INTRODUCCIÓN
La expansión de los criterios de donación ha permitido incorporar donantes progresivamente más complejos. Sin embargo, no está bien establecido si la repercusión funcional de las complicaciones postoperatorias es homogénea o difiere según el tipo de donante.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio observacional retrospectivo de trasplantes renales realizados entre enero de 2023 y marzo de 2025. Los pacientes se agruparon en donantes estándar, de criterios expandidos (ECD) y súper-ECD (>70 años). Se analizaron variables del donante y receptor, las complicaciones postoperatorias durante el ingreso (Clavien-Dindo y Comprehensive Complication Index [CCI]) y el filtrado glomerular estimado (FG) al año.
El objetivo fue evaluar si el impacto de la carga y gravedad de las complicaciones sobre la función renal al año difiere según la categoría del donante. Para ello, se realizaron análisis descriptivos estratificados y modelos de regresión lineal ajustados por edad del donante, tiempo de isquemia fría, edad del receptor y comorbilidad del receptor (índice de Charlson).
RESULTADOS
Se incluyeron 256 trasplantes: 64,5% estándar, 22,7% ECD y 12,9% súper-ECD. Los donantes más expandidos presentaron mayor edad, mayor comorbilidad del receptor y mayor carga de complicaciones, con un incremento progresivo de Clavien-Dindo ≥III (21,8%, 39,7% y 45,5%, respectivamente). El FG al año fue progresivamente inferior (mediana: 61,8 ml/min en estándar, 45,5 ml/min en ECD y 38,3 ml/min en súper-ECD). En los análisis estratificados, el FG descendió con mayor carga y gravedad de complicaciones en todos los grupos, siendo este descenso clínicamente más relevante en los injertos súper-ECD. No se evidenció interacción entre complicaciones y tipo de donante en los modelos ajustados. La edad y la comorbilidad del receptor se asociaron de forma independiente con el FG al año.
CONCLUSIONES
Los donantes más expandidos presentan mayor carga de complicaciones y peor función renal al año. Aunque los análisis no ajustados sugieren una mayor vulnerabilidad funcional a las complicaciones en los injertos súper-ECD, el análisis multivariante no confirmó una modificación de efecto por el tipo de donante, destacando el papel de las características del receptor en la función renal a medio plazo.
Introducción
El trasplante renal es el tratamiento de referencia para la enfermedad renal crónica terminal. En pacientes seleccionados puede estar indicado el trasplante renal ortotópico (TRO). Recientemente han surgido series iniciales de TRO asistido por robot (TRO-R) que demuestran resultados prometedores. Hasta la fecha no se han publicado análisis comparativos entre el abordaje abierto y el robótico. El objetivo de este estudio es comparar los resultados perioperatorios y funcionales del TRO abierto (TRO-A) frente al robótico.
Métodos
Se realizó un estudio retrospectivo incluyendo pacientes sometidos a TRO entre 2017 y 2025, divididos en abierto o robótico. El objetivo primario fue evaluar la seguridad y los posibles beneficios perioperatorios mediante el análisis de complicaciones postoperatorias mayores, necesidad de transfusión y duración de la estancia hospitalaria. Como objetivos secundarios se analizaron la supervivencia del injerto y la supervivencia global de los pacientes.
Resultados
Se incluyeron 32 pacientes: 11 en el grupo TRO-A y 21 en el grupo TRO-R. Las características demográficas y basales fueron comparables. No se observaron diferencias estadísticamente significativas entre el abordaje abierto y el robótico en cuanto a complicaciones intraoperatorias, de herida quirúrgica o postoperatorias mayores. Tampoco se evidenciaron diferencias en el tiempo quirúrgico, el de anastomosis ni en la estancia hospitalaria. En el grupo abierto hubo más requerimiento transfusional (70% vs 47%), sin alcanzar significación estadística. Se registraron tres fallecimientos perioperatorios (9,4% global), sin diferencias entre grupos. La disfunción retardada del injerto se presentó en el 32% de los casos. Se realizaron tres nefrectomías del injerto (9% global), todas en el grupo robótico. No encontramos diferencias estadísticamente significativas en la función renal y la supervivencia del injerto, así como en la supervivencia global de los pacientes (52% a cinco años).
Conclusiones
No se identificaron diferencias significativas entre grupos. A pesar de la elevada tasa de complicaciones mayores y de la baja supervivencia global, la supervivencia del injerto y la función renal se mantuvieron estables en el tiempo, lo que probablemente refleja la elevada comorbilidad de esta población. Se requieren estudios prospectivos con mayor tamaño muestral para confirmar las posibles ventajas clínicas del abordaje robótico.
Trasplante, ortotópico, robótico
Introducción y objetivos
El trasplante renal asistido por robot (RAKT) es una técnica establecida, considerada más segura y factible que los procedimientos abiertos en la enfermedad renal terminal. El índice Trifecta evalúa resultados perioperatorios óptimos durante la curva de aprendizaje del cirujano. Hasta la fecha, se habían comunicado datos preliminares sobre la tasa de Trifecta tras RAKT de donante vivo. Tras la reciente publicación de la experiencia de 8 años en RAKT, es necesario actualizar los resultados de Trifecta. Nuestro objetivo fue evaluar las tasas de éxito de Trifecta en RAKT en doce centros de referencia, centrándonos en sus posibles predictores y en su impacto sobre los resultados funcionales a medio plazo.
Materiales y métodos
Tras la aprobación del comité de ética, analizamos nuestra base de datos prospectiva para identificar pacientes sometidos a RAKT con hipotermia regional entre enero de 2015 y octubre de 2025 a partir de donantes vivos. Los procedimientos fueron realizados por cirujanos expertos en robótica y trasplante, siguiendo la técnica Vattikuti-Medanta con matices técnicos específicos. La Trifecta se definió como: a) ausencia de complicaciones postoperatorias mayores; b) ausencia de función retardada del injerto (DGF); y c) tiempo de recalentamiento ≤48,6 minutos. Se utilizó análisis de regresión logística multivariable para identificar predictores independientes de Trifecta.
Resultados
Se incluyeron 845 RAKT. De ellos, 471 (56%) alcanzaron Trifecta. Cuarenta pacientes (4,7%) presentaron complicaciones intra- o postoperatorias mayores y 49 (5,7%) DGF. En 305 (36%) RAKT, el tiempo de recalentamiento fue >48,6 minutos. Los RAKT que alcanzaron Trifecta se asociaron de forma consistente con menor tiempo operatorio total (188 vs. 240 min, p<0,001), menor tiempo de anastomosis arterial (14 vs. 18 min, p<0,001), venosa (15 vs. 18 min, p<0,001) y ureteral (18 vs. 20 min, p<0,001). El tiempo de recalentamiento fue significativamente menor en los RAKT con Trifecta (41 vs. 55 min, p<0,001). En cuanto a la función renal (eGFR) durante la hospitalización, los pacientes con Trifecta presentaron valores significativamente más altos en el día postoperatorio 1, 3 y 7, así como al alta (todos p ≤0,002). En el análisis multivariable, la experiencia del cirujano en RAKT (≥35 casos) fue el único predictor independiente de Trifecta (OR 1,20; IC 95%: 1,12–1,45; p<0,001).
Conclusiones
Tras 8 años de experiencia ERUS-RAKT, la tasa de logro de Trifecta en RAKT de donante vivo fue del 56%. Los RAKT con Trifecta se asociaron de forma consistente con menores tiempos operatorios y mejor función renal (eGFR). De manera destacada, la experiencia del cirujano es el principal factor independiente que influye en el riesgo de no alcanzar la Trifecta.
Introducción
El linfocele es una de las complicaciones más frecuentes tras el trasplante renal. El objetivo de este estudio fue comparar la eficacia y la seguridad de las distintas estrategias terapéuticas para el tratamiento del linfocele postrasplante renal.
Material y métodos
Se realizó un análisis retrospectivo de 2.866 receptores de trasplante renal tratados en un único centro público entre enero de 2006 y octubre de 2025. De ellos, 116 pacientes requirieron intervención por linfocele sintomático. La eficacia y la seguridad de los tratamientos se evaluaron mediante la tasa de recurrencia, la duración de la estancia hospitalaria y la aparición de complicaciones, clasificadas según el sistema de Clavien–Dindo. El análisis estadístico se llevó a cabo con el software JASP (v0.95.3), empleando las pruebas de chi-cuadrado o exacta de Fisher, la prueba de Kruskal–Wallis y estadística descriptiva.
Resultados
Se establecieron tres grupos terapéuticos entre los 116 pacientes incluidos: G1, tratados con éxito mediante drenaje percutáneo como tratamiento inicial (n = 55); G2, que requirieron marsupialización secundaria tras el fracaso del drenaje percutáneo (n = 48); y G3, tratados con marsupialización como tratamiento de primera línea (n = 13). La mediana de edad fue comparable entre los grupos (G1 61,0 [15,0] vs G2 60,5 [20,0] vs G3 60,0 [20,0] años; p = 0,67), al igual que el volumen del linfocele (G1 285,0 [450,0] vs G2 360,0 [400,0] vs G3 285,0 [207,5] mL; p = 0,49). Las tasas de complicaciones, clasificadas según la escala de Clavien–Dindo, no mostraron diferencias significativas entre los grupos: grado II (G1 16,3% vs G2 18,7% vs G3 15,4%; p = 0,85), grado III (G1 34,5% vs G2 37,5% vs G3 15,4%; p = 0,14) y grados IV–V (G1 1,8% vs G2 2,1% vs G3 0,0%; p = 0,62). La estancia hospitalaria total, incluyendo los reingresos relacionados con complicaciones postoperatorias, fue significativamente mayor en el grupo G2, que precisó la aplicación secuencial de dos líneas de tratamiento (G1 6,0 [10,5] vs G2 8,0 [10,2] vs G3 5,0 [4,0] días; ajustado por Holm-Bonferroni p < 0,01 para G1–G2; p = 0,73 para G1–G3). Por último, la tasa de recurrencia fue significativamente menor en los pacientes tratados mediante marsupialización primaria en comparación con aquellos sometidos inicialmente a drenaje percutáneo (7,7% vs 46,6%; p < 0,01).
Conclusiones
La marsupialización primaria se asoció a una tasa de recurrencia significativamente menor que el drenaje percutáneo, sin un incremento de la morbilidad ni de la duración de la estancia hospitalaria. Estos resultados respaldan la marsupialización como una opción terapéutica eficaz y segura de primera línea en el tratamiento de linfocele sintomático postrasplante renal.
Introducción
El trasplante renal es el tratamiento de elección en pacientes con insuficiencia renal terminal. Con el objetivo de aumentar donantes y reducir el tiempo en lista de espera, se desarrollaron distintas alternativas de donación: en muerte encefálica, en asistolia controlada y donante vivo. El objetivo de este estudio es evaluar los resultados de los tipos de donantes en relación con las complicaciones postquirúrgicas, los resultados funcionales del injerto y la supervivencia a largo plazo.
Material y métodos
Se realizó un estudio observacional retrospectivo que incluyó todos los trasplantes renales realizados en un único centro en los años 2005-2023. Se compararon tres grupos según el tipo de donante: donante vivo, donante en muerte encefálica y donante en asistolia controlada. El análisis incluyó las características de donantes, del injerto renal, de receptores y aspectos quirúrgicos. La evolución postrasplante se evaluó mediante el análisis de la función inicial del injerto, el retraso en la función, las complicaciones quirúrgicas, el rechazo agudo y la supervivencia del injerto y del paciente. El análisis estadístico incluyó pruebas de comparación de proporciones y el análisis de supervivencia mediante curvas de Kaplan–Meier con test de log-rank.
Resultados
El estudio incluyó 1.787 trasplantes renales, de los cuales 1.346 procedieron de donantes en muerte encefálica, 178 de donantes en asistolia y 263 de donante vivo. El 17% de los trasplantes se consideraron complejos desde la perspectiva vascular o urológica, sin diferencias estadísticamente significativas según el tipo de donante. Los injertos de donante vivo presentaron la mejor función inicial y la menor tasa de retraso en la función del injerto, con diuresis inmediata en más del 95% de los casos. La incidencia de complicaciones fue menor en este grupo. La supervivencia del injerto al año fue del 97%, 92% y 88% para donante vivo, muerte encefálica y asistolia, respectivamente, y a los cinco años del 94%, 80% y 70%.
Conclusiones
El trasplante renal ofrece buenos resultados funcionales y de supervivencia a largo plazo con todos los tipos de donante, especialmente en los procedentes de donante vivo por lo que deben considerarse de forma prioritaria incluso en receptores complejos.
Introducción
La colocación de stents ureterales durante la anastomosis ureterovesical en el trasplante renal se recomienda para prevenir complicaciones graves. Sin embargo, un tiempo prolongado de permanencia del stent puede aumentar el riesgo de infección del tracto urinario (ITU), lo que hace incierto el momento óptimo para su retirada. El objetivo principal de este estudio fue evaluar el riesgo de ITU asociado al uso de stent doble-J ureteral en receptores del trasplante renal.
Materiales y métodos
Se realizó un análisis retrospectivo de 594 receptores de trasplante renal tratados en un único centro público de trasplante entre enero de 2019 y diciembre de 2023. Se registró el momento de la retirada de la sonda vesical y del stent ureteral, así como la incidencia de ITU durante estos periodos. Los análisis estadísticos se realizaron mediante modelos de riesgos proporcionales de Cox y curvas de supervivencia de Kaplan–Meier. Todos los análisis se efectuaron utilizando JASP (v0.95.3).
Resultados
La mediana de edad de la cohorte fue de 58 años [IQR 20,7], y 388 pacientes (65,3 %) eran varones. Un total de 118 pacientes (19,8 %) desarrollaron al menos un episodio de ITU. La mediana de duración de la permanencia de la sonda vesical fue de 10,0 días [IQR 3,0], periodo durante el cual 85 pacientes (15,0 %) desarrollaron ITU. La mediana del tiempo de permanencia del catéter ureteral fue de 38 días [IQR 19,0], y 29 pacientes (4,9 %) desarrollaron ITU mientras portaban únicamente el catéter. El riesgo acumulado estimado de ITU durante la permanencia de la sonda vesical fue del 1,2 % a los 7 días, del 16,7 % a los 14 días y del 53,1 % a los 21 días. En los pacientes portadores exclusivamente de stent ureteral, el riesgo acumulado de ITU alcanzó el 0,6 % a los 15 días, el 3,6 % a los 30 días y el 7,7 % a los 60 días. En el análisis de regresión de Cox, el sexo femenino se identificó como un predictor de ITU tanto en pacientes portadores de sonda vesical (HR 1,70; IC 95 %: 1,06–2,89) como en aquellos portadores de catéter ureteral (HR 2,68; IC 95 %: 1,28–5,60).
Conclusión
El tiempo de permanencia del stent ureteral se asocia con un aumento gradual del riesgo de infección, que se mantiene alrededor del 3.6% a los 30 días. En contraste, la prolongación de la permanencia de la sonda vesical incrementa significativamente el riesgo de ITU, especialmente entre la primera y segunda semana. Estos hallazgos subrayan la importancia de la retirada temprana de la sonda vesical y destacan la posibilidad de una mayor flexibilidad en la retirada del stent ureteral.
Objetivo: Analizar las diferencias clínicas según el tipo de donación, identificar los factores asociados al retraso funcional del injerto (RFI) y a la pérdida del injerto, y estimar la supervivencia del injerto (global y estratificada por RFI) en trasplante renal.
Material y métodos: Estudio observacional retrospectivo de un único centro. Se incluyeron 485 trasplantes renales (enero 2013–diciembre 2024). Se compararon variables clínicas y perioperatorias entre donación en muerte encefálica y asistolia. Se realizaron modelos de regresión logística para RFI y pérdida del injerto. La supervivencia del injerto se calculó con Kaplan–Meier censurada por muerte, considerando evento el reinicio de diálisis.
Resultados: Se analizaron 339 injertos de muerte encefálica y 146 de asistolia. Entre ambos grupos hubo diferencias en modalidad de diálisis (p=0,015), HTA (p=0,039), DM (p=0,015) y antecedentes urológicos del receptor (p=0,003); y en los donantes, en sexo (p=0,011), causa de muerte (p<0,001) y DM (p=0,006). La isquemia fría fue menor en asistolia (12,71 vs 16,39 h; p<0,001). En el análisis multivariante, el RFI se asoció a sexo masculino (OR 1,68; p=0,039), hemodiálisis (OR 3,06; p<0,001), donación en asistolia (OR 2,73; p<0,001), isquemia caliente total (OR 1,14/min; p<0,001) e isquemia fría (OR 1,06/h; p=0,016). Se registraron 54 pérdidas del injerto (11,1%). La pérdida del injerto se asoció de forma independiente a rechazo (agudo OR 3,89; crónico OR 10,04; p<0,001), creatinina a 3 meses (OR 2,83; p<0,001), ITU (OR 2,31; p=0,041) y estenosis ureteral (OR 4,79; p=0,014). La supervivencia global del injerto fue 97,5% (IC95% 95,7–98,6) al año, 90,8% (87,6–93,2) a 5 años y 82,3% (76,5–86,8) a 10 años. Al estratificar por RFI (sin RFI vs con RFI), la supervivencia fue 98,3% vs 95,3% al año, 94,4% vs 80,8% a 5 años y 87,0% vs 69,8% a 10 años (diferencia absoluta 17,2 puntos porcentuales a 10 años).
Conclusiones: El RFI se asocia a un peor pronóstico del injerto, sobre todo a largo plazo. La reducción de los tiempos de isquemia (fría y caliente) constituye un objetivo potencial de mejora. En la pérdida del injerto destacan el rechazo y las complicaciones urológicas infecciosas/obstructivas. Estos hallazgos permiten identificar pacientes de mayor riesgo y ajustar el seguimiento.
Palabras clave: trasplante renal, retraso funcional del injerto, supervivencia
Palabras clave: Trasplante renal en bloque, Donante pediátrico, Trombosis vascular.
Introducción
La elevada prevalencia de la enfermedad renal crónica en estadios avanzados condiciona una creciente demanda de injertos renales. El trasplante renal en bloque procedente de donantes pediátricos puede considerarse una opción viable para aumentar el pool de donantes e injertos. Una de las principales complicaciones es la trombosis vascular, una complicación grave que se presenta en los primeros días postoperatorios. El tiempo de isquemia ha sido identificado como un posible factor de riesgo, pero su impacto específico en la trombosis precoz continúa siendo objeto de discusión.
Objetivos
Objetivo principal: Analizar la relación entre el tiempo de isquemia y la aparición de trombosis vascular durante los primeros 90 días postoperatorios.
Objetivos secundarios: Realizar un análisis descriptivo de las características de los receptores, función renal y complicaciones durante el seguimiento.
Métodos y resultados
Se incluyen 14 pacientes intervenidos de trasplante renal en bloque entre noviembre de 2013 y mayo de 2025 en el Hospital Universitari Vall d'Hebron. Se realizó un análisis retrospectivo de una cohorte de 9 hombres y 5 mujeres con una media de edad de 50 años e IMC de 23.6. La mediana de seguimiento fue de 61 meses, con una supervivencia de los pacientes del 100% y supervivencia de los injertos del 71.4%.
Se describen 5 casos de trombosis vasculares: 2 en hombres y 3 en mujeres, de los cuales 2 fueron sometidos a trasplantectomía bilateral durante la cirugía del implante. Se realizaron 2 trasplantectomías bilaterales en las primeras 72h postoperatorias. Un caso sufrió un infarto en el polo superior del injerto lateral, tratado de manera conservadora.
Mediante el test de Shapiro-Wilk se concluyó que el tiempo de isquemia se distribuye normalmente, justificando el uso del t-test de Student. Este mostró que los pacientes con trombosis presentaron un tiempo medio de isquemia más prolongado: 886 minutos (811-961) frente a los 744 (615-873) de aquellos sin trombosis (t = 2.5, p = 0.030). Los pacientes sin trombosis presentaron una excelente función renal, sin DGF ni requerimiento de terapia sustitutiva.
Conclusiones
Se identifica una asociación estadísticamente significativa entre el tiempo de isquemia y la aparición de trombosis vascular en receptores de trasplante renal en bloque. Los resultados refuerzan la necesidad de minimizar el tiempo de isquemia como medida de prevención frente a la pérdida precoz del injerto.
OBJETIVO:
Analizar los resultados clínicos a largo plazo de los tratamientos en la estenosis ureteral post trasplante renal.
MATERIAL Y MÉTODOS
De 660 trasplantes renales se seleccionan 28 pacientes con estenosis ureteral post trasplante y un seguimiento mínimo de 1 año. Se estudian los resultados de las técnicas quirúrgicas comprobando dos grupos: cirugía abierta reconstructiva vs tratamiento endourológico. El tiempo medio de seguimiento son 87 meses.
Para valorar la eficacia clínica del tratamiento consideramos éxito la ausencia de segundo tratamiento, hemodiálisis o trasplantectomía y como fracaso, la presencia de alguno de ellos.
Se ha realizado una comparación de medias mediante T student para muestras independientes y test exacto de Fisher para la comparación de variables categóricas, aceptando una significancia estadística de p<0,05. Se usa un test no paramétrico de supervivencia de Kaplan Meyer para comparar la eficacia clínica de ambos tratamientos.
RESULTADOS
Las variables descriptivas recogidas en ambos grupos no han mostrado diferencias estadísticamente significativas, salvo la longitud de la estenosis, con un P de 0,004.
De los 28 casos, 19 se trataron con cirugía abierta y 9 con endourológica con una tasa de éxito de 84% y 55% respectivamente. Estas diferencias obtuvieron p > 0,05. La media libre de fracaso en el grupo endourológico es de 125 meses (IC95% (64;165)) mientras que en la cirugía abierta es de 135 meses (IC95% (117;153)). Comparando los resultados de ambos, se obtiene un IC (-33;12) por lo que no podemos descartar la hipótesis nula y afirmar que existen diferencias entre ambos tratamientos.
A aquellos cumpliendo criterios de fracaso se les realizó el tratamiento alterno. En el grupo de cirugía abierta, 3 fracasaron y recibieron tratamiento endourológico, con un 66 % de éxito. En el grupo endourológico, 4 fracasaron y tras una cirugía abierta hubo un 75 % de éxito.
CONCLUSIONES
La cirugía abierta logra mayor tasa de éxito a largo plazo frente a la endourológica en el tratamiento de la estenosis ureteral post trasplante. Fracasando el tratamiento primario, la eficacia del secundario es similar al primario.
INTRODUCCIÓN: La cirugía robótica aplicada al trasplante renal constituye un avance técnico capaz de modificar los resultados del trasplante robótico y el rendimiento global de los programas de trasplante renal convencionales. El objetivo es analizar la influencia de la implantación de un programa de trasplante renal asistido por robot en los resultados funcionales del programa global de trasplante renal de donante vivo y donante cadáver, comparando los periodos pre y postrobot e identificando factores pronósticos.
MATERIAL Y MÉTODOS: Estudio observacional analítico retrospectivo longitudinal multicéntrico que incluye 739 pacientes sometidos a trasplante renal entre octubre de 1994 y enero de 2025. Se establecen cinco grupos según tipo de donante y periodo: donante vivo prerobot, donante cadáver prerobot, donante vivo postrobot no robótico, donante cadáver postrobot no robótico y donante vivo robótico. Se analizan variables demográficas, clínicas, quirúrgicas y funcionales del injerto. Se realiza análisis descriptivo, analítico y multivariante mediante regresión logística (p<0.05).
RESULTADOS: En el trasplante de donante vivo no robótico, durante el periodo prerobot, una menor edad del receptor se asoció a mejor función renal postrasplante, mientras que tras la implantación del programa robótico el principal factor pronóstico favorable fue una menor edad del donante vivo. En ambos periodos, un mayor tiempo de isquemia fría y la implantación del injerto en fosa ilíaca izquierda se asociaron a peor resultado funcional. Tras la implantación del programa de trasplante robótico, los receptores de donante vivo no robótico obtuvieron mejores resultados funcionales cuando se realizó anastomosis lateral a vena y arteria ilíaca externa y ureteroneocistostomía extravesical. La implantación del programa robótico influye en el programa global mejorando significativamente la función renal postrasplante, superando limitaciones derivadas de comorbilidades como obesidad o hiperplasia benigna de próstata en el trasplante de donante cadáver. En ambos periodos, una menor edad del donante cadáver se asoció a mejor función renal.
CONCLUSIONES: La implantación de un programa de trasplante renal asistido por robot mejora los resultados funcionales del programa global de trasplante renal, optimiza factores pronósticos en el trasplante convencional de donante vivo y cadáver y amplía indicaciones en pacientes complejos.
PALABRAS CLAVE: Trasplante renal; Cirugía robótica; Función renal.
Introducción:
La estenosis ureteral es una complicación infrecuente pero relevante tras el trasplante renal, con una incidencia del 2–10% y un potencial impacto sobre la supervivencia del injerto. Puede aparecer de forma precoz por factores técnicos o isquémicos, o de manera tardía secundaria a fibrosis. El manejo óptimo continúa siendo controvertido y los datos comparativos entre los distintos abordajes quirúrgicos son limitados. El objetivo de este estudio fue describir nuestra experiencia institucional y comparar los resultados perioperatorios y funcionales de los tratamientos robótico, abierto y endoscópico de la estenosis ureteral postrasplante.
Material y métodos:
Se revisaron retrospectivamente todos los trasplantes renales realizados entre enero de 2023 y diciembre de 2024 (n = 390). Veinte pacientes (5,1%) desarrollaron estenosis ureteral postrasplante que requirió intervención: 8 (40%) fueron tratados mediante reimplante ureteral robótico, 8 (40%) mediante reimplante abierto —uno de ellos tras fracaso de dilatación endoscópica— y 5 (20%) mediante dilatación endoscópica. Se analizaron datos demográficos, complicaciones, función renal y estancia hospitalaria mediante pruebas no paramétricas.
Resultados:
La mediana de edad de los donantes fue de 65,5 años (rango 20–86). En 4 casos (20%) el donante fue vivo, en 9 (45%) fallecido en muerte encefálica y en 7 (35%) donante en asistolia controlada (DCD tipo III).
La mediana de edad de los receptores fue de 53,5 años (37–80), siendo el 80% varones.
El tiempo quirúrgico mediano fue de 137 minutos (97–197) para el abordaje robótico, 116 minutos (80–136) para el abierto y 41 minutos (30–52) para la dilatación endoscópica. De las 16 reparaciones quirúrgicas, siete correspondieron a reimplantes vesicoureterales y siete a anastomosis ureteroureterales. En todos los procedimientos se colocó un catéter doble J.
Se registraron cinco infecciones urinarias postoperatorias. Un paciente del grupo robótico presentó una fístula urinaria que se resolvió con drenaje vesical. No se observaron complicaciones mayores.
En todos los casos salvo uno se consiguió la resolución de la estenosis con el abordaje inicialmente elegido. Tras el tratamiento quirúrgico, la función renal mejoró de forma progresiva (creatinina mediana de 2,4 mg/dL al alta, 1,7 mg/dL a los 3 meses y 1,74 mg/dL al último seguimiento; p > 0,1 entre grupos). La mediana de seguimiento fue de 500 días (167–3496).
Conclusiones:
La reparación quirúrgica de la estenosis ureteral tras el trasplante renal ofrece buenos resultados funcionales y baja morbilidad. El abordaje robótico reduce significativamente la estancia hospitalaria y proporciona resultados renales comparables a la cirugía abierta, apoyando su uso como una alternativa segura y eficaz.
Introducción
El tercer y cuarto trasplante renal (3º–4º TR) supone un reto quirúrgico e inmunológico. Aunque existen series unicéntricas publicadas, los resultados son variables. Objetivo: describir los resultados de una cohorte actualizada de 3º–4º TR y compararlos con la evidencia disponible mediante revisión sistemática de la literatura.
Material y métodos
Estudio retrospectivo unicéntrico de 47 trasplantes (2010–2025). Se recogieron características del receptor/donante, variables quirúrgicas, complicaciones postoperatorias (Clavien–Dindo), función retardada del injerto (FRI), creatinina al alta y al año, estancia hospitalaria y supervivencia del injerto (Kaplan–Meier). Se realizó además una revisión sistemática descriptiva de la literatura para contextualizar resultados.
Resultados
Se incluyeron 47 pacientes (3º TR n=41; 4º TR n=6), con edad mediana del receptor 46 años y 66% varones. El 79.1% estaban hiperinmunizados (34/43), en línea con lo descrito en la literatura. La edad mediana del donante fue 57 años (n=42). La isquemia fría media fue 14 h 26 min y el tiempo de anastomosis mediano 40 min. Las complicaciones quirúrgicas incluyeron fístula urinaria 10.6%, linfocele 12.8%, hemorragia 8.7%, trombosis arterial 2.1% y trombosis venosa 8.7%, dentro de los rangos reportados. La FRI ocurrió en 37.8% (17/45), comparable al rango publicado (≈25–49%). La supervivencia del injerto fue 69.1% al año, 58.3% a 5 años y 41.6% a 10 años, discretamente inferior a algunas series contemporáneas (≈76–93% al año; 48–74% a 5 años). Las complicaciones vasculares destacaron como causa relevante de pérdida precoz.
Conclusiones
El 3º–4º TR se asocia a elevada complejidad y riesgo quirúrgico. Pese a ello, la supervivencia del injerto se mantiene dentro del espectro publicado, apoyando su viabilidad en receptores seleccionados y centros con experiencia.
Palabras clave: Trasplante renal; Retrasplante; Supervivencia del injerto
INTRODUCCIÓN
El trasplante renal (Tx renal) se basa en una sucesión de decisiones clínicas que integran cirugía, inmunosupresión y seguimiento. En la práctica clínica real, los profesionales se enfrentan a preguntas concretas que exigen respuestas inmediatas, basadas en la evidencia y adaptadas al contexto asistencial. Estas preguntas constituyen el núcleo del aprendizaje práctico en Tx renal y, a la vez, el principal mecanismo de actualización de profesionales experimentados. En paralelo, la revolución digital y la irrupción de modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) permiten transformar guías extensas y literatura fragmentada en conocimiento clínico sintético, dinámico y accesible. En este contexto, se plantea la creación de una síntesis estructurada de conocimiento práctico en Tx renal, orientada simultáneamente a la formación y al apoyo directo a la toma de decisiones clínicas mediante la herramienta digital 'KidneySmart Servet: tu asistente en Tx renal'.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se desarrolló un compendio estructurado de preguntas clínicas mediante un enfoque dual: a) se recopilaron preguntas procedentes de profesionales con experiencia en Tx renal, derivadas de la práctica asistencial; b) se aplicó un proceso inverso a la Guía Clínica de Trasplante Renal de la Asociación Europea de Urología, generando mediante ChatGPT 5.2 Instant las preguntas clínicas a las que la guía da respuesta explícita en su contenido. El conjunto resultante de preguntas fue procesado en OpenEvidence, pretendiendo obtener respuestas estructuradas, basadas en la evidencia científica y orientadas a su aplicación clínica directa.
RESULTADOS
Se creó una base de conocimiento formativo y de actualización, estructurada en 12 unidades temáticas que cubren de forma integral el Tx renal: obtención de órganos y cirugía de trasplante, preservación del órgano, biopsias del riñón donante, cirugía de implantación, abordajes quirúrgicos en trasplantes sucesivos, complicaciones del donante, complicaciones del receptor, oncología y Tx renal, matching donante–receptor, inmunosupresión postrasplante, complicaciones inmunológicas y seguimiento post-trasplante. Este conocimiento constituye la base de 'KidneySmart Servet: tu asistente en Tx renal', una aplicación clínica diseñada para responder a preguntas concretas del día a día y actuar como herramienta de apoyo a la toma de decisiones.
CONCLUSIONES
La estructuración del conocimiento en Tx renal a partir de preguntas clínicas reales, apoyada en herramientas LLM, representa un modelo disruptivo de adquisición y uso del conocimiento clínico.
Limitación: los contenidos han sido supervisados por el equipo investigador, pero requieren validación multidisciplinar e intercentros antes de su adopción como fuente de conocimiento clínico consolidada y segura.