Introducción: El sarcoma primario de uretra es una patología muy infrecuente con muy pocos casos descritos y un pronóstico sombrío según la literatura. Por otra parte, la expulsión espontánea de tejido neoplásico vía uretral representa un fenómeno aún más inusual, con un único caso descrito de sarcoma prostático.
Método: Presentamos el caso de un paciente de 47 años que acude a urgencias por dificultad miccional. A la exploración, presenta un tejido excrecente a nivel del meato uretral de unos 4 cm externos y otros 4 cm intrauretrales hasta mitad de uretra peneana. Realiza expulsión espontanea del tejido siendo compatible con sarcoma indiferenciado en el análisis anatomopatológico. Se realiza biopsia endoscópica del lecho objetivando persistencia tumoral, por lo que se decide uretrectomía parcial e injerto de mucosa oral en 2 tiempos.
Resultados: El resultado anatomopatológico final muestra ausencia de evidencia de malignidad. La evolución postquirúrgica fue favorable, con una adecuada cicatrización. A los 9 meses, se realiza cierre de la uretrostomía perineal y reinjerto de mucosa oral con resultado funcional y estético satisfactorio. Los controles posteriores descartan recidiva local o a distancia, y el paciente presenta una micción adecuada con goteo postmiccional leve.
Conclusión: El tratamiento del sarcoma primario uretral es desafiante dada su baja incidencia y mal pronóstico. Sin embargo, mediante un abordaje individualizado y técnicas de reconstrucción compleja, es posible alcanzar un control oncológico estricto sin comprometer la integridad funcional y estética del paciente.
Palabras clave: sarcoma - uretra.
La cirugía de preservación testicular es una alternativa terapéutica en casos seleccionados, especialmente en lesiones pequeñas con alta sospecha de benignidad. Sin embargo, su indicación continúa siendo controvertida debido al riesgo de infraestadificación.
Presentamos el caso de un paciente de 21 años con antecedentes de atrofia testicular derecha secundaria a hidrocele congénito, orquidopexia izquierda y embolización por varicocele izquierdo persistente. Durante el seguimiento, se objetivó una pequeña lesión testicular, inicialmente sometida a vigilancia activa pero ante el crecimiento progresivo y aparición de una nueva lesión, se decidió realizar cirugía conservadora con biopsia extemporánea. Durante la intervención se efectuó un abordaje subinguinal, con control vascular mediante clampaje del cordón espermático, localización ecoguiada de la lesión y tumorectomía. El estudio extemporáneo informó de un tumor de células de Leydig, por lo que se completó la cirugía preservadora.
Sin embargo, el estudio anatomopatológico definitivo reveló la presencia adicional de neoplasia intratubular de células germinales in situ (GCNIS) con afectación de márgenes quirúrgicos, lo que obligó a reconsiderar la estrategia y consensuar con el paciente la realización de una orquiectomía radical.
En conlcusión, este caso ilustra los beneficios potenciales pero también los límites y riesgos de la cirugía de preservación testicular, destacando la posibilidad de hallazgos malignos inesperados pese a biopsia extemporánea aparentemente tranquilizadora, y la necesidad de una cuidadosa selección de pacientes y seguimiento estrecho.
Palabras clave: Tumor, Testículo, Preservación testicular
Introducción: La técnica de resurfacing glandar con circuncisión es una de las opciones de tratamiento la neoplasia de pene intraepitelial (PeIN). A continuación, presentamos la técnica quirúrgica y corrección del defecto posterior con injerto libre de mucosa bucal (ILMB).
Material y métodos: Presentamos un vídeo descriptivo de la técnica quirúrgica de resurfacing de glande y reconstrucción con ILMB. A la exploración, el paciente presentaba una lesión eritematosa de 1 cm en cara ventral de pene que engloba el meato uretral y que se extiende de manera circunferencial en casi la totalidad del prepucio. La biopsia escisional previa fue positiva para PeIN y virus del papiloma humano (VPH). Bajo anestesia general, profilaxis antibiótica y en posición de decúbito supino, se realiza marcaje del glande en cuatro cuadrantes y circunferencialmente el meato. Escisión circunferencial del meato uretral. Incisión de cada cuadrante, liberando la mucosa glandar. Se realiza una escisión de prepucio en bloque junto al cada cuadrante correspondiente. Sutura de la piel al neosurco balanoprepucial. Obtención de injerto libre de mucosa yugal derecha de 8 cm x 2 cm. Preparación del injerto y sutura a la mucosa glandar, realizando quilting abundante sobre el injerto. Se finaliza procedimiento realizando sondaje vesical y vendaje compresivo.
Resultados: El resultado anatomopatológico de la muestra enviada fue de PeIN de tipo basaloide y VPH positivo. La evolución ambulatoria posterior fue muy favorable, obteniendo un buen resultado funcional y cosmético.
Conclusiones: El empleo de injerto libre de mucosa oral ofrece buenos resultados funcionales y estéticos en pacientes con cáncer de pene intervenidos mediante resurfacing glandar.
El carcinoma uretral primario es una neoplasia infrecuente, que representa menos del 1% de los tumores urológicos. Su incidencia es mayor en varones y suele diagnosticarse en edades avanzadas. Los factores de riesgo incluyen estenosis uretral, infecciones recurrentes, antecedentes de instrumentación uretral, liquen escleroso y enfermedades de transmisión sexual. Histológicamente, los subtipos más frecuentes son el carcinoma transicional, el escamoso, y, con menor frecuencia, el adenocarcinoma. Debido a su baja prevalencia, el manejo es variable.
El tratamiento depende de la localización, extensión tumoral y estado general del paciente. En tumores localmente avanzados de uretra anterior o con afectación prostática, el abordaje quirúrgico radical continúa siendo el pilar terapéutico. La cirugía puede complementarse con quimioterapia o radioterapia en escenarios seleccionados. La preservación funcional debe valorarse frente al control oncológico, priorizando siempre la resección completa con márgenes negativos.
Presentamos el caso de un paciente varón de 56 años diagnosticado de adenocarcinoma uretral primario a nivel de uretra proximal. El paciente muestra especial interés en mantener una función sexual preservada y en obtener una derivación urinaria continente. Se opta por un tratamiento radical mediante uretrectomía total asociada a prostatectomía radical robótica y derivación urinaria continente tipo Mitrofanoff. El video muestra los pasos clave del procedimiento. Inicialmente se realiza el abordaje perineal para la disección y exéresis completa de la uretra, incluyendo el segmento bulbar y peneano. Posteriormente, mediante abordaje abdominal asistido por robot, se lleva a cabo la prostatectomía radical con preservación de bandeleta bilateral. Para la derivación urinaria, se confecciona un conducto continente mediante el cierre del cuello vesical y realizando una apendicovesicostomía.
Este caso muestra una estrategia quirúrgica radical en una patología poco frecuente, destacando la importancia de la planificación multidisciplinar y de las técnicas de derivación continente para optimizar la calidad de vida postoperatoria.
Introducción
Los tumores de células germinales testiculares constituyen la neoplasia sólida más frecuente en varones jóvenes. El tratamiento estándar incluye orquiectomía seguida de quimioterapia ajustada al riesgo y, en casos seleccionados, puede estar indicada la linfadenectomía retroperitoneal postquimioterapia (RPLND). En este vídeo se presenta el abordaje robótico de una masa retroperitoneal secundaria a un tumor testicular no seminomatoso.
Material y Métodos
Varón de 32 años que consultó por aumento de tamaño del testículo derecho. La ecografía escrotal mostró que el testículo derecho estaba prácticamente sustituido por una masa heterogénea, con áreas hipoecoicas de distribución geográfica y marcada hipervascularización.
El estudio histopatológico tras la orquiectomía radical confirmó un tumor mixto de células germinales, compuesto por teratoma (60%), carcinoma embrionario (25%) y tumor del saco vitelino (15%), con presencia de células sincitiotrofoblásticas. Existía invasión del cordón espermático, red de Haller y túnica vaginal, correspondiente a pT3 N1 M0, estadio IIIB, grupo de riesgo intermedio.
El paciente recibió cuatro ciclos de bleomicina, etopósido y cisplatino (esquema BEP). La tomografía computarizada (TC) postquimioterapia evidenció una masa ganglionar interaortocava retroperitoneal persistente, de 58 × 25 mm, situada por debajo de las arterias renales y predominantemente hipodensa.
Técnica quirúrgica
El paciente se colocó en decúbito supino con una inclinación de Trendelenburg de 27°. La plataforma robótica se acopló desde el lado anterolateral derecho del abdomen. Se insertaron cuatro trócares robóticos por debajo del ombligo, de cresta ilíaca a cresta ilíaca, separados 8 cm entre sí, y se añadió un trócar auxiliar en la fosa ilíaca izquierda.
Tras identificar la bifurcación de los vasos ilíacos, se realizó una incisión longitudinal del peritoneo sobre la aorta, que se suspendió a la cúpula abdominal mediante suturas barbadas. La linfadenectomía se inició lateralmente a la arteria ilíaca derecha, utilizando el uréter como límite lateral, y la disección se prolongó cranealmente a lo largo de la aorta hasta la vena renal derecha, identificando y preservando cuidadosamente la arteria mesentérica inferior.
Posteriormente, la disección se extendió a lo largo de la vena ilíaca derecha para exponer la vena cava inferior e identificar la masa retroperitoneal, firmemente adherida a la misma. Se resecaron la masa y los ganglios interaortocavos, y se inspeccionó el lecho quirúrgico para confirmar la integridad de ambos uréteres, de la vena renal derecha, de la arteria mesentérica inferior y de las arterias lumbares.
La pieza quirúrgica se extrajo utilizando una bolsa endoscópica de recuperación.
Resultados
El tiempo operatorio fue de 200 minutos, la pérdida hemática intraoperatoria estimada fue despreciable, el débito por drenaje fue de 20 ml y la estancia hospitalaria fue de 48 horas. No se registraron complicaciones intraoperatorias ni postoperatorias. La anatomía patológica informó, de 14 adenopatías, la mayor de 3 cm, sin restos tumorales viables
Conclusión
La linfadenectomía retroperitoneal robótica constituye una opción factible y segura para el tratamiento de masas retroperitoneales residuales tras la quimioterapia en pacientes con tumores de células germinales no seminomatosos. Esta técnica puede ofrecer las ventajas de la cirugía mínimamente invasiva sin comprometer los resultados oncológicos y, además, el abordaje en decúbito supino proporciona una orientación anatómica favorable, permite la disección bilateral e interaortocava y facilita una conversión rápida en caso de lesión vascular
El linfoma B difuso de células grandes (LBDCG) primario de pene es una entidad excepcional dentro de las neoplasias urológicas. La mayoría de los tumores malignos del pene corresponden a carcinoma escamoso, mientras que los linfomas representan menos del 0,1 % de los casos. Dentro de estos, el LBDCG es el subtipo más frecuente. Desde su primera descripción, se han comunicado menos de 40 casos en la literatura, lo que limita la existencia de guías diagnósticas y terapéuticas específicas.
Este linfoma se define por la afectación exclusiva del pene, sin evidencia de enfermedad sistémica tras completar el estudio de extensión, siendo habitual el diagnóstico en estadios Ann Arbor IE–IIE. Afecta predominantemente a varones de edad avanzada y puede manifestarse como masa peneana indolora, engrosamiento difuso, edema o lesiones infiltrativas. Los síntomas B son infrecuentes, lo que contribuye al retraso diagnóstico.
Presentamos el caso de un varón de 78 años con fiebre y síndrome constitucional. Los estudios iniciales mostraron elevación de LDH, linfocitosis monoclonal y leve esplenomegalia sin adenopatías. El PET-TC evidenció hipermetabolismo difuso peneano, confirmado posteriormente mediante RMN. El Comité de Tumores indicó biopsia diagnóstica, realizándose una biopsia incisional profunda sobre cuerpo cavernoso. El estudio histológico e inmunohistoquímico confirmó un LBDCG de linaje B. El paciente inició tratamiento sistémico basado en rituximab con buena tolerancia inicial.
La biopsia peneana incisional profunda es el procedimiento diagnóstico de elección, ya que permite obtener material suficiente para caracterización histológica, inmunohistoquímica y molecular. Es una técnica segura, reproducible y de baja morbilidad que evita cirugías mayores innecesarias.
El tratamiento del LBDCG primario de pene es fundamentalmente sistémico. El esquema R-CHOP constituye la pauta estándar y permite obtener elevadas tasas de respuesta y supervivencia en enfermedad localizada. La cirugía debe reservarse exclusivamente para diagnóstico o manejo de complicaciones, priorizando la preservación anatómica y funcional del pene.
En conclusión, el LBDCG primario de pene es una patología rara y de presentación inespecífica. El diagnóstico precoz mediante biopsia y la instauración de inmunoquimioterapia permiten un manejo conservador con buenos resultados oncológicos y funcionales, evitando procedimientos mutilantes innecesarios.
Introducción:
El carcinoma epidermoide de pene es una patología infrecuente cuyo tratamiento quirúrgico debe individualizarse en función de la extensión tumoral, los tratamientos previos y las comorbilidades del paciente. La penectomía total con uretrostomía perineal continúa siendo una opción eficaz para el control local en tumores localmente avanzados o recidivados no subsidiarios de cirugía conservadora. El objetivo de este vídeo es mostrar de forma sistematizada la técnica quirúrgica de la penectomía total con uretrostomía perineal y escrotoplastia.
Material y métodos:
Presentamos el caso de un varón de 78 años, exfumador, con antecedentes de hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, dislipemia, EPOC y enfermedad renal crónica. Como antecedentes urológicos, en 2017 se realizó circuncisión por carcinoma epidermoide de pene pT1a R0. En 2019 presentó una recidiva local, realizándose glandectomía, con anatomía patológica de carcinoma epidermoide bien diferenciado pT1a R0. En 2025 se objetivó una nueva recidiva local. El estudio de extensión mediante TC toracoabdominopélvico fue negativo y la RMN de pelvis mostró infiltración del cuerpo esponjoso, estableciéndose un estadio clínico T2 N0 M0. Se indicó penectomía total con uretrostomía perineal asociada a escrotoplastia. El vídeo muestra paso a paso los tiempos quirúrgicos clave del procedimiento, incluyendo la reconstrucción escrotal.
Resultados:
La intervención se realizó sin incidencias intraoperatorias. El paciente fue dado de alta al segundo día postoperatorio, sin drenajes y sin complicaciones. La sonda vesical se retiró a los 15 días, presentando una adecuada función urinaria a través de la uretrostomía perineal y con correcta cicatrización de la herida escrotal. La anatomía patológica definitiva informó de carcinoma epidermoide de pene pT3, con invasión linfovascular (LV1), sin invasión perineural (Pn0) y márgenes quirúrgicos negativos (R0). Dado el estadio patológico final, se decidió realizar linfadenectomía inguinal modificada en un segundo tiempo quirúrgico.
Conclusiones:
La penectomía total con uretrostomía perineal asociada a escrotoplastia es una técnica reproducible y segura, que permite un adecuado control local en casos seleccionados de carcinoma de pene recidivado o localmente avanzado. El vídeo presentado facilita la estandarización y difusión de los aspectos técnicos fundamentales del procedimiento.
Presentamos el caso de un paciente de 56 años diagnosticado en junio de 2025 mediante biopsia de pene de carcinoma de células escamosas pobremente diferenciado (G3) con infiltración subepitelial, VPH+, R1.
Presentaba un ganglio palpable móvil a nivel de la ingle izquierda de unos 2cm y en TAC se observa una adenopatía inguinal derecha y una dudosa izquierda, que resultan positivas para metástasis ganglionar de carcinoma escamocelular no queratinizante poco diferenciado. Estadío clínico cT3 cN2 cM0
En agosto se realiza penectomía parcial y en septiembre comienza QT con intención neoadyuvante según esquema TiP x 4 ciclos (paclitaxel, ifosfamida y cisplatino), con desaparición de las adenopatías en PET-TAC de control.
La linfadenectomía inguinal es un procedimiento fundamental en el manejo de pacientes con cáncer de pene, especialmente en aquellos con afectación ganglionar.
El cáncer de pene con afectación ganglionar es un factor pronóstico crítico para la supervivencia, y la presencia de metástasis ocultas en los ganglios inguinales puede ser difícil de detectar preoperatoriamente.
La linfadenectomía inguinal diagnóstica, aunque útil, está asociada a un sobretratamiento en un alto porcentaje de pacientes, ya que solo un 20-25% presenta metástasis ocultas. El estadiaje quirúrgico, especialmente en tumores de alto riesgo (T1 con invasión perineural linfovascular o pobremente diferenciado y de T2 a T4, cualquier grado), es crucial, mientras que en tumores de riesgo intermedio (pT1a, G2) se debe valorar individualmente el riesgo debido a la morbilidad de la linfadenectomía inguinal.
La técnica de linfadenectomía inguinal asistida por robot ha mostrado una disminución significativa en las complicaciones a nivel de la herida quirúrgica en comparación con la técnica abierta, sin embargo, las complicaciones linfáticas, relacionadas con la cantidad de ganglios extraídos, permanecen similares a las observadas en la linfadenectomía abierta. Este video muestra la ejecución del procedimiento y destaca las ventajas de la cirugía asistida por robot en términos de precisión, recuperación y menor incidencia de complicaciones.
Objetivos
Las técnicas quirúrgicas de preservación peneana en la patología oncológica incluyen abordajes reconstructivos que mejoran a medio plazo la calidad de vida del paciente sin comprometer los resultados oncológicos.
El siguiente registro muestra la confección de un neoglande mediante la técnica de injerto cutáneo según Bracka en un paciente candidato a una glandectomía radical.
Método
Se presenta el caso de un paciente de 48 años con diagnóstico anatomopatológico de carcinoma escamoso de pene no asociado a VPH, estadio cT1aN0M0.
Se exponen al paciente las diferentes opciones terapéuticas y se consensúa la realización de una resección glandular con posterior reconstrucción de neoglande mediante injerto cutáneo.
Resultados
Se describe paso a paso la cirugía oncológica, seguida de la reconstrucción mediante la técnica mencionada.
Conclusiones
Garantizar resultados oncológicos óptimos no excluye, en muchas ocasiones, la realización en el mismo acto quirúrgico de técnicas reconstructivas con el objetivo de preservar al máximo la calidad de vida de los pacientes.
La cirugía oncológica peneana no constituye una excepción, siendo estos procedimientos complementarios factibles y seguros.
Introducción
El manejo quirúrgico del cáncer de pene incluye frecuentemente la linfadenectomía inguinal, ya que el compromiso ganglionar es un factor pronóstico clave. No obstante, la linfadenectomía abierta tradicional se asocia a una elevada tasa de complicaciones, lo que limita su aplicación en muchos casos. En los últimos años, la linfadenectomía inguinal asistida por robot (LIRA) ha emergido como una alternativa mínimamente invasiva que permite reducir la morbilidad quirúrgica sin comprometer los resultados oncológicos. Este trabajo describe paso a paso la técnica quirúrgica empleada y presenta los resultados de una serie de casos tratados en nuestro centro.
Material y métodos
Estudio observacional retrospectivo de cuatro pacientes intervenidos mediante LIRA, con un total de siete linfadenectomías inguinales. Todas las cirugías fueron realizadas por el mismo cirujano con experiencia en la técnica. Se recogieron variables clínicas, quirúrgicas y anatomopatológicas, así como las complicaciones posoperatorias. Se detalla, además, el procedimiento quirúrgico con uso de robot.
Resultados
La edad media fue de 63,5 ± 11,8 años y el seguimiento medio de 38,7 ± 6,2 meses. Se realizaron tres glansectomías y una penectomía parcial. El estadio tumoral fue pT2 en tres casos y pT4 en uno. La estadificación clínica ganglionar fue negativa en tres pacientes y positiva en uno, mientras que el estudio anatomopatológico reveló afectación en dos (pN2 y pN3). Tres casos fueron carcinomas escamosos de pene (dos HPV positivos) y uno melanoma. El tiempo quirúrgico medio fue de 208 ± 13,4 minutos, con una media de 14 ± 5 ganglios por lado. La vena safena se preservó en el 42,8 % de las intervenciones. No hubo complicaciones intraoperatorias. En el posoperatorio inmediato, un paciente presentó fiebre autolimitada (Clavien I) y otro desarrolló un linfoceles que precisó drenaje percutáneo (Clavien IIIa). El drenaje se retiró a los 38,5 ± 3,7 días. Se observaron dos recurrencias: una local y una sistémica.
Conclusiones
La LIRA representa una alternativa segura, reproducible y menos invasiva que la técnica abierta, con una tasa de complicaciones menor y resultados oncológicos satisfactorios.
Paciente de 50 años fumador, diabético, dislipémico y asmático.
Consulta en Urgencias de HUIE en agosto de 2023 por absceso peneano. Se realizan múltiples drenajes y desbridamientos de la lesión entre diciembre de 2023 y enero de 2024. RMN informa de proceso inflamatorio-infeccioso vs neoplásico. En el contexto de hipercalcemia en analítica, se sospecha de proceso paraneoplásico. En uno de los desbridamientos, se toma una muestra y Anatomía Patológica lo informa como Carcinoma de células escamosas bien diferenciado G1.
Se propone el caso en Comité de Tumores, se descarta QT neoadyuvante por proceso infeccioso intercurrente. Se realiza penectomía radical y uretrostomía perineal. Se descarta linfadenectomía posterior por estadio avanzado. Se planifica RT y 3 líneas de QT. Anatomía patológica informa de Carcinoma de células escamosas de uretra queratinizante bien diferenciado no relacionado con VPH, estadio tumoral pT3.
El paciente fallece en abril de 2025 por progresión de la enfermedad.