INTRODUCCIÓN: La interpretación de la resonancia magnética multiparamétrica (mpMRI) de próstata presenta una variabilidad interobservador crítica, especialmente en lesiones indeterminadas. El desafío radica en equilibrar la detección del cáncer clínicamente significativo (csPCa; ISUP ≥2) con la reducción de biopsias innecesarias. La radiómica ofrece una solución al convertir imágenes en datos cuantitativos de textura y densidad celular. Este estudio desarrolla y valida un modelo explicable centrado en la glándula para proporcionar predicciones precisas y justificadas visualmente.
MATERIAL Y MÉTODO: Se analizaron 1500 casos del dataset multicéntrico PI-CAI (secuencias T2W, DWI y ADC). Se implementó un algoritmo de segmentación automática para restringir el análisis exclusivamente al volumen prostático, eliminando ruido periprostático. Tras la normalización y estandarización de las imágenes para corregir variaciones entre escáneres, se extrajeron características de primer y segundo orden (textura, forma e intensidad). Se entrenaron clasificadores mediante validación cruzada y se aplicaron técnicas de importancia de variables para garantizar la explicabilidad del modelo.
RESULTADOS: El enfoque centrado en la glándula mejoró significativamente el rendimiento diagnóstico (AUC 0.74-0.81 vs. 0.56-0.64). El modelo final alcanzó un AUC de 0.847, sensibilidad del 77.6%, especificidad del 81.2% y un Valor Predictivo Negativo (VPN) del 90.3%. Las características más informativas derivaron de las secuencias de difusión (DWI/ADC), asociando la homogeneidad textural y la restricción de señal con la agresividad tumoral.
CONCLUSIONES: Un modelo radiómico explicable basado en secuencias estándar permite predecir eficazmente el csPCa. Su alto VPN y la capacidad de proporcionar un razonamiento visual cuantitativo respaldan su utilidad como herramienta de apoyo a la decisión clínica, permitiendo reducir biopsias innecesarias y estandarizar la evaluación de casos equívocos
Introducción y objetivos
La resonancia magnética multiparamétrica (RMmp) desempeña un papel central en la detección y localización del cáncer de próstata, especialmente en localización anterior. La biopsia cognitiva guiada por RM, habitualmente realizada por vía transrectal, se utiliza para confirmar histológicamente estas lesiones. Sin embargo, la capacidad real de ambas técnicas para identificar de forma fiable la enfermedad anterior cuando se compara con la pieza quirúrgica continúa siendo objeto de debate.
El objetivo de este estudio fue evaluar el rendimiento diagnóstico de la RM y de la biopsia cognitiva transrectal para la detección de cáncer de próstata de localización anterior, utilizando la anatomía patológica de la prostatectomía radical como gold standard.
Material y métodos
Se realizó un estudio retrospectivo que incluyó pacientes sometidos a prostatectomía radical tras biopsia prostática. La localización tumoral se registró de forma sectorial en 28 regiones anatómicas en la RM, en la biopsia cognitiva transrectal y en la pieza quirúrgica. Se definió afectación anterior según sectores anatómicos previamente establecidos y se crearon variables dicotómicas (anterior/no anterior).
Se calcularon sensibilidad, especificidad, valor predictivo positivo (VPP) y valor predictivo negativo (VPN) de la RM y de la biopsia cognitiva para la detección de enfermedad anterior, tomando la pieza quirúrgica como referencia. La asociación entre técnicas se evaluó mediante el test exacto de Fisher.
Resultados
Se incluyeron 273 pacientes. La anatomía patológica evidenció enfermedad anterior en 179 casos (65,6%). La RM identificó afectación anterior en 72 pacientes (26,4%), mientras que la biopsia cognitiva transrectal la confirmó en 26 (9,5%). Para la detección de tumor anterior, la RM mostró una sensibilidad del 36,3%, una especificidad del 92,6%, un VPP del 90,3% y un VPN del 43,3%. La biopsia cognitiva transrectal presentó una sensibilidad del 13,4%, una especificidad del 97,9%, un VPP del 92,3% y un VPN del 37,2%. En comparación con la biopsia cognitiva transrectal, la RM presentó una sensibilidad significativamente mayor para la detección de enfermedad anterior (36,3% vs 13,4%; p < 0,001, test de McNemar), aunque ambas técnicas mostraron limitaciones relevantes frente a la pieza quirúrgica.
Conclusiones
Aunque la RM permite identificar lesiones sospechosas de localización anterior y guía la biopsia cognitiva, ambas técnicas presentan una sensibilidad limitada para reproducir la localización tumoral anterior observada en la pieza quirúrgica. La elevada tasa de enfermedad anterior no identificada mediante biopsia transrectal demuestra las limitaciones y apoya el interés creciente en estrategias alternativas, como la biopsia transperineal, para una evaluación más precisa de esta localización.
Introducción
El 25–30% de los pacientes con cáncer de próstata (CaP) tratados con radioterapia recidivan a los 10 años. La localización precisa de la recurrencia es clave para seleccionar el mejor tratamiento. El PET/RM PSMA representa una modalidad innovadora que integra datos metabólicos y morfofuncionales.
Utilizamos el PET/RM PSMA en el CaP radio-recurrente para la selección de candidatos a terapia focal de rescate cuando la sospecha de recidiva local exclusiva se confirma mediante biopsia prostática por fusión. Nuestro objetivo es analizar la correlación entre los hallazgos de la RM basal, el PET PSMA y la biopsia dirigida.
Material y métodos
Se incluyeron 35 pacientes con CaP radio-recurrente a quienes se realizó un PET/RM pélvico junto con un PET/TC de cuerpo entero usando 18F-PSMA-1007 y biopsia dirigida posterior entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025.
La interpretación se realizó mediante los criterios PI-RR para RM, PSMA-RADS para PET y el grado ISUP en las biopsias. Se realiza un análisis descriptivo prospectivo.
Resultados
El tiempo medio hasta la recurrencia tras la radioterapia fue de 7,5 años con un PSA medio de 2,74 +/- 1,57 ng/mL al indicar el PET/RM.
La RM y el PET PSMA coincidieron en la interpretación de la sospecha de recurrencia locorregional en 30 de los 35 pacientes (86%). En los casos discordantes, 3 lesiones fueron sospechosas en RM sin captación de PSMA y 2 mostraron captación de PSMA sin hallazgos sospechosos en RM.
La concordancia con la biopsia fue en 28 de 35 casos (80%) para la RM y en 31 de 35 casos (89%) para el PET. Esto refleja una sensibilidad (SE), especificidad (ES), valor predictivo positivo (VPP) y valor predictivo negativo (VPN) del 93%, 38%, 83% y 60% para la RM, y del 96%, 57%, 90% y 80% para la PET.
Por otro lado, 4 pacientes (11%) presentaron discordancia entre la combinación de RM y PET - considerando positivo cualquiera de los dos - y la biopsia, correspondiendo todos a falsos positivos. No se registraron falsos negativos al combinar los resultados de RM y PET. Esto conlleva valores de SE, ES, VPP y VPN del 100%, 33%, 88% y 100%.
Conclusión
La combinación de RM y PET PSMA en una única exploración parece mejorar la precisión diagnóstica en el CaP radio-recurrente, aumentando la SE y el VPP, optimizando la selección de casos para terapias focales de rescate.
Palabras clave
Cáncer de próstata, recidiva, PET/RM PSMA
Introducción y objetivos
Las técnicas de imagen convencionales son útiles para el diagnóstico y la evaluación del cáncer de próstata (CP), pero la tomografía computarizada (TC), la gammagrafía ósea (GO) e incluso el PET/TC-Colina presentan una sensibilidad limitada.
El objetivo de este estudio fue evaluar la utilidad del PSMA-PET/TC en la toma de decisiones terapéuticas en pacientes con recidiva bioquímica (RB) de cáncer de próstata. Además, se pretendió identificar posibles factores asociados a una mayor probabilidad de obtener un resultado positivo en esta prueba.
Material y métodos
Estudio retrospectivo realizado entre 2021 y la actualidad. Se incluyeron 221 pacientes con recidiva bioquímica de cáncer de próstata a los que se les realizó un PSMA-PET/TC. Se llevó a cabo un estudio descriptivo y un análisis analítico mediante las pruebas de Chi-cuadrado, t de Student y Mann-Whitney para variables paramétricas y no paramétricas, con el fin de identificar su posible asociación con un resultado positivo en el PSMA-PET/TC.
Resultados
Se incluyeron 221 pacientes. A continuación se resume el estudio descriptivo de la población:
Edad: 67 (DE 5)
PSA al diagnóstico (ng/ml): 10,8 (10,7)
Tratamiento primario
Prostatectomía radical: 121 (58%)
Radioterapia: 79 (38%)
Terapia de privación androgénica (ADT): 6 (3,5%)
PSA en la recidiva bioquímica (ng/ml): 1,16 (1,72)
Pruebas de imagen previas positivas
TC: 18 (16%)
Gammagrafía ósea: 10 (9,6%)
PET con colina: 12 (36%)
Tratamiento adyuvante: 62 (28%)
PSA en la indicación del PSMA-PET/TC (ng/ml): 1,4 (2,2)
El PSMA-PET/TC fue positivo en 113 pacientes (51%). Mostró recidiva local en 55 (48%), afectación ganglionar regional en 66 (58%), afectación ganglionar no regional en 16 (14%), metástasis óseas en 49 (43%) y metástasis viscerales en 7 (0,06%).
Los siguientes factores se asociaron con una mayor probabilidad de obtener un resultado positivo en el PSMA-PET/TC: estadio patológico ≥ T3 (p=0,004), ganglios positivos en la linfadenectomía (p=0,025), PSA > 1 ng/ml en la recidiva bioquímica (p=0,03), PSA > 1 ng/ml en el momento de realizar el PSMA-PET/TC (p=0,06), TC previa positiva (p=0,05), gammagrafía ósea previa positiva (p=0,029) y realización del PSMA-PET/TC tras progresión a tratamiento de rescate (p=0,02).
El tratamiento se modificó tras el PSMA-PET/TC en 110 pacientes (49%). De los 108 pacientes con recidiva bioquímica y resultado negativo, la intención terapéutica cambió en 11 (10%), de los cuales 9 pasaron a seguimiento sin tratamiento en lugar de radioterapia. En los 113 pacientes con resultado positivo, se modificó el tratamiento en 99 (87%): 36 recibieron radioterapia y ADT, 38 ADT más antiandrógenos de segunda generación (ARSI), 12 radioterapia, ADT y ARSI, y 13 ADT en monoterapia.
Conclusiones
El PSMA-PET/TC permite reclasificar aproximadamente a la mitad de los pacientes con cáncer de próstata y recidiva bioquímica en nuestra serie, modificando la estrategia terapéutica en estos casos. Un estadio patológico superior a T3, la presencia de ganglios positivos en la linfadenectomía y niveles más elevados de PSA (>1 ng/ml) aumentan la probabilidad de obtener un resultado positivo en esta prueba. Son necesarios más estudios para obtener conclusiones más sólidas sobre su utilidad en la práctica clínica
Introducción:
El cribado y diagnóstico del cáncer de próstata continúan siendo un reto, especialmente en pacientes con PSA intermedio. Para reducir las biopsias innecesarias se ha desarrollado Trublood™ Prostate, una prueba sanguínea basada en la detección de células tumorales circulantes. El objetivo de este estudio es evaluar la sensibilidad, especificidad y concordancia de la prueba Trublood™ Prostate en pacientes con indicación de biopsia prostática.
Material y métodos:
Se realizó un estudio prospectivo para evaluar la capacidad diagnóstica de Trublood™ Prostate. Se incluyeron varones de entre 45 y 75 años con PSA total ≥ 3 ng/ml y/o tacto rectal sospechoso de malignidad. A todos los pacientes se les realizó la determinación sanguínea de Trublood™ Prostate en los 60 días previos a la biopsia prostática, la cual se llevó a cabo dentro de los 60 días posteriores. El diagnóstico histopatológico obtenido mediante biopsia se consideró el patrón de referencia. Se calcularon parámetros de rendimiento diagnóstico, incluyendo sensibilidad, especificidad, valores predictivos positivo y negativo, así como la concordancia mediante el índice Kappa y la asociación estadística con el test de chi-cuadrado.
Resultados:
Se analizaron 34 pacientes con datos completos. El cáncer de próstata se confirmó en 13 casos (38,2%) y se descartó en 21 (61,8%). La prueba Trublood™ Prostate resultó positiva en 21 pacientes y negativa en 13. La sensibilidad obtenida fue del 53,8% y la especificidad del 33,3%, con un valor predictivo positivo del 33,3% y un valor predictivo negativo del 53,8%. No se observó asociación estadísticamente significativa entre el resultado de la prueba y el diagnóstico histopatológico (p = 0,70), y la concordancia fue nula (Kappa = −0,11).
Conclusión:
Trublood™ Prostate mostró un rendimiento diagnóstico limitado y una escasa concordancia con la biopsia. El tamaño muestral reducido limita conclusiones definitivas; no obstante, los hallazgos sugieren que la prueba podría tener mayor valor clínico cuando se utiliza integrada en modelos diagnósticos combinados con otros parámetros clínicos y analíticos.
Introducción y objetivo:
En el cáncer de próstata, la correcta estadificación inicial y el reestadiaje en la recaída bioquímica (RBQ) son determinantes para seleccionar terapias locales y/o sistémicas. Las pruebas de imagen de nueva generación (NGI), especialmente PET-PSMA/CT, aumentan la detección ganglionar y metastásica frente a la imagen convencional (IC: TC y gammagrafía ósea), aunque su implementación en España es heterogénea. Analizamos patrones de uso de imagen y su relación con decisiones terapéuticas en la cohorte española del registro RING.
Material y métodos:
RING es un registro europeo prospectivo, multicéntrico y observacional que incluye pacientes con cáncer de próstata y sospecha de enfermedad avanzada o metastásica. Se incluyeron 213 pacientes (mediana 71 años; RIQ 65–77) en seis centros españoles (enero 2025–enero 2026): 63 (29.6%) realizaron solo IC, 114 (53.5%) solo NGI y 36 (16.9%) ambas.
Resultados:
En pacientes naïve (n=156), IC se empleó en 39.1%, NGI en 40.4% y ambas en 20.5%. Frente a IC, los pacientes con NGI fueron más jóvenes (69 vs 74 años; p=0.018) y con mayor proporción de ISUP ≥4 (71% vs 41%; p=0.001), concentrándose en riesgo intermedio-desfavorable o alto (p<0.001). ISUP ≥4 se asoció de forma independiente con NGI (ORa 3.86; IC95% 1.35–12.2; p=0.015).
En RBQ (n=57), predominó NGI (89.5%). El PSA fue menor con NGI (0.79 ng/mL) que con IC (6.63 ng/mL; p=0.063).
En los 36 pacientes con IC+NGI, en el 94% se pasó de IC a NGI, motivado por IC negativa con sospecha persistente (54%) o hallazgos indeterminados (42%). NGI detectó más metástasis (media 7.0 vs 4.5; p=0.02). El 48% fue reclasificado; 44% al alza y 56% a la baja. En nueve pacientes con IC indeterminada, NGI resolvió el 77%. La escalada de imagen se asoció con ISUP ≥4 (ORa 7.3; IC95% 1.81–37.5; p=0.009), PSA log2 (ORa 1.9; IC95% 1.03–3.76; p=0.047) y menor edad (ORa 0.89/año; p=0.017).
En la estadificación inicial, la decisión terapéutica se basó en NGI en 57.7%; en RBQ, IC influyó en 5.2%.
Conclusiones:
En la práctica real española, la NGI—principalmente PET-PSMA/CT—se consolida como herramienta decisiva para una estadificación precisa, aumentando la detección de enfermedad y reduciendo la incertidumbre de IC. Estos datos apoyan optimizar los circuitos diagnósticos hacia un uso más temprano y racional de NGI y evaluar su impacto en resultados clínicos y en la equidad entre centros.
Introducción y objetivos
La vigilancia activa (VA) es una estrategia estándar para el manejo del cáncer de próstata (CaP) de bajo riesgo y riesgo intermedio favorable. La resonancia magnética multiparamétrica (RMmp) es clave en la selección y seguimiento; sin embargo, su sensibilidad para detectar cáncer de próstata clínicamente significativo (CaPcs) no es perfecta, con falsos negativos de hasta el 20%. Además, presenta limitaciones de acceso, coste y variabilidad interobservador.
El micro-ultrasonido (mUS) es una herramienta de imagen de alta resolución que permite la evaluación prostática en tiempo real mediante el sistema PRI-MUS. Estudios preliminares sugieren que puede identificar CaPcs no detectado por la RMmp.
No existen estudios prospectivos que evalúen sistemáticamente el rendimiento diagnóstico del mUS en hombres con RMmp negativa o estable durante la VA. El objetivo es evaluar el mUS como herramienta complementaria para detectar CaPcs en pacientes con RMmp negativa o estable.
Material y métodos
Estudio prospectivo, unicéntrico, un solo brazo, fase II, para evaluar la precisión diagnóstica del mUS. Se incluirán 20–30 varones en VA o con CaP localizado que cumplan criterios de VA y presenten una RMmp negativa (PI-RADS ≤2) o estable.
Todos los pacientes se someterán a mUS siguiendo PRI-MUS. Las lesiones con puntuación ≥3 serán biopsiadas de forma dirigida bajo guía de mUS, seguido de una biopsia sistemática de 12 cilindros. El análisis histopatológico será el estándar de referencia.
La variable primaria será la sensibilidad y especificidad del mUS para detectar CaPcs. Las variables secundarias incluirán el rendimiento incremental frente a RMmp y las complicaciones relacionadas con la biopsia (Clavien–Dindo).
El análisis estadístico incluirá sensibilidad, especificidad, valores predictivos con IC 95%, test de McNemar, AUROC y kappa de Cohen.
Resultados
El protocolo del estudio ha sido finalizado y enviado para evaluación ética. El reclutamiento está previsto para principios de 2026, con fase inicial de 20 pacientes.
Conclusiones
Este estudio aportará evidencia prospectiva sobre el papel del mUS como imagen complementaria en pacientes en VA con RMmp negativa o estable. Su validación podría mejorar la detección de CaPcs y aumentar la accesibilidad al integrar imagen y biopsia en un único entorno.
Introducción:
La clasificación PI-RADS en su versión 2.1 ha supuesto un gran avance en el diagnóstico cuantitativo y cualitativo de cáncer de próstata. La prevalencia del cáncer de próstata clínicamente significativo (CaCs) es de 67%-95%.Existen factores de especial importancia que pueden confundir el diagnóstico de malignidad en estadio PI-RADS 5.
Material y métodos:
Estudio transversal, 967 varones a los que se les realizó biopsia dirigida por fusión por sospecha de cáncer de próstata y hallazgo de lesión sospechosa en RMmp entre febrero-16 y octubre-25. Se incluyeron todos los varones que de forma voluntaria presentaron lesiones diana PI-RADS 5 en RMmp, excluyéndose aquellos sin lesiones PI-RADS sospechosas, los sometidos a radioterapia de próstata previa y los que presentaron procesos inflamatorios/infecciosos agudos en los 90 días previos a la RMmp. Se describe CaCs como Gleason 7(3+4) / ISUP 2 o superior.
Resultados:
212 pacientes presentaron lesión diana PI-RADS 5. Medias (SD) de edad (años), volumen prostático (cc), PSA total (ng/ml), DPSA (ng/ml/cc), número de cilindros por lesión diana y diámetro máximo de la lesión (mm) de 70,4 (SD: 8,6), 54,5 (28,4), 15,9 (33,6), 0,37 (1,03), 8,2 (3,4) y 20,3 (5,9), respectivamente.
Variable | CaCs (n=138) | No CaCs (n=74) | Dif. | Rregresión logística Univeriable | Rregresión logística Multivariable | ||
OR (IC95%) | p | OR (IC95%) | p | ||||
Edad (años) | 71,1 (8,4) | 67,4 (8,6) | 3,7 | 1,05 (1,02-1,09) | < 0,05 | 1,05 (1,01-1,10) | <0,05 |
Volumen prostático (cc) | 51,7 (27,4) | 67,1 (34,1) | 15,3 | 0,98 (0,97-0,99) | < 0,05 | - | - |
PSA total (ng/ml) | 17,6 (38,3) | 9,7 (8,8) | 7,9 | 1,02 (0,99-1,05) | 0,08 | - | - |
DPSA (ng/ml/cc) | 0,43 | 0,16 | 26,4 | 27,3 (3,01-247,1) | 0,06 | 31,9 (3,1-323,4) | <0,05 |
Nº cilindros por lesión | 8,1 (3,2) | 8,4 (3,7) | 0,3 | 0,98 (0,90-1,06) | NS | 0,97 (0,88-1,07) | NS |
Diámetro lesión (mm) | 20,6 (6,1) | 19,1 (4,7) | 1,5 | 1,05 (1,00-1,11) | 0,06 | 1,04 (0,97-1,12) | NS |
Tacto rectal sospechoso | 58,7 | 23,0 | 35,7 | 4,76 (2,52-9,03) | < 0,05 | 2,39 (1,12-5,07) | 0,02 |
Zona transicional | 19,7 | 43,3 | 23,6 | 0,32 (0,17-0,62) | < 0,05 | 0,42 (0,18-0,94) | <0,05 |
Biopsia de próstata previa (negativa) | 19,1 | 42,5 | 23,3 | 0,32 (0,17-0,60) | < 0,05 | 0,28 (0,13-0,59) | <0,05 |
Cirugía previa por HBP | 84,8 | 81,1 | 3,7 | 1,30 (0,62-2,74) | NS | 1,68 (0,67-4,21) | NS |
BCG previa | 2,9 | 5,5 | 2,6 | 0,51 (0,12-2,12) | NS | 0,39 (<0,1-2,08) | NS |
Conclusiones:
En pacientes con lesion PI-RADS 5, el CaCs se asocia de forma independiente con edad, alta DPSA y TR sospechoso, mientras que la localización en zona transicional y una biopsia previa negativa actúan como factores protectores.
Introducción
El PET/TC-PSMA se ha consolidado como una herramienta de gran sensibilidad para la estadificación del cáncer de próstata (CP). El objetivo de este estudio es presentar los hallazgos en una serie inicial de pacientes, analizar su impacto en la estadificación y en la indicación terapéutica.
Material y métodos
Estudio observacional retrospectivo que incluye 66 pacientes con diagnóstico de CP (43 alto riesgo y 18 localmente avanzado) a los que se realiza PET/TC-PSMA para estadiaje. Se analizaron variables clínicas, anatomopatológicas y resultados de imagen convencional previa en el caso de tenerlas. Se evaluó el miTNM y su impacto en la indicación terapéutica.
Resultados
La mediana de edad fue de 67,6 años. Los pacientes presentaban una mediana de PSA de 18,5ng/ml y el 60,4% tenía un tacto rectal positivo. 48 pacientes (72,7%) presentaban un ISUP ³4. 22 pacientes tenían un TC previo (8 negativos, 7 positivos y 7 dudosos) y 24 gammagrafía ósea (15 negativas, 3 positivas y 6 dudosas). El PET/TC-PSMA detectó la lesión primaria en el 98,5% de los casos. Se objetivó afectación ganglionar pélvica en el 47,0% (n=31), retroperitoneal en el 34,8% (n=23) y supraclavicular en 7,6% (n=5); metástasis óseas en el 28,8% (n=19) (fuera del eje axial en 9 pacientes y con más de 5 en 10) y afectación visceral en un caso (1,5%). El PET/TC-PSMA motivó un cambio en la indicación terapéutica en 34 pacientes por enfermedad metastásica (51%) y en 5 por enfermedad ganglionar regional (7.5%). 4 pacientes con pruebas convencionales sospechosas/positivas fueron miTxN0M0. En el análisis multivariante, los factores independientemente asociados a cambio de manejo fueron un ISUP >3 (OR 5,4; IC95%: 1,18–24,4; p=0,029) y un PSA >20 ng/ml (OR 8,19; IC95%: 2,07–32,5; p=0,003). Dentro de los 13 pacientes a los que se realizó cirugía, existió una correlación en la T del 46,2% (n=6) y en la N del 100%.
Conclusiones:
El PET/TC-PSMA presenta un elevado rendimiento diagnóstico en la estadificación inicial del CP y puede tener un impacto clínico significativo en la toma de decisiones terapéuticas, lo cual apoya su incorporación en la evaluación de pacientes con CP de riesgo intermedio-alto
INTRODUCCIÓN
La vigilancia activa (VA) busca evitar el sobretratamiento de pacientes con cáncer de próstata clínicamente no-significativo (CPCNS). Las biopsias prostáticas rutinarias no están exentas de riesgo, por lo que parece interesante identificar factores predictivos del CPCNS para evitarlas.
El objetivo de este estudio es determinar el papel de la densidad de PSA (PSAd) como predictor del CPCNS en pacientes en VA con RMN negativas.
MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio retrospectivo: se incluyen pacientes en VA desde abril 2017 a diciembre 2025, cumpliendo todos ellos con criterios para VA como son la RMN negativa, PSA <10 g/mL, Gleason (GS) ≤ 3+3 o ISUP ≤ 1, mínimo una biopsia saturación de confirmación, máximo 2 cilindros tumorales y un estadío clínico T1c-cT2a.
PSAd: PSA total / volumen prostático en RMN. Establecemos 2 intervalos de PSAd (<0,15 y ≥0.15 ng/ml) para determinar su capacidad de predicción en biopsias confirmatorias y su asociación con factores clínicos y patológicos.
Las características de los pacientes se comparan con t-student para variables cuantitativas y chi-cuadrado de Pearson para cualitativas.
RESULTADOS
Se incluyen un total de 148 pacientes en VA, de los cuales un 57,43% (85) presentaron una biopsia positiva y un 27,70% (41) progresaron a un grado ISUP ≥2 en biopsias posteriores.
La media de PSA y PSAd fue superior en pacientes con biopsia positiva (8,00 vs 6.81; p= 0.036 y 0.16 vs 0.12; p=0.022, respectivamente).
La presencia de HGPIN en biopsias previas, mayor IMC y mayor edad se asociaba con biopsias positivas (p=0.036, p=0.022 y p=0.038). Tras estratificar los niveles de PSAd, se vio que un valor ≥0.15 se correlacionaba con biopsias positivas (p=0.049).
Igualmente se relacionó un menor volumen prostático y un PSAd > 0,15 con progresión histológica.
CONCLUSIÓN
Un valor de PSAd < 0,15 ng/ml en pacientes con RMN negativa es útil como factor predictor para identificar hombres sin cáncer de próstata clínicamente significativo y por tanto se podría evitar la realización de biopsias rutinarias durante la VA.
PALABRAS CLAVE
Densidad de PSA, RMN, cáncer de próstata clínicamente no-significativo.
Introducción. El PET-TC-PSMA ha supuesto una revolución en el diagnóstico del cáncer de próstata por su precisión diagnóstica, destacando su papel fundamental en la recidiva bioquímica. Se investigan los diferentes factores que puedan predecir una recidiva bioquímica de alto y bajo riesgo aunando resultados de PET-TC-PSMA.
Material y métodos. Análisis retrospectivo de una muestra de 62 pacientes a los que se ha realizado PET-TC-PSMA en recidiva bioquímica en nuestra provincia. Análisis estadístico mediante test de chi cuadrado y multivariante de los datos obtenidos.
Resultados. La muestra presentó un 42,6% de recidivas de bajo riesgo y 57.4% de alto riesgo según definición de la EAU. El 34,4% de los pacientes tuvo PET negativo, la recidiva se objetivó en el lecho quirúrgico en el 4,9%, ganglionar en 21,3% y metastásica en el 21,3%. Los pacientes de bajo y alto riesgo tuvieron PET positivo en un 42,3% y 51,42%, respectivamente. No se ha encontrado diferencias entre recidiva de alto y bajo riesgo en cuanto a categoría ISUP, clasificación de riesgo, PSA previo a PET ni SUVmax. Sí se han encontrado diferencias estadísticamente significativas entre la modalidad de tratamiento primario, desarrollando todos los pacientes radiados recidivas de bajo riesgo (p=0.019).
Conclusiones. La definición actual de bajo y alto riesgo según EAU no se correlaciona con estadíos más precoces o avanzados según PET-PSMA en nuestra muestra. Posiblemente las definiciones se queden obsoletas con respecto a su valor predictivo tras la llegada de las pruebas diagnósticas de nueva generación. En los próximos años habrá que redefinir estos conceptos.
Palabras clave: recidiva bioquímica, cáncer de próstata, PET-TC-PSMA.
Introducción
La prostatectomía radical forma parte del tratamiento multimodal del cáncer de próstata de alto riesgo. Sin embargo, una proporción relevante de pacientes requiere el inicio temprano de terapias posteriores, lo que limita el control oncológico obtenido con la cirugía aislada.
Objetivo
Determinar, en una cohorte real-world en la era pre-PET-PSMA, qué pacientes con cáncer de próstata de alto riesgo sometidos a prostatectomía radical concentran la necesidad de inicio temprano de terapias de rescate.
Material y métodos
Estudio retrospectivo real-world en práctica clínica habitual (Hospital Universitario Cruces, Barakaldo) incluyendo diagnósticos de cáncer de próstata 2020–2022 (n=580). Contexto pre-PSMA. Se identificaron 162/580 (27,9%) pacientes con Alto Riesgo (AR) /Localmente Avanzado (LA: 58/162; 35,8%). De estos pacientes, 63 fueron tratados mediante cirugía (PRR), analizándose la necesidad de terapias posteriores mediante TTST1/TTNT (tiempo hasta primera terapia posterior), el impacto del “delay” diagnóstico-cirugía y factores clínico-patológicos asociados a necesidad de tratamiento de rescate.
Resultados
El grupo LA presentó menor supervivencia libre de terapia posterior (TTNT-free) que AR (12 meses: 54,5% vs 93,3%).
No se observó una separación consistente por “delay” diagnóstico–cirugía (≤3 vs >3 meses).
En el modelo multivariable, la persistencia bioquímica (HR 29,49; p<0,001) y el ISUP (HR 2,90; p<0,001) fueron los principales predictores de inicio de terapia posterior, apoyando que el perfil tumoral domina la necesidad de intensificación precoz.
Conclusión
En pacientes con cáncer de próstata AR/LA tratados mediante PRR, el perfil tumoral, especialmente la persistencia bioquímica y el ISUP, condiciona la necesidad de intensificación terapéutica precoz. Estos resultados identifican un subgrupo con necesidad terapéutica no cubierta y apoyan la evaluación de estrategias de intensificación perioperatoria.