Introducción: El implante de prótesis de pene (PP) es un tratamiento eficaz en la disfunción eréctil (DE) refractaria, pero la longitud del pene postquirúrgica sigue siendo un factor determinante en la satisfacción del paciente. Nuestro objetivo fue identificar los factores asociados con la longitud final del pene, medida como la longitud total del dispositivo implantado.
Materiales y métodos: Analizamos los datos prospectivamente del registro PHOENIX, una cohorte multicéntrica que incluye casos consecutivos de PP de 29 centros entre noviembre de 2021 y agosto de 2024 (ClinicalTrials.gov NCT03849586). Se registraron los datos demográficos basales, antecedentes de disfunción eréctil, tratamientos previos y variables quirúrgicas. Como tests estadísticos se empleó la U de Mann-Whitney, Kruskal-Wallis o la correlación de Spearman. Las variables significativas con p < 0,05 en el análisis univariante y las covariables clínicamente relevantes se introdujeron en un modelo de regresión lineal multivariante.
Resultados: Tras exclusiones, se incluyeron 1033 pacientes (edad media 60,9 ± 9,1 años). La longitud total media del dispositivo fue 20,0 ± 2,36 cm (rango 6-28). En el análisis multivariante, una longitud total del dispositivo más corta se asoció de forma independiente con diabetes mellitus (coeficiente ajustado −0,59 cm; IC del 95 %: −0,97 a −0,22; p = 0,002), antecedentes de prostatectomía radical (−0,45 cm; IC del 95 %: −1,01 a −0,11; p = 0,04), radioterapia pélvica previa (−1,42 cm; IC del 95 %: −2,42 a −0,51; p = 0,002), enfermedad de Peyronie (−0,83 cm; IC del 95 %: −1,32 a −0,34; p < 0,001) e inyecciones intracavernosas previas (−0,68 cm; IC del 95 %: −0,99 a −0,37; p < 0,001). El uso de dilatación no secuencial se asoció con una longitud del dispositivo ligeramente mayor (+0,15 cm; IC del 95 %: 0,01 a 0,50; p = 0,04).
Conclusiones: La pérdida de longitud del pene es una causa conocida de insatisfacción en el paciente y su pareja tras una PP. El consejo preoperatorio y ajuste de expectativas son fundamentales para el éxito de la cirugía. En esta cohorte prospectiva multicéntrica, la diabetes, prostatectomía radical, radioterapia, enfermedad de Peyronie, inyecciones intracavernosas previas y corrección de la incurvación de pene se asociaron con menor longitud del dispositivo, mientras que un IMC más alto, enfermedad vascular, tratamiento con IPDE5 y ausencia de dilatación se asociaron con mayor longitud de la PP. Estos hallazgos pueden servir de base para el asesoramiento y planificación quirúrgica.
Introducción: El implante de prótesis de pene constituye la opción terapéutica definitiva para la disfunción eréctil refractaria. En 2019, nuevos dispositivos inflables y maleables de la compañía Rigicon® entraron en el mercado español, sin datos publicados sobre su uso en España. El objetivo fue describir las características de los pacientes, tipos de prótesis implantadas, complicaciones y supervivencia libre de revisión en un registro multicéntrico español.
Material y métodos: Estudio retrospectivo multicéntrico en 16 centros españoles, que incluyó 148 pacientes intervenidos entre 2019-2025. Se analizaron variables clínicas, tipo de prótesis implantada, vía de abordaje, variables perioperatorias (drenaje, días de ingreso, etc.), tiempo de seguimiento y complicaciones. Para el análisis de supervivencia y reintervenciones se incluyeron pacientes con un seguimiento ≥9 meses.
Resultados: La edad media fue de 61,0±11,5 años y el IMC medio de 27,8±3,6 kg/m². Los cinco centros con mayor volumen realizaron el 71,6% de los implantes. Se registraron pérdidas de seguimiento en el 12,8% de los casos. Se implantaron 141 prótesis inflables (Infla10X [84], Infla10Narrow [3], Infla10AX [54]) y 7 maleables Rigi10. El 69,6% de las prótesis inflables correspondieron a bombas de primera generación. El abordaje fue penoescrotal en el 57,4% e infrapúbico en el 42,6%. La estancia media fue de 26,4±15,3 horas y la mediana de seguimiento de 12 meses. La tasa global de reintervención fue del 28,9% (32/111), siendo las causas infección (4), extrusión (2), malposición del reservorio (2), cambio de tipo de prótesis (1) y fallo mecánico (FM) por rotura (23). Solo el 8,2% de los FM ocurrieron en prótesis implantadas por vía infrapúbica, observándose diferencias significativas según el abordaje (p<0,001). Las curvas de supervivencia libre de FM mostraron resultados similares, siendo las prótesis colocadas por vía penoescrotal las más proclives.
Conclusiones: Las prótesis inflables Rigicon® se asocian a una elevada tasa de reintervención, principalmente por FM por rotura, más frecuente en el abordaje penoescrotal. El seguimiento a largo plazo es esencial para evaluar la calidad de los dispositivos protésicos. La durabilidad de la segunda generación con bomba Pulse queda pendiente de evaluación.
Palabras clave: Prótesis de pene, Rigicon®, Fallo mecánico, Supervivencia, Reintervención
Introducción y Objetivos
La vasectomía es un método cada vez más utilizado de anticoncepción masculina permanente. La vasectomía sin bisturí (VSB) es la técnica preferida debido a su favorable perfil de seguridad y bajas tasas de complicaciones. Sin embargo, pueden ocurrir complicaciones como infección, hematoma y síndrome de dolor crónico post-vasectomía (SDCPV). La verdadera incidencia y los factores de riesgo del SDCPV permanecen inciertos. Este estudio tiene como objetivo evaluar las tasas de SDCPV y otras complicaciones después de la vasectomía, así como identificar los factores de riesgo asociados.
Material y Métodos
Este estudio retrospectivo evaluó 1.774 hombres sexualmente activos sometidos a vasectomía entre 2016 y 2024 en un único centro de referencia terciario. Se recopilaron datos basales, incluyendo edad, número de hijos e IMC, en el preoperatorio. El seguimiento postoperatorio evaluó las complicaciones, necesidad de cirugía repetida y resultados del análisis seminal post-vasectomía (ASPV) realizado tres meses después del procedimiento. El análisis estadístico utilizó pruebas no paramétricas y regresión logística multivariante para identificar factores de riesgo independientes de complicaciones (significación: p < 0,05).
Resultados
Los pacientes tuvieron una mediana de edad de 42 años (RIC 7,0), mediana de IMC 26,95 (RIC 4,96) y mediana de seguimiento de 101 meses (RIC 97–104). La mayoría (90%) completó el ASPV; el 94,9% alcanzó azoospermia en el primer análisis, con un 2% requiriendo re-vasectomía, y un 0,2% sometiéndose a vasovasostomía o TESE por arrepentimiento. La recuperación postoperatoria fue sin complicaciones en el 97,3% de los casos; las tasas de infección y hematoma fueron del 1,5% y 1,1%, respectivamente. El SDCPV ocurrió en el 0,7% (n = 14); la mayoría fueron manejados con AINEs, una minoría (n = 3) requirió tratamiento escalonado, incluyendo una reintervención quirúrgica. El análisis multivariante identificó las complicaciones postoperatorias (p < 0,001) y un IMC más elevado (p = 0,012) como factores de riesgo independientes de SDCPV; la edad no fue significativa.
Conclusiones
La vasectomía sin bisturí ofrece alta eficacia y seguridad para la esterilización masculina, con complicaciones poco frecuentes y una baja incidencia de SDCPV. Las complicaciones postoperatorias y el IMC elevado aumentan independientemente el riesgo de SDCPV y pueden merecer consideración durante el asesoramiento preoperatorio y la estratificación del riesgo.
Objetivos: Evaluar la capacidad predictiva de la FSH sérica para identificar el daño histológico testicular en pacientes con azoospermia.
Métodos: Estudio observacional, retrospectivo y transversal que incluyó a pacientes con azoospermia sometidos a una biopsia testicular diagnóstica en el contexto del estudio de infertilidad masculina. Las biopsias se realizaron entre enero de 2015 y noviembre de 2025, recogiéndose los niveles séricos de FSH previos al procedimiento. El estudio anatomopatológico evaluó la presencia o ausencia de espermatogénesis, los estadios de maduración celular y los cambios estructurales de los túbulos seminíferos. A efectos del análisis, se definió daño histológico testicular grave como la presencia de aplasia de células germinales, esclerosis y/o atrofia, incluyendo patrones histológicos mixtos con componente atrófico. Se realizó un análisis de curvas ROC para evaluar la capacidad discriminativa de la FSH y se determinó el punto de corte óptimo mediante el índice de Youden.
Resultados: Se analizaron 115 biopsias testiculares. La FSH mostró una buena capacidad predictiva para el daño histológico testicular grave, con un área bajo la curva (AUC) de 0,80. Un punto de corte de FSH ≥ 12,8 UI/L permitió identificar dicho daño con una sensibilidad del 82,3% y una especificidad del 79,5%. De forma complementaria, se evaluó el índice FSH/Testosterona, que mostró un AUC de 0,71. El punto de corte óptimo fue FSH/Testosterona ≥ 0,021, con una sensibilidad del 96,7% y una especificidad del 39,5%.
Conclusiones: La FSH presenta una adecuada capacidad discriminativa para predecir daño histológico testicular grave en pacientes con azoospermia. El punto de corte identificado se sitúa dentro del rango descrito en la literatura, lo que refuerza la validez externa de nuestros resultados. La FSH constituye una herramienta clínica útil para la orientación diagnóstica y el consejo al paciente, aunque sin sustituir al estudio histopatológico, que continúa siendo el método diagnóstico definitivo. El índice FSH/Testosterona mostró una elevada sensibilidad pero una especificidad limitada, sin superar el rendimiento global de la FSH aislada
INTRODUCCIÓN
La enfermedad de Peyronie (EP) es un trastorno caracterizado por la formación de placas fibrosas en la túnica albugínea del pene, que provocan curvatura, deformidad y disfunción eréctil. A lo largo del tiempo, se han propuesto diversas clasificaciones clínicas, aunque ninguna ha logrado un consenso amplio ni una aplicación práctica universal. En 2024, Trost y colaboradores propusieron una nueva clasificación denominada PTNM, inspirada en los sistemas oncológicos TNM, que integra cuatro componentes: P (subtipo de Peyronie), T (trauma previo), N (curvaturas no relacionadas con Peyronie) y M (modo o fase de la enfermedad). Este modelo busca unificar criterios, facilitar la comunicación entre profesionales y permitir correlaciones clínicas y pronósticas más precisas.
OBJETIVO
Evaluar la concordancia interobservador entre dos urólogos en la aplicación de la clasificación PTNM para la enfermedad de Peyronie en un entorno clínico real.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio retrospectivo, observacional y unicéntrico, incluyendo a hombres mayores de 18 años evaluados por curvatura peneana EP o no EP, entre noviembre 2024 y abril 2025. Para determinar la curvatura se realizó una ecografía Doppler peneana y, en los casos necesarios, inducción farmacológica de la erección con prostaglandina E1. La clasificación fue aplicada de manera independiente y ciega por dos urólogos.
RESULTADOS
Se incluyeron 148 pacientes, con una mediana de edad de 51,5 años. La mediana de tiempo medio de evolución de la enfermedad fue de 9 meses, y el dolor de pene fue reportado por el 7,8 % de los pacientes. La mediana de la curvatura total fue de 50 º. Un 3% de los pacientes refirió traumatismo peneano previo, un 2,2% presentaba deformidades en reloj de arena o con indentación, un 2,8% mostró calcificaciones en la ecografía peneana y un 3,4% presentaba disfunción eréctil. La concordancia interobservador fue elevada en la mayoría de los dominios, aunque el componente P presentó mayor variabilidad. El sistema demostró buena reproducibilidad general y potencial valor pronóstico.
CONCLUSIONES
Los resultados apoyan la utilidad de la PTNM como herramienta de clasificación clínica y de investigación, subrayando la necesidad de estandarizar algunos criterios para optimizar su aplicación global.
PALABRAS CLAVE: Peyronie, curvatura peneana, placa.
Introducción: La criopreservación previa al tratamiento del cáncer testicular (CT) es una práctica estándar debido a su impacto en la recuperación de la fertilidad y los cambios hormonales. Investigamos los cambios en el entorno hormonal y los parámetros espermáticos a los 12 meses de seguimiento en pacientes sometidos a orquiectomía unilateral.
Métodos: Se analizaron datos exhaustivos de 146 pacientes con CT que se sometieron a criopreservación en un único centro de referencia terciario. El tratamiento del CT incluyó orquiectomía +/- quimioterapia adyuvante. Se recopilaron parámetros hormonales y seminales tanto al inicio como un año después del tratamiento, incluyendo testosterona total (TT, ng/mL), FSH (mUI/mL), LH (mUI/mL), volumen seminal (mL), concentración espermática (millones/mL) y recuento total de espermatozoides móviles (RTEM, n. x106). Se definió hipogonadismo como TT < 3,5 ng/mL y una disminución clínicamente significativa del RTEM con una reducción a < 20 millones, respectivamente. Las diferencias en variables continuas y categóricas se evaluaron mediante las pruebas de Wilcoxon y McNemar, respectivamente. Se utilizaron gráficos de dispersión vertical para mostrar los cambios hormonales y seminales antes y después del tratamiento.
Resultados: De 146, 119 (82%) pacientes se sometieron a quimioterapia adyuvante. La mediana (RIC) de edad fue de 34 (30-40 años). En general, 80 (55%), 57 (39%) y 9 (6,2%) pacientes presentaron histología de seminoma, no seminoma/mixto y células no germinales, respectivamente. Después de los tratamientos para el CT, en cuanto a los valores hormonales, se observaron niveles medianos (RIC) de FSH más elevados [10 (7-15) vs. 6 (3-9) mUI/ml] y LH más elevada [6,8 (5,6-10,5) vs. 5,2 (3,0-7,6) mUI/ml] (p<0,001), pero sin cambios significativos en los niveles de TT [17 (14-22) vs. 16 (13-22) ng/ml, p=0,6] en el seguimiento. Notablemente, ningún paciente desarrolló hipogonadismo. La motilidad espermática [31 (12-48) vs. 42 (22-59), p=0,007] fue significativamente menor en el seguimiento en comparación con el valor basal; por el contrario, el RTEM mediano [8 (2-27) vs 13 (1-38) x106, p=0,3] no alcanzó significación estadística. Del total, 14 (9,6%) pacientes tuvieron una disminución clínicamente significativa del RTEM. Estos pacientes presentaron niveles comparables de TT [20 (16-25) vs. 17 (15-21) ng/ml, p=0,2] pero niveles más elevados de FSH [21 (12-30) vs. 9 (7-12) mUI/ml, p=0,003] en comparación con aquellos sin una disminución clínicamente significativa del RTEM.
Conclusión: Los pacientes sometidos a tratamientos para el CT no mostraron cambios significativos en la TT a los 12 meses de seguimiento, demostrando una excelente tasa de recuperación. Además, el RTEM persistió significativamente disminuido en solo 1 de cada 10 pacientes.
Introducción y Objetivos
Los varones sin hijos representan un subgrupo distinto de candidatos a vasectomía, sin embargo, sus características demográficas y comportamientos anticonceptivos comparados con pacientes con hijos permanecen poco caracterizados. Este estudio tuvo como objetivo comparar las características demográficas y conductuales entre candidatos a vasectomía sin hijos y aquellos con ≥1 hijo, enfocándose en la edad, estado de pareja y distribución de métodos anticonceptivos.
Material y Métodos
Este estudio retrospectivo analizó 1.732 varones sexualmente activos que se sometieron a vasectomía entre 2016 y 2024 en un único centro terciario en Barcelona, España. Se recopilaron datos basales: edad, número de hijos y métodos anticonceptivos. Los pacientes se agruparon según estado de paternidad: grupo 1 (sin hijos), grupo 2 (≥1 hijo). La estadística descriptiva resumió la cohorte; se utilizaron pruebas z de dos proporciones y chi-cuadrado para comparar la prevalencia de pareja y las distribuciones de métodos anticonceptivos entre grupos.
Resultados
El Grupo 1 incluyó 117 varones (6,7%) con una mediana de edad de 41 años (RIC 37–45). Entre ellos, 38 (32,4%) no estaban en una relación, mientras que 79 (67,6%) sí lo estaban. Los métodos anticonceptivos se distribuyeron de la siguiente manera: 52 varones (44,4%) no utilizaban métodos anticonceptivos, 65 (55,6%) sí utilizaban métodos anticonceptivos. De ellos, 45 (69,2%) preservativos, 13 (20%) anticonceptivos orales, 6 (9,2%) dispositivos intrauterinos y 1 (1,6%) anticonceptivos inyectables. El Grupo 2 incluyó 1.615 varones (93,3%) con una mediana de edad de 42 años (RIC 36-46). De ellos, 194 (12%) no estaban en una relación, mientras que 1.421 (88%) sí lo estaban. Del Grupo 2, 416 varones (25,8%) no utilizaban métodos anticonceptivos, mientras que 1.199 (74,2%) sí utilizaban métodos anticonceptivos. De ellos, 823 (68,6%) utilizaban preservativos, 209 (17,4%) anticonceptivos orales, 144 (12%) dispositivos intrauterinos y 18 (2%) anticonceptivos inyectables. No se encontraron diferencias en términos de edad entre los grupos (p=0,58). La prevalencia de pareja fue significativamente menor en el Grupo 1 que en el Grupo 2 (64,96%, 76/113 vs 87,99%, 1.421/1.610; p < 0,001); las distribuciones de métodos anticonceptivos también difirieron entre grupos (chi-cuadrado p < 0,001), y el análisis de sensibilidad mostró un mayor uso de ningún método anticonceptivo en el Grupo 1 comparado con el Grupo 2 (p < 0,001). Entre pacientes sin pareja y que utilizaban o no métodos anticonceptivos, la distribución de tener hijos versus método anticonceptivo muestra 18 (9,3%) pacientes sin hijos que no utilizaban ningún método anticonceptivo y 8 (4,1%) que utilizaban preservativos. Mientras que entre aquellos con hijos, 49 (25,3%) no utilizaban ningún método y 119 (61,3%) utilizaban preservativos. La prueba de chi-cuadrado muestra una diferencia estadísticamente significativa en la distribución (p = 0,00016), indicando que la elección del método anticonceptivo está significativamente asociada con tener hijos en este subgrupo.
Conclusión
Los pacientes de vasectomía con 0 hijos tienen una menor prevalencia de estar en una relación en comparación con los varones con ≥1 hijo. El Grupo 1 demostró un patrón de métodos anticonceptivos distinto en comparación con el Grupo 2. Estas diferencias apoyan un asesoramiento preprocedimiento personalizado basado en el estado de pareja y los comportamientos anticonceptivos.
Introducción: Aunque se sabe que la quimioterapia adyuvante (QT) para el cáncer testicular perjudica la espermatogénesis, las diferencias entre los regímenes de Carboplatino y PEB respecto a las hormonas sexuales y los parámetros seminales están poco estudiadas. Comparamos datos de pacientes tratados con Carboplatino en dosis única frente a PEB después de orquiectomía unilateral por cáncer de testículo en un centro de referencia.
Métodos: Se analizaron datos de 146 pacientes que se sometieron a orquiectomía después de criopreservación, con o sin QT adyuvante, en un único centro terciario. Los pacientes se agruparon según la QT adyuvante recibida (Carboplatino o PEB). Se recopilaron parámetros hormonales y seminales al inicio y 12 meses después del tratamiento. Se calculó el recuento total de espermatozoides móviles (RTEM). La estadística descriptiva detalló las diferencias entre grupos. La regresión lineal univariable y multivariable evaluó la asociación entre el régimen de QT y los niveles hormonales y RTEM.
Resultados: De 146, 119 (82%) pacientes recibieron QT adyuvante después de la cirugía. 26 (17,8%) y 93 (63,7%) de los cuales recibieron Carboplatino y PEB, respectivamente. 80 (55%), 57 (39%) y 9 (6,2%) presentaron histología de seminoma, no seminoma/mixto y células no germinales en la anatomía patológica definitiva, respectivamente. Los pacientes con PEB tuvieron mayor probabilidad de recibir al menos 2 ciclos de QT (89% vs. 47%), en comparación con los pacientes que recibieron Carboplatino. Los pacientes que recibieron PEB presentaron valores medianos (RIC) de FSH más bajos [5,0 (1,3-7,8) vs. 6,8 (5,1-9,8) mUI/ml] al inicio, pero FSH mediana más elevada [10 (8-16) vs. 7 (6-8) mUI/ml] después del tratamiento (todas p<0,05). No se encontraron diferencias significativas en los niveles de testosterona total (TT) medidos antes y después del tratamiento. Los varones del grupo PEB presentaron un recuento espermático total mediano (RIC) más bajo [26 (7-45) vs. 64 (32-114) millones] y un RTEM más bajo [7 (2-25) vs 22 (10-39) x106] después del tratamiento, en comparación con los pacientes tratados con Carboplatino (todas p<0,05). En el análisis de regresión lineal multivariable, el tipo de régimen de QT se asoció significativamente con los valores de FSH y RTEM después de ajustar por edad, valores basales y tipo de histología. Los pacientes que recibieron PEB tuvieron mayor probabilidad de presentar niveles más elevados de FSH (β=8,8, IC 95%: 0,24, 17, p=0,04) y valores más bajos de RTEM (β= -27, IC 95%: -42, -11, p=0,001) después del tratamiento.
Conclusión: A pesar de niveles comparables de TT, en pacientes sometidos a orquiectomía unilateral y quimioterapia adyuvante por cáncer testicular, el régimen PEB se asoció con niveles más elevados de FSH y RTEM más bajo en el seguimiento a un año en comparación con Carboplatino.
Introducción
Las erecciones nocturnas dolorosas relacionadas con el sueño (sleep-related painful erections, SRPE) constituyen una parasomnia poco frecuente caracterizada por episodios recurrentes de erecciones dolorosas durante el sueño, generalmente en fase REM, con preservación de la función eréctil en vigilia. Su baja prevalencia, la ausencia de criterios diagnósticos estandarizados y la falta de guías clínicas específicas dificultan el reconocimiento y manejo adecuado de esta entidad. El objetivo de esta revisión sistemática es sintetizar críticamente la evidencia disponible hasta enero de 2026, seleccionando exclusivamente estudios que se ajustan de forma estricta al fenotipo clínico de SRPE.
Material y métodos
Se realizó una revisión sistemática conforme a la declaración PRISMA 2020. La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo en MEDLINE (PubMed) y SCOPUS, con filtro temporal entre enero de 2016 hasta enero de 2026, utilizando términos libres relacionados con SRPE. Se incluyeron estudios en humanos, publicados en inglés o español, con diseños observacionales, series o casos clínicos y revisiones sistemáticas. Se excluyeron trabajos con diagnósticos alternativos, erecciones dolorosas no vinculadas al sueño o sin información clínica suficiente. Tras el cribado por título y resumen y la evaluación a texto completo, se seleccionaron 27 estudios para la síntesis cualitativa.
Resultados
Los 27 estudios incluidos corresponden mayoritariamente a casos clínicos y pequeñas series, lo que confirma la rareza del síndrome y el bajo nivel global de evidencia. El cuadro clínico típico se caracteriza por despertares nocturnos dolorosos coincidiendo con erecciones, ausencia de priapismo isquémico y conservación de erecciones diurnas. La fisiopatología propuesta es multifactorial, con implicación de mecanismos centrales de regulación del sueño, disfunción autonómica y comorbilidades asociadas, como el síndrome de apnea obstructiva del sueño. El baclofeno es el tratamiento más frecuentemente descrito por su efecto agonista GABA-B, con eficacia variable y limitaciones por efectos adversos. Otras alternativas clínicas incluyen benzodiacepinas, antidepresivos, inhibidores de la PDE5 a dosis bajas y el tratamiento dirigido de trastornos del sueño concomitantes. No se identificaron ensayos clínicos aleatorizados.
Conclusiones
Las SRPE continúan siendo una entidad infradiagnosticada, sustentada por evidencia de bajo nivel. La actualización de la literatura hasta 2026 permite una mejor caracterización clínica, pero persiste la necesidad de criterios diagnósticos consensuados y estudios prospectivos que definan algoritmos terapéuticos eficaces. La diferenciación con el stuttering priapism resulta clave para un manejo adecuado en la práctica urológica.
Palabras clave: erecciones, andrología, SRPE
Introducción
El dolor escrotal crónico (DEC) es una condición multifactorial y a menudo idiopática que afecta significativamente la calidad de vida de los varones. Los algoritmos de tratamiento permanecen indefinidos y las terapias conservadoras son frecuentemente ineficaces. El objetivo de este estudio fue caracterizar el perfil clínico de varones con DEC y evaluar las respuestas terapéuticas al bloqueo del cordón espermático con anestesia local en un centro de referencia terciario.
Material y Métodos
Evaluamos retrospectivamente datos de 30 varones con DEC que se sometieron a inyecciones de bloqueo del cordón espermático entre 2019 y 2024 en una única institución académica. Los criterios de exclusión incluyeron vasectomía previa. Se registraron sistemáticamente variables demográficas y clínicas, características del dolor, respuesta al tratamiento, número de inyecciones, complicaciones y uso de terapias adyuvantes.
Resultados
Los pacientes tuvieron una mediana de edad de 50 años (DE: 14,2); 18 (60%) tenían antecedentes de cirugía pélvica o genital, destacando 8 varones (44,4%) sometidos a hernioplastia inguinal y 6 (33,3%) a varicocelectomía. El DEC fue unilateral en 26 varones (86,7%) y bilateral en 4 pacientes (13,3%), con una EVA inicial media de 5,6 (DE: 2,2). La duración media del dolor antes del tratamiento fue de 32,8 meses (DE: 40,2). Se administraron un total de 76 inyecciones, con una mediana de 3 inyecciones por paciente (DE: 1,4), oscilando entre 1 y 7, y un intervalo medio entre inyecciones de 56,4 días (DE: 102,8). Después de la primera inyección, 25 (83,3%) de los pacientes reportaron mejoría del dolor con una reducción de la EVA media a 2,4 (DE: 2,5). 17 pacientes (58,6%) experimentaron inicialmente alivio del dolor después de la inyección, pero su dolor retornó a los niveles basales después de unas pocas horas. Al final del tratamiento, 11 varones (38%) reportaron resolución completa del dolor, 9 (31%) mejoría parcial y 9 (31%) ninguna mejoría, con una EVA final media de 2,5 (DE: 2,6). Las complicaciones incluyeron hematoma del cordón espermático en 3 (10%) de los casos. 7 pacientes (24%) que no respondieron al tratamiento fueron derivados para manejo especializado del dolor, y 4 pacientes (13,4%) se sometieron a denervación microquirúrgica, con 3 (75%) de estos logrando resolución completa del dolor.
Conclusión
El bloqueo del cordón espermático es una intervención moderadamente efectiva y de bajo riesgo para el DEC en pacientes seleccionados, particularmente aquellos que no responden a la terapia conservadora y carecen de causas orgánicas identificables.
Introducción: La cirugía desobstructiva prostática mejora los síntomas del tracto urinario inferior; sin embargo, su impacto sobre la función eréctil es variable según la literatura. El objetivo de este estudio fue analizar la evolución de la función eréctil, evaluada mediante la Erection Hardness Score (EHS) y el International Index of Erectile Function-6 (IIEF-6), y su relación con la técnica quirúrgica a los 6 meses.
Material y métodos: Estudio prospectivo unicéntrico que incluyó 46 pacientes intervenidos de obstrucción prostática benigna en el Hospital de Manises entre enero y junio de 2025. La función eréctil se evaluó en el periodo basal y a los 6 meses postoperatorios mediante EHS e IIEF-6. Las comparaciones pre y postoperatorias se realizaron mediante la prueba de Wilcoxon para muestras apareadas, y el cambio según la técnica quirúrgica se analizó con Kruskal–Wallis.
Resultados: La mediana de edad fue de 72 años (RIQ 65,3–76) y el volumen prostático mediano de 63,5 cc (RIQ 41,3–87,8). Las técnicas empleadas fueron RTUp (21,7%), HoLEP (45,7%), láser verde (19,6%) y adenomectomía abierta (13,0%). Las comorbilidades más frecuentes fueron hipertensión arterial (58,7%), diabetes mellitus (39,1%), tabaquismo (45,7%) y cardiopatía isquémica (26,1%). El 32,6% portaba sonda vesical permanente y el 89,1% recibía tratamiento combinado con tamsulosina y dutasterida.
De los 46 pacientes, 32 presentaron función eréctil evaluable. El 40,6% mejoró, el 31,3% empeoró y el 28,1% permaneció estable, sin diferencias significativas pre/post ni entre técnicas. No se observaron diferencias significativas entre la EHS basal y a los 6 meses (p=0,619), asociación entre la técnica quirúrgica y el cambio en EHS (p=0,337) ni otras asociaciones significativas en el modelo multivariable (p=0,514). En el IIEF-6, la mediana preoperatoria fue de 18,0 (RIQ 9,75–23,25) y de 18,5 (RIQ 9,5–24,0) a los 6 meses, con una mediana del cambio de 0 (RIQ −3,25 a 3,25).
Conclusión: En esta cohorte, la cirugía prostática por hiperplasia benigna no se asoció a cambios estadísticamente significativos en la función eréctil a los 6 meses, independientemente de la técnica empleada. Las variaciones observadas parecen relacionarse más con la variabilidad individual que con el abordaje quirúrgico, si bien el tamaño muestral limitado debe considerarse.
Palabras clave: cirugía prostática, disfunción eréctil, cuestionarios.
La ecografía Doppler color de pene como pilar de la personalización terapéutica de la disfunción eréctil
Introducción:
La disfunción eréctil (DE) es una patología multifactorial con un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes. A pesar de los avances en el tratamiento empírico, la caracterización precisa del mecanismo fisiopatológico —ya sea vascular, estructural o derivado de cirugías pélvicas como la prostatectomía radical— sigue siendo un reto clínico. La ecografía Doppler color de pene con test de erección fármaco-inducida se consolida como la herramienta de referencia para objetivar la hemodinámica cavernosa, permitiendo adaptar el tratamiento de cada paciente.
Objetivo:
Analizar los parámetros hemodinámicos y clínicos obtenidos mediante ecografía Doppler para individualizar la estrategia terapéutica en pacientes con DE y en el escenario específico del rescate funcional post-prostatectomía.
Material y Métodos:
Estudio descriptivo de 35 pacientes (media de edad 63.4 años) evaluados mediante ecografía Doppler de pene. Se analizaron antecedentes (HTA 54%, DM 37.5%, Dislipemia 45%) y se realizaron mediciones de flujos basales y tras inyección de prostaglandina intracavernosa (dosis media 12.5 mcg). Se registraron los picos de velocidad sistólica (PVS) y velocidades diastólicas (VFD).
Resultados:
Los pacientes presentaron un tiempo de evolución medio de la DE de 3.2 años. En la fase dinámica (7-15 min), se observó un PVS medio de 27.8 cm/s en la arteria cavernosa izquierda y 28.4 cm/s en la derecha. Un 42% de la muestra presentó PVS inferiores a 25 cm/s, diagnosticándose insuficiencia arterial. Se objetivó fuga venosa (VFD > 5 cm/s) en un 20% de los casos. En el subgrupo post-PRL, se identificó un componente de fibrosis cavernosa en el 15% de los pacientes. Estos hallazgos permitieron escalar a tratamiento con IPDE5 diarios o indicación directa de prótesis de pene en casos de DE no compensada con el estímulo empleado.
Conclusión:
La ecografía Doppler de pene es una herramienta fundamental para la medicina de precisión en el terreno andrológico para actuar de forma eficiente y personalizada. Permite identificar el mecanismo fisiopatológico subyacente de la DE, evitando tratamientos empíricos ineficaces y permitiendo una transición temprana a terapias de segunda o tercera línea en pacientes determinados.
Objetivos: Describir los patrones histopatológicos testiculares en pacientes con infertilidad y analizar su asociación con la edad y con los niveles séricos de FSH, LH, testosterona total y prolactina.
Métodos: Se realizó un estudio observacional, retrospectivo y transversal en varones con azoospermia sometidos a biopsia testicular diagnóstica. Se recogieron variables clínicas, edad, exploración física y perfil hormonal. El estudio anatomopatológico evaluó los estadios de maduración celular, la proporción de células de Sertoli, germinales y de Leydig, y los principales cambios estructurales tubulares. Las biopsias se clasificaron en espermatogénesis conservada, hipoespermatogénesis, arresto madurativo, aplasia de células germinales y esclerosis o atrofia. Se analizaron asociaciones entre patrones histológicos, edad y perfil hormonal.
Resultados: Se evaluaron 115 biopsias testiculares, con una edad media de 36,0 años (DE 6,3). El patrón más frecuente fue la aplasia de células germinales (45,7%; n=53), seguida de hipoespermatogénesis (23,3%; n=27), esclerosis o atrofia testicular (19,0%; n=22), arresto madurativo (13,8%; n=16) y espermatogénesis conservada (12,1%; n=14). En el 28,4% de los casos se identificaron patrones mixtos, siendo la combinación más habitual la de hipoespermatogénesis y arresto madurativo; en el 66,7% de estos se observó un componente atrófico. Los niveles de FSH fueron más bajos en pacientes con espermatogénesis conservada (mediana 7,8 UI/L) y más elevados en los casos de esclerosis o atrofia (mediana 23,4 UI/L; p 0,05), ni correlación entre edad y daño histológico (ρ = –0,09; p =0,39).
Conclusiones: La aplasia de células germinales fue el patrón histopatológico más frecuente. La FSH se confirmó como el marcador endocrinológico que mejor se correlaciona con el daño testicular, mientras que la testosterona mostró un descenso moderado y la LH, prolactina y edad no aportaron capacidad discriminativa. Aunque el perfil hormonal orienta el grado de afectación testicular, la biopsia continúa siendo el método diagnóstico definitivo
UGC Urología Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez, Huelva.
CONGRESO NACIONAL DE UROLOGÍA
INTRODUCCIÓN
La disfunción eréctil severa puede afectar de manera significativa la calidad de vida y la satisfacción sexual tanto de los pacientes como de sus parejas. La implantación de prótesis de pene se considera una alternativa terapéutica eficaz cuando fracasan otros tratamientos; sin embargo, la satisfacción sexual de las parejas continúa siendo un aspecto menos explorado.
El objetivo de dicho trabajo es evaluar el nivel de satisfacción sexual en las parejas de pacientes intervenidos quirúrgicamente con prótesis de pene y analizar los factores asociados a dicha satisfacción.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se realizó un estudio observacional, descriptivo, retrospectivo, unicéntrico en pacientes mayores de 18 años, que se intervinieron de colocación de prótesis de pene entre los meses de Julio de 2015 y Marzo de 2025 en el Hospital Juan Ramón Jiménez, Huelva
Un total de 15 mujeres completaron el cuestionario Erectile Dysfunction Inventory of Treatment Satisfaction (EDITS) (versión para parejas de 5 ítems). Cada pregunta se puntuó́ de 0 (menor satisfacción) a 4 (mayor satisfacción).
Las variables que se recogieron fueron: edad cuando se implantó la prótesis, edad a la hora de realizar el cuestionario, edad de la pareja, numero de relaciones sexuales, hábito tabáquico, diabetes mellitus, dislipemia, enfermedad cardiovascular como cerebro-vascular, tratamiento previo, tipo de prótesis, longitud de la prótesis y complicaciones tanto aguadas como tardías.
Se realizó un análisis de Spearman y correlación de Pearson entre la media de la satisfacción sexual de la pareja y las siguientes variables: edad de la encuesta, edad de la pareja, años transcurridos tras la cirugía, relaciones sexuales, longitud de la prótesis y tipos de prótesis.
RESULTADOS
En cuanto a resultados se observa que el 73% de la muestra está satisfecha con el tratamiento, que en el 86% de los casos la implantación de la prótesis cumple con las expectativas de la pareja, el 53% de las parejas no han visto aumento en el deseo de su pareja tras la colocación de la prótesis, el 73% de las parejas están satisfechas con la duración del tratamiento y el 94% cree que su marido/pareja quiere continuar con la prótesis de pene.
EN cuanto a relación entre la satisfacción sexual y la edad de la pareja (p=0,267); edad de la encuesta (p=0,424); años tras la cirugía (p=0,187); relaciones sexuales (p=0,949); longitud total de la prótesis (p=0,946) y longitud de la parte hinchable (p=0,893) no se observó significancia estadística entre las variables.
CONCLUSIONES
Aunque el tamaño de la muestra sea pequeño se observa que la implantación de prótesis de pene no solo mejora la función sexual del paciente, sino que también impacta positivamente en la satisfacción sexual de sus parejas. Estos hallazgos resaltan la importancia de incluir a la pareja en la evaluación pre y postoperatoria
La gametogénesis es un proceso complejo regulado por el eje hipotálamo-hipófisis-gónadas (HPG), cuya alteración —por neoplasias o tratamientos con potencial gonadotóxico— puede comprometer la fertilidad. El objetivo del estudio es comparar la calidad seminal en pacientes oncológicos con tumores que afectan al eje HPG frente a aquellos sin dicha afectación.
Se realizó un estudio retrospectivo observacional que incluyó 153 pacientes oncológicos que realizaron criopreservación seminal previa al inicio del tratamiento. Se clasificaron en dos grupos: tumores del eje HPG (tumores testiculares y del SNC con afectación hipotálamo-hipofisaria) y tumores sin afectación del eje HPG. Se realizó un análisis comparativo entre ambos grupos y subgrupos.
De los 153 pacientes analizados, el 41,83% presentaron tumores con afectación del eje HPG y el 58,17% tumores sin afectación. De los pacientes con afectación, el 93,75% correspondía a tumores testiculares y el 6,25% a tumores del SNC con afectación hipotálamo-hipofisaria. Entre los tumores sin afectación del eje, el 19,10% correspondían a tumores cerebrales, el 51,68% a linfomas, el 14,61% a sarcomas y el 14,61% a otros tumores epiteliales.
Al comparar ambos grupos, la concentración espermática fue significativamente menor en el grupo de tumores del eje HPG frente al grupo sin afectación (23,1 ± 4,02 vs 43,9 ± 5,17 millones/mL; p<0,001). No se encontraron diferencias significativas en el volumen del eyaculado ni en la movilidad espermática entre ambos grupos (p>0,05).
Los pacientes con afectación del eje HPG con implicación hipotálamo-hipofisaria presentaron una concentración espermática significativamente menor que aquellos con afectación gonadal (12 ± 2,41 vs 17,8 ± 9,33 millones/mL; p<0,05).
Entre los pacientes con tumores del SNC, aquellos con afectación del eje HPG presentaron una concentración espermática inferior respecto a los que no presentaban dicha afectación (12 ± 2,41 vs 55,6 ± 12,17 millones/mL; p=0,067).
La concentración espermática es el principal parámetro del seminograma básico afectado en pacientes con tumores que involucran el eje HPG. Nuestros resultados sugieren que la afectación hipotálamo-hipofisaria podría tener mayor impacto en la concentración espermática que la afectación gonadal directa. La ausencia de cambios en volumen y movilidad sugiere alteraciones en la espermatogénesis más que en el plasma seminal.
Introducción y Objetivos:
La implantación de prótesis peneana constituye una opción terapéutica, no exenta de complicaciones, para la disfunción eréctil (DE) refractaria a tratamientos conservadores.
Analizamos los factores de riesgo asociados a la aparición de complicaciones durante el seguimiento de los pacientes con implante de prótesis peneana.
Material y Métodos:
Análisis retrospectivo de pacientes sometidos a implante de prótesis peneana en nuestro centro (2009-2025).
Se recogieron variables clínicas, etiología de la DE, tipo de prótesis, profilaxis antibiótica, acceso quirúrgico y necesidad de drenaje. Se analizó la asociación de estas con la aparición de complicaciones intraoperatorias, tempranas y tardías, así como la supervivencia del implante durante el seguimiento.
Resultados:
Se incluyeron 56 pacientes (edad media quirúrgica 60,7±8,9 años). Presentaban HTA 33(58%), DM 25(44%), DL 24(43%) y tabaquismo 25(44%). Las causas de DE fueron: endocrinológica 25(45%), prostatectomía radical 21(37%), vasculopatía 6(11%), cirugía desobstructiva prostática 2(3%) y otras cirugías pélvicas 2(4%). Presentaban enfermedad de Peyronie 10(18%) y radioterapia pélvica 5(9%). Se implantaron 45(80%) prótesis hidráulicas y 11(20%) maleables.
Recibieron profilaxis antibiótica el 100%. La vía de abordaje fue penoescrotal en 48(86%), subcoronal 6(11%) e infrapúbica 2(3%). Se colocó drenaje quirúrgico en 15 pacientes(27%).
Aparecieron complicaciones en 17 pacientes(30%). Fueron intraoperatorias 3 (5%): 1 perforación uretral y 2 de cuerpos cavernosos; tempranas 1 (2%): infección con extrusión del implante; y tardías 13(23%): 6(11%) extrusión, 2(4%) infección y 5(9%) fallo mecánico.
Se objetivó asociación significativa entre DM y aparición de complicaciones durante el seguimiento (36%vs13%, p=0.042). No se encontró asociación significativa entre otros factores clínicos o quirúrgicos con la presencia de complicaciones intraoperatorias, tempranas o tardías.
Se requirió retirada completa de la prótesis en 13 pacientes(23%) con recambio simultáneo en 7(12%), siendo la mediana de supervivencia del implante de 149.3(141-169) meses.
Conclusiones:
El implante de prótesis peneana en nuestra serie mostró una tasa de complicaciones comparable a la descrita en la literatura.
Este análisis permite elaborar modelos clínicos predictivos de complicaciones preoperatorios que sugieran un seguimiento más estrecho de pacientes de riesgo.
Introducción y Objetivos
La enfermedad de Peyronie (EP) y la curvatura peneana congénita (CPC) impactan significativamente la función eréctil, la calidad de vida sexual y el bienestar psicológico de los varones. La intervención quirúrgica continúa representando el abordaje terapéutico definitivo en casos estables que presentan deformidad anatómica clínicamente significativa. Este estudio tiene como objetivo evaluar la efectividad, seguridad y resultados reportados por los pacientes de diversas técnicas de corporoplastia en el mundo real en un centro de referencia terciario.
Material y Métodos
Se analizaron retrospectivamente datos de 324 varones sexualmente activos tratados quirúrgicamente por curvatura peneana entre 2020 y 2025 en la Fundació Puigvert de Barcelona. Se recopilaron datos preoperatorios, técnicas quirúrgicas y características clínicas. Los resultados reportados por los pacientes se evaluaron telefónicamente entre 6 y 48 meses después de la cirugía utilizando el Cuestionario de Evaluación Global (CEG) y preguntas suplementarias de satisfacción (PS). Se aplicó estadística descriptiva.
Resultados
De 324, 274 (84,6%) pacientes presentaron EP y 50 (15,4%) CPC, respectivamente. La mediana de edad de toda la población fue de 51 (RIC 18–72) años. Las técnicas quirúrgicas fueron plicatura de 16 puntos realizada en 159 pacientes (49%), Yachia en 81 (25%), Nesbit modificada en 65 (20%) y procedimientos de alargamiento con parche de Surgisis en 19 (6%), respectivamente. Según el CEG, 211 pacientes (65%) reportaron una mejora en la calidad de vida sexual después de la cirugía, mientras que 55 (17%) no experimentaron cambios y 58 (18%) reportaron un deterioro. Basándose en las respuestas al CEG-2, 159 individuos (49%) notaron una capacidad mejorada para lograr/mantener erecciones, 100 (31%) no reportaron cambios y 62 (19%) experimentaron empeoramiento. Respecto a las PS, 249 (77%) pacientes expresaron satisfacción con los resultados quirúrgicos, 259 (80%) consideraron que la curvatura peneana fue adecuadamente corregida, y 256 (79%) indicaron que recomendarían el procedimiento a otros. En general, las complicaciones ocurrieron en 67 (20,7%) pacientes. Las tasas de complicaciones fueron más altas después del procedimiento de Yachia, con 23 pacientes (28,4%) afectados; los eventos adversos más frecuentes incluyeron edema en 7 casos (30,4%) y hematoma en 6 (26%). Entre quienes se sometieron a plicatura de 16 puntos, 28 pacientes (17,6%) experimentaron complicaciones, siendo las más comunes edema (7 casos, 25%), infección (7 casos, 25%) y hematoma (6 casos, 21,4%). Después de la cirugía de Nesbit modificada, 12 pacientes (18,5%) reportaron resultados adversos, incluyendo edema en 6 casos (50%) y disminución de la sensibilidad peneana en 4 (33,3%). Respecto a los procedimientos con injerto, se observaron complicaciones en 4 pacientes (21%) tratados con parche de Surgisis, presentándose disminución de la sensibilidad y hematoma en 2 casos cada uno (10,5%).
Conclusiones
La corporoplastia para la EP y la CPC demostró una sólida efectividad en el mundo real con morbilidad postoperatoria aceptable.
Introducción:
La incurvacion peneana constituye una patología que afecta de forma significativa a la función sexual y a la calidad de vida del paciente. La corrección quirúrgica sigue siendo el tratamiento de referencia debido a su alta eficacia y baja morbilidad.
Objetivos:
Evaluar los resultados quirúrgicos y funcionales de las distintas técnicas realizadas, sus complicaciones y la satisfacción de los pacientes.
Materiales y métodos:
Estudio retrospectivo de pacientes intervenidos entre 2010 y 2025. Se incluyeron casos tratados mediante Nesbit modificado, plicatura simple, Yachia y corporoplastia con injerto. Se recogieron variables clínicas, exploración física(grado de curvatura, longitud y localización de la placa, longitud del pene), recurrencia de curvatura, complicaciones y grado de satisfacción global.
Resultados:
Incluimos 63 pacientes, con una edad media de 59 años(+/- 11 años) y un seguimiento medio de 30 meses.En la siguiente tabla se muestran nuestros resultados:
Técnica quirúrgica | ||||||
Nesbit modificado | Plicatura simple | Yachia | Corporoplastia con Tachosil | Corporoplastia con dermis porcina | Total | |
| Resultados | 50 | 8 | 2 | 2 | 1 | 63 |
Acortamiento | 16(32%) | 0(0%) | 0(0%) | 1(50%) | 0(0%) | 17 (26,8%) |
DE de novo | 7(14%) | 0(0%) | 1(50%) | 2(100%) | 0(0%) | 10 (15,8%) |
Hipersesibilidad glande | 6(12%) | 0(0%) | 0(0%) | 0(0%) | 0(0%) | 6 (9,5%) |
Molestias sutura | 11(22%) | 1(12,5%) | 1(50%) | 0(0%) | 0(0%) | 13 (20,6%) |
Capacidad RRSS | 45(90%) | 8(100%) | 2(100%) | 2(100%) | 1(100%) | 58 (92%) |
Satisfacción global | 29 (58%) | 8(100%) | 2(100%) | 2(100%) | 1(100%) | 42 (66,6%) |
El 4,8%(3 pacientes) presentaron complicaciones postquirúrgicas, dos infecciones de herida quirúrgica y un caso de apertura uretral que se resolvió en el mismo acto quirúrgico.Ningún paciente presento necrosis del glande. El 3,1%(2 pacientes)presentaron recurrencia de la desviación de la curvatura.
Conclusión:
El tratamiento quirúrgico es una opción quirúrgica segura y eficaz para la corrección de la incurvación peneana especialmente en pacientes con buena función eréctil y deformidad no compleja.