definido como la presencia de un número limitado de lesiones metastásicas en uno o pocos órganos, representa un estado intermedio entre enfermedad localizada y diseminada, abriendo la posibilidad de estrategias terapéuticas combinadas con intención potencialmente curativa. La evidencia en cáncer urotelial oligometastásico es todavía limitada. Presentamos nuestra experiencia clínica siguiendo criterios consensuados recientemente por expertos.
Material y métodos
Se analiza una serie retrospectiva de 8 pacientes varones con cáncer urotelial oligometastásico (7 de vejiga y 1 de urotelio superior) que cumplían criterios universales de oligometástasis. La mayoría de los casos fueron oligorrecurrentes metacrónicos (mediana de 18 meses hasta diagnóstico de recurrencia); tras tratamiento previo con intención curativa. Todos los pacientes fueron estadificados mediante PET-TAC con FDG. Se recogieron características clínicas, número y localización de las metástasis, tratamientos locales y sistémicos, respuesta y evolución.
Resultados
Siete pacientes (87,5%) presentaron enfermedad oligometastásica metacrónica. El número de lesiones fue único en 7 casos (87,5%). Las localizaciones metastásicas incluyeron principalmente pulmón y adenopatías, consideradas de mejor pronóstico. El tratamiento local consistió en cirugía en 3 pacientes (resección pulmonar y/o adenopática), SBRT en 4 pacientes (óseas y adenopáticas) y tratamiento combinado en 1 paciente. Seis pacientes (75%) recibieron tratamiento sistémico concomitante o adyuvante: tres con cisplatino/gemcitabina (uno con avelumab de mantenimiento) y tres con carboplatino/gemcitabina por contraindicación al cisplatino. Dos pacientes rechazaron tratamiento sistémico. Todos los casos alcanzaron respuesta completa metabólica en PET-TAC FDG. Con el seguimiento disponible (mediana de 6,5 años), todos los pacientes permanecen vivos y libres de recurrencia; un paciente falleció por neumonía por COVID-19 sin evidencia de recaída tumoral.
Conclusiones
En pacientes altamente seleccionados con cáncer urotelial oligometastásico (principalmente oligorrecurrentes metacrónicos, con una única metástasis, localizaciones de buen pronóstico, diagnóstico mediante imagen avanzada y tratamiento combinado sistémico y local), una estrategia multimodal puede lograr respuestas completas duraderas. Estos resultados apoyan la existencia de un subgrupo de pacientes que podría beneficiarse de un abordaje terapéutico con intención prolongada de control de la enfermedad.
INTRODUCCIÓN
La quimioterapia neoadyuvante (NAC) forma parte del tratamiento estándar en pacientes seleccionados con cáncer vesical músculo-infiltrante (CVMI) candidatos a cistectomía radical (CR), aunque su implementación en la práctica clínica ha sido variable. El objetivo de este estudio es analizar los cambios temporales en el uso de NAC y su asociación con los resultados patológicos y oncológicos en una cohorte contemporánea de pacientes sometidos a cistectomía radical.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó un estudio retrospectivo unicéntrico que incluyó pacientes sometidos a CR por CVMI entre 2016 y 2025. Se compararon dos períodos temporales: 2016–2022 y 2023 en adelante. Se analizaron las características clínicas basales, el uso de NAC, los resultados patológicos y la evolución oncológica. En la evaluación de esta evolución se excluyeron los pacientes intervenidos en 2025 por ausencia de seguimiento significativo. El seguimiento medio fue de 26 meses (mediana: 16 meses). Se realizaron análisis descriptivos y modelos de regresión logística para evaluar la asociación entre NAC y los principales desenlaces.
RESULTADOS
Se incluyeron 174 pacientes con cáncer vesical, sin diferencias relevantes en las características clínicas entre los períodos 2016–2022 y 2023 en adelante. El período más reciente presentó un mayor uso de NAC(42,6% vs 13,4%;p<0,001). En esta cohorte se observó una mayor proporción de pT0 (29,2% vs 16,5%;p=0,04) y de cáncer vesical no musculo-infiltrante (CVNMI) (44,6% vs 27,5%;p=0,02) en las piezas de cistectomía, junto con una menor tasa de recurrencia tras el tratamiento inicial (25,6% vs 46,2%; p=0,023). En el análisis de regresión logística, la NAC se asoció significativamente con pT0 (OR 2,55; IC95% 1,14–5,71;p=0,023) y con CVNMI (OR 2,56; IC95% 1,22–5,38; p=0,013). No se observaron diferencias significativas en supervivencia libre de recurrencia, supervivencia global ni supervivencia cáncer-específica.
CONCLUSIÓN
El actual incremento en el uso de NAC se asoció con mejores resultados patológicos y con una menor tasa de recurrencia temprana tras CR. La ausencia de diferencias en cuanto a supervivencia probablemente refleja el limitado seguimiento y el bajo número de eventos, por lo que se requiere un seguimiento más prolongado para confirmar su impacto a largo plazo.
INTRODUCCIÓN
Nivolumab es el primer tratamiento adyuvante aprobado en pacientes con carcinoma urotelial musculoinvasivo con alto riesgo de recurrencia tras cirugía radical. Ha demostrado un incremento en la supervivencia libre de enfermedad (SLE) en comparación con placebo según el ensayo CheckMate 274.
MATERIAL Y MÉTODOS
Siguiendo los criterios de CheckMate 274, se incorporaron 14 pacientes del Área Sanitaria de Ourense que recibieron tratamiento adyuvante con Nivolumab desde su aprobación en España (04/2022) hasta 12/2025. Se realizó un estudio retrospectivo descriptivo, evaluándose toxicidad, SLE y supervivencia global (SG) mediante curvas de Kaplan-Meier y asociación con factores de riesgo (FR).
RESULTADOS
En nuestra serie, la edad media al diagnóstico fue 70.1 años ± 6.7, con índice Charslon alto en 13 pacientes (93%). 10 sujetos (71%) presentaron hipertensión arterial (HTA), 6 (42.9%) enfermedad renal crónica y 8 (57.1%) hábito tabáquico.
Todos fueron tumores vesicales musculoinvasivos, administrándose neoadyuvancia en 6 (42.9%).
La duración media de Nivolumab fue 6.08 meses ± 4.25 (1-12), completándose en 4 (28.6%), suspendiéndose por toxicidad en 3 (21.4%), por progresión en 3 (21.4%) y por otra causa 2 (14.2%); siguiendo 2 (14.2%) en tratamiento.
Las reacciones adversas se presentaron en 9 pacientes, 8 leves (61.5%), 1 (7%) grave (≥3), destacando 4 (44%) rash y 2 (22%) inmunomediados.
Se registraron 4 recaídas (28.6%), todas el primer año; a nivel ganglionar 2 (50%), pulmonar 1 (25%) y múltiple 1 (25%).
Se documentaron 2 éxitus (14.3%). La SG media fue 34.2 meses (4-44).
La tasa de recaída en pacientes con HTA fue 30%. No hubo asociación estadísticamente significativa entre FR y recaída o éxitus pero la tendencia de la HTA sugiere un papel de peor pronóstico.
Al finalizar el seguimiento: 10 pacientes (71.4%) estaban vivos sin enfermedad, 2 (14.3%) vivos con enfermedad y 2 (14.3%) fallecidos.
CONCLUSIONES
La administración de Nivolumab en el Área Sanitaria de Ourense, a pesar del pequeño tamaño muestral, revela una tendencia de SG muy favorable (mortalidad baja y precoz, con buena SLE a medio y largo plazo), confirmando los beneficios oncológicos descritos en CheckMate 274 con un perfil de seguridad aceptable.
PALABRAS CLAVE
Nivolumab, adyuvancia, urotelial
Introducción
La evaluación precisa de la enfermedad residual tras el tratamiento sistémico y antes de la cistectomía radical sigue siendo una necesidad clínica no resuelta en el cáncer de vejiga músculo-invasivo (CVMI). El PET con ¹⁸F-FDG puede aportar información funcional adicional a la proporcionada por las técnicas de imagen convencionales; sin embargo, su rendimiento diagnóstico es heterogéneo. El objetivo de este estudio fue realizar una revisión sistemática y un metaanálisis para evaluar la precisión diagnóstica del PET con ¹⁸F-FDG en este contexto.
Material y métodos
Se realizó una búsqueda sistemática en PubMed, Embase y Web of Science de estudios publicados hasta enero de 2026, de acuerdo con las recomendaciones PRISMA. Se incluyeron estudios que evaluaran el uso del PET con ¹⁸F-FDG tras la finalización del tratamiento sistémico y antes de la cistectomía radical, utilizando la anatomía patológica como estándar de referencia. Se analizaron cuatro objetivos: respuesta del tumor primario, respuesta ganglionar al tratamiento de inducción, respuesta patológica completa global (ypT0N0) y detección de enfermedad ganglionar residual. Se estimaron la sensibilidad (S) y la especificidad (E) combinadas mediante modelos de efectos aleatorios.
Resultados
Se analizaron diez estudios que incluyeron un total de 418 pacientes. Para la respuesta del tumor primario, la S combinada fue del 0,88 (IC 95%: 0,66–0,97) y la E del 0,72 (IC 95%: 0,43–0,90). En la evaluación de la respuesta ganglionar al tratamiento de inducción, la S fue elevada (0,92; IC 95%: 0,62–0,99), mientras que la E fue baja (0,38; IC 95%: 0,24–0,55). La respuesta patológica completa global se predijo con una precisión moderada (S 0,77; IC 95%: 0,45–0,93; E 0,65; IC 95%: 0,44–0,81). Por el contrario, la detección de enfermedad ganglionar residual mostró una S baja (0,33; IC 95%: 0,11–0,67) pero una E elevada (0,97; IC 95%: 0,90–0,99). El rendimiento diagnóstico varió sustancialmente según la condición diana evaluada.
Conclusiones
El PET con ¹⁸F-FDG aporta información funcional complementaria tras el tratamiento sistémico en el CVMI, con un rendimiento diagnóstico altamente dependiente de la pregunta clínica planteada. Aunque no puede sustituir al estadiaje quirúrgico, el PET con ¹⁸F-FDG puede ser útil para la estratificación preoperatoria del riesgo en pacientes seleccionados. La estandarización de los criterios de respuesta y una adecuada selección de pacientes continúan siendo necesidades clínicas no cubiertas.
Introducción:
La quimioterapia neoadyuvante (QTn) constituye un pilar en el tratamiento del cáncer vesical músculo-invasivo, al asociarse con un beneficio en supervivencia global. La respuesta patológica completa (pT0) tras cistectomía radical es uno de los principales marcadores pronósticos de eficacia. No obstante, persisten dudas sobre su impacto en tolerabilidad y morbimortalidad perioperatoria.
Objetivo:
Evaluar respuesta patológica, respuesta radiológica, tolerabilidad y resultados perioperatorios de la QTn en pacientes sometidos a cistectomía radical.
Material y métodos:
Estudio retrospectivo observacional de pacientes sometidos a cistectomía radical entre 2023 y 2025. Se compararon pacientes tratados con QTn frente a aquellos intervenidos sin tratamiento neoadyuvante. Se analizaron tasa de pT0 y downstaging patológico (≤pT1), respuesta radiológica tras QTn, tolerabilidad y efectos adversos, así como complicaciones postoperatorias (clasificación de Clavien-Dindo), reingresos, reintervenciones, estancia hospitalaria y supervivencia global mediante curvas de Kaplan–Meier.
Resultados:
Se incluyeron 85 pacientes, 71 varones (86,6%), 11 mujeres (13,4%), la edad media fue 66,7 años (rango 49–81); de ellos, 42 pacientes (49,4%) recibieron QTn. La tasa de respuesta patológica completa fue significativamente superior en el grupo con QTn (38,1% frente a 2,3%), al igual que el downstaging patológico ≤pT1 (55,0% frente a 18,6%). El análisis de supervivencia mostró una mayor supervivencia global en pacientes tratados con QTn, con una mediana no alcanzada durante el seguimiento.
La respuesta radiológica tras QTn se observó en 64,3% de pacientes, asociándose a una mayor tendencia de pT0 (48,1% vs 20,0%) y de downstaging patológico (≤pT1) en comparación con aquellos sin respuesta radiológica.
La QTn fue suspendida por toxicidad en 11,9% de los casos, siendo los efectos adversos más frecuentes hematológicos (61,9%), astenia (54,8%) y gastrointestinales (47,6%). No se observaron diferencias significativas en la tasa de reingresos, mientras que las complicaciones mayores (Clavien ≥III), reintervenciones y estancia hospitalaria fueron más frecuentes en pacientes sin QTn, dependiendo más del tipo de derivación realizada que del tratamiento sistémico previo.
Conclusión:
En nuestra serie, la QTn se asocia a una elevada tasa de respuesta patológica completa y downstaging tumoral, con una tolerabilidad aceptable y sin incremento de la morbimortalidad perioperatoria, apoyando su uso seguro previo a la cistectomía radical.