Introducción:
La fístula vesicovaginal (FVV) es una patología poco frecuente caracterizada por la pérdida continua de orina y un importante impacto en la calidad de vida. La elección del abordaje quirúrgico depende de la localización de la fístula, su complejidad y los antecedentes quirúrgicos previos. El acceso robótico transvaginal de puerto único combina las ventajas del abordaje vaginal mínimamente invasivo con la precisión, estabilidad y ergonomía de la cirugía robótica, permitiendo tratar fístulas profundas en el canal vaginal con una excelente visualización y control de los planos tisulares.
Material y métodos:
Presentamos el caso de una mujer de 39 años con antecedente de mesotelioma peritoneal (cT4b cN1 pM1), tratada en 2022 mediante histerectomía total, salpingo-ooforectomía bilateral, citorreducción tumoral y quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC). La paciente se encontraba en tratamiento activo con bevacizumab y presentaba desde la cirugía inicial escapes urinarios persistentes e infecciones urinarias recurrentes. La cistoscopia mostró un defecto fistuloso de aproximadamente 2 cm en la pared posterior izquierda de la vejiga, hallazgo confirmado en el PET-TAC.
Técnica quirúrgica:
La paciente se colocó en posición de litotomía. Se introdujo el puerto único robótico a nivel vaginal, asegurando un sellado circunferencial y estableciendo una neumovagina a 12 mmHg. Se utilizó la técnica de floating docking para optimizar el espacio de trabajo. Tras cistoscopia diagnóstica intraoperatoria, se realizó la exéresis completa del trayecto fistuloso y la disección cuidadosa entre la pared vesical y vaginal, asistida por hidrodisección. El defecto vesical se cerró de forma hermética con sutura barbada continua 3-0. Ante la ausencia de tejido autólogo viable para interposición, se colocó un xenoinjerto de matriz dérmica de origen marino (Kerecis®) entre ambas líneas de sutura. Posteriormente, la pared vaginal desepitelizada se cerró con sutura continua barbada 3-0, asegurando el desplazamiento de las líneas de cierre.
Resultados:
Se dejó una sonda Foley 20F durante dos semanas. La paciente presentó una evolución postoperatoria favorable, sin recurrencia de la fuga urinaria ni infecciones urinarias.
Conclusiones:
La reparación de la FVV mediante acceso robótico transvaginal de puerto único es una alternativa segura y eficaz en casos complejos, especialmente en casos con abdómenes hostiles. El uso de floating docking y de un xenoinjerto biológico permite optimizar la reconstrucción tisular y minimizar el riesgo de recurrencia.
Introducción
La cistitis actínica severa con necrosis vesical representa una complicación devastadora del tratamiento multimodal (quimioterapia, inmunoterapia y radioterapia) en cáncer de cérvix avanzado, caracterizada por hematuria, dolor, infecciones recurrentes e incontinencia urinaria que deterioran significativamente la calidad de vida. La necrosis vesical post-radiación se asocia con daño vascular, fibrosis y ulceración mucosa progresiva que puede requerir intervenciones quirúrgicas radicales. La exanteración pélvica paliativa, aunque controvertida, puede ofrecer control sintomático en pacientes altamente seleccionados con complicaciones refractarias a tratamientos conservadores. La derivación urinaria mediante conducto ileal constituye el método estándar de reconstrucción urológica en este contexto.
Material y Métodos
Presentamos el caso de una mujer de 61 años diagnosticada en 2020 de carcinoma epidermoide de cérvix estadio IV con afectación pélvica, vaginal y ganglionar. Recibió tratamiento oncológico multimodal con quimioterapia inicial basada en cisplatino, e inmunoterapia (bevacizumab + atezolizumab). Tras recidiva cervical, fue sometida a un segundo esquema de quimioterapia, radioterapia externa y braquiterapia. Desarrolló múltiples complicaciones relacionadas con el tratamiento: anemia, rectitis actínica, fractura vertebral L2-L3, y estenosis ureteral bilateral, que requirió colocación de catéteres ureterales doble J, con recambios periódicos e ingresos por infecciones urinarias recurrentes. La evolución fue desfavorable, con aparición de fístula vésico-vaginal necrótica y deterioro clínico progresivo. Tras valoración multidisciplinar, se decidió realizar exanteración pélvica con derivación urinaria mediante conducto ileal, colostomía terminal, y reconstrucción perineal e inguinal con colgajos.
Resultados
En el postoperatorio, la paciente presentó cuadro febril e íleo paralítico, que se resolvieron de forma conservadora, sin complicaciones mayores. La evolución posterior fue favorable con mejoría sintomática significativa. La derivación urinaria permanece funcionante, requiriendo recambios programados de catéteres ureterales cada dos meses para prevención de infecciones urinarias recurrentes. Control satisfactorio de síntomas previos y mejoría en la calidad de vida comparada con el período preoperatorio.
Conclusiones
La necrosis vesical secundaria a tratamiento oncológico multimodal constituye una complicación severa que puede requerir exanteración pélvica paliativa en casos seleccionados cuando los tratamientos conservadores fracasan. Esta técnica puede ofrecer control sintomático efectivo y mejoría en calidad de vida en pacientes con cistitis actínica severa refractaria. La selección cuidadosa de pacientes, la evaluación multidisciplinaria exhaustiva y el establecimiento de expectativas realistas son fundamentales para optimizar los resultados en este contexto paliativo complejo.
Introducción
La litiasis en reservorios urinarios es una complicación tardía reconocida tras reconstrucciones complejas del tracto urinario inferior, especialmente en pacientes con anomalías congénitas como la extrofia vesical. Los cálculos de gran tamaño pueden comprometer la función urinaria, favorecer infecciones recurrentes y dificultar el manejo clínico. Su tratamiento es técnicamente complejo debido a la anatomía pélvica alterada, la presencia de adherencias y la fragilidad del reservorio. Los cálculos gigantes suelen no ser candidatos a técnicas mínimamente invasivas. Presentamos un caso infrecuente de litoextracción abierta en un reservororio ileal, destacando los aspectos técnicos del procedimiento.
Material y métodos
Se revisaron la historia clínica, las pruebas de imagen y los detalles intraoperatorios. Se elaboró un vídeo quirúrgico para ilustrar los pasos clave: adhesiolisis meticulosa, acceso seguro al reservorio ileal, litotricia con litoextracción y cierre por planos. Se realizó además una revisión de la literatura en PubMed sobre la extracción abierta de cálculos en reservorios urinarios aumentados.
Resultados
Mujer de 41 años con extrofia vesical congénita. Antecedentes quirúrgicos: cierre neonatal de la placa vesical, ureterosigmoidostomía en la infancia y, a los 18 años, cierre del cuello vesical, reimplante ureteral bilateral, enterocistoplastia de aumento con íleon y apendicostomía tipo Mitrofanoff. Seguía cateterismo intermitente limpio cada 3 horas y drenaje nocturno continuo. En los últimos tres años presentó infecciones urinarias recurrentes y episodios de obstrucción intestinal. La TC mostró un cálculo de 7 cm en el reservorio aumentado. Tras fracaso de litotricia endoscópica, se realizó abordaje abierto mediante laparotomía media. Tras adhesiolisis extensa, se practicó una incisión de 5 cm en el reservorio, fragmentándose parcialmente el cálculo con Lithoclast neumático y extrayéndose los fragmentos restantes. El cierre se realizó en dos planos, con prueba de estanqueidad negativa. La evolución postoperatoria fue favorable, sin complicaciones, con alta al cuarto día.
Conclusiones
Los cálculos gigantes en reservorios urinarios aumentados son infrecuentes y suponen un reto quirúrgico relevante. Cuando el tratamiento endoscópico no es viable, la litoextracción abierta sigue siendo una opción segura y eficaz con adhesiolisis cuidadosa y cierre adecuado. El vídeo quirúrgico constituye una referencia útil para casos complejos similares.
Palabras clave: Extrofia vesical; Litiasis; Litoextracción
ENTEROCISTOPLASTIA DE AMPLIACIÓN ROBÓTICA ASOCIADA A REIMPLANTE URETERAL TIPO POLITANO-LEADBETTER EN PACIENTE PEDIÁTRICO CON VEJIGA NEURÓGENA
Objetivo
Presentamos un caso de enterocistoplastia de ampliación asistida por robot asociada a reimplante ureteral tipo Politano-Leadbetter en un paciente pediátrico con vejiga neurógena y enfermedad renal crónica.
Material y métodos
Varón de 12 años con antecedente de mielomeningocele intervenido en la infancia, vejiga e intestino neurógeno, agenesia renal derecha y enfermedad renal crónica estadio II. Presenta reflujo vesicoureteral izquierdo persistente a pesar de dos tratamientos endoscópicos con Deflux y reimplante ureteral tipo Cohen. Precisa sondaje vesical intermitente, tratamiento anticolinérgico y profilaxis antibiótica. Tras fracaso de tratamiento con toxina botulínica intravesical y ante el riesgo de progresión de la insuficiencia renal, se indica ampliación vesical asistida por robot DaVinci.
Resultados
El 06/11/2025 se realizó enterocistoplastia de ampliación laparoscópica asistida por robot DaVinci asociada a reimplante ureteral izquierdo tipo Politano-Leadbetter. El abordaje fue transperitoneal, realizándose cistotomía longitudinal amplia, disección y reimplante intravesical del uréter izquierdo. Posteriormente se seleccionó un segmento ileal de 30 cm, se realizó destubulización y anastomosis entero-vesical. La intervención se completó íntegramente por vía robótica sin complicaciones intraoperatorias. A pesar de la fibrosis secundaria a cirugía previa, la disección ureteral fue satisfactoria. Se obtuvo una adecuada ampliación vesical con anastomosis estanca. En el control postoperatorio mediante cistografía no se evidenció fuga de contraste. Al 26º día tras la intervención se retiraron sonda vesical y catéter doble J sin incidencias.
Conclusión
La enterocistoplastia de ampliación asistida por robot asociada a reimplante ureteral es una opción válida y segura en pacientes pediátricos con vejiga neurógena y patología renal compleja. El abordaje robótico, mediante un abordaje mínimamente invasivo, facilita la cirugía reconstructiva, permitiendo preservar la función renal y optimizar el manejo vesical a largo plazo.
Introducción: Ante patologia compleja en pacientes con sintomas del tracto urinario inferior, como es la patologia obstructiva en combinacion con diverticulos vesicales de gran tamaño, se debe realizar un estudio completo con un abordaje combinado cuando sea necesario, en el cual la cirugia desobstructiva junto con la diverticulectomia asistida por robot, se postulan como una buena opcion.
Objetivos: presentar el caso, la técnica quirúrgica y los resultados clínicos de un caso de diverticulectomía vesical asistida por robot en un paciente diagnosticado de un divertículo vesical de gran tamaño.
Material y métodos: Varón de 57 años, derivado a consultas externas por hallazgo incidental de divertículo vesical. En el TAC se visualiza vejiga lateralizada con gran divertículo de 18 x 10cm. En EUD se evidencia RPM de 2 litros con obstrucción infravesical, detrusor contráctil y volumen prostatico de 27cc, por lo que se decide realización de ITUP con diverticulectomia asistida por robot.
Resultados: la intervención tuvo una duración de 190 minutos. Se realizo tiempo endoscópico con ITUP y tutorización de divertículo con guía y de uréter derecho con catéter mono J. En el tiempo robótico, se localiza y diseca el divertículo en su totalidad, con cierre de defecto posterior. El postoperatorio fue de 72 horas, sin incidencias. La flujometria a los 4 meses demostró una excelente calidad miccional.
Conclusiones: La diverticulectomía robótica es una alternativa segura y eficaz en el manejo del divertículo vesical de gran tamaño. Una adecuada valoración preoperatoria, que incluya el estudio urodinámico y las pruebas de imagen, resulta fundamental para identificar patología obstructiva asociada y planificar un tratamiento integral, permitiendo la realización concomitante de procedimientos desobstructivos.
Palabras clave: cirugía robótica, diverticulectomia, estudio urodinamico, cirugía combinada.
Introducción:
La cirugía transanal mínimamente invasiva (TAMIS) permite el acceso directo al recto distal a través del canal anal mediante plataformas de acceso transanal con asistencia laparoscópica o robótica. Su principal ventaja es la visualización ampliada y la precisión en espacios anatómicos confinados, lo que la convierte en una opción útil para la reparación de fístulas vesicorrectales bajas, donde los abordajes abdominales o perineales pueden resultar técnicamente complejos y con mayor morbilidad. El uso del robot en TAMIS aporta beneficios adicionales, como mayor articulación de los instrumentos, eliminación del temblor y mejor ergonomía, facilitando una disección precisa y una sutura controlada en el espacio rectal.
Material y métodos:
Se presenta el caso de un varón de 73 años con antecedente de prostatectomía radical laparoscópica, que desarrolló neumaturia, fecaluria y emisión de orina por el recto. Los estudios de imagen confirmaron la presencia de una fístula vesicorrectal baja, próxima al margen anal. Dada la dificultad de acceso por vía abdominal, se realizó inicialmente una colostomía de protección y posteriormente una reparación robótica transanal mediante TAMIS. Se colocó un dispositivo de acceso transanal con trocares robóticos y sistema de insuflación. Tras la disección del trayecto fistuloso y la liberación del plano rectovesical, se efectuó el cierre del defecto vesical con sutura continua y el cierre del defecto rectal mediante un colgajo de avance, reforzando la reparación con plasma rico en fibrina.
Resultados:
El postoperatorio transcurrió sin complicaciones. El paciente fue dado de alta a las 24 horas y, en el control a los tres meses, permanecía asintomático, sin evidencia de extravasación en la cistografía.
Conclusión:
La reparación robótica transanal mediante TAMIS es una alternativa mínimamente invasiva y segura para el tratamiento de fístulas vesicorrectales bajas tras prostatectomía radical, permitiendo una disección precisa y un cierre eficaz con potencial reducción de la morbilidad y del tiempo de recuperación.
Introducción
La fístula vesicovaginal constituye una complicación poco frecuente pero de alto impacto en mujeres con antecedentes de cirugía pélvica, especialmente ginecológica. El objetivo de su reparación quirúrgica es lograr un cierre eficaz minimizando el riesgo de recidiva. En el caso presentado se describe una fistulorrafia vesicovaginal robótica utilizando una matriz de colágeno bovino interpuesta entre vejiga y vagina, asociada a cobertura con epiplón vascularizado, con el fin de optimizar la cicatrización y reducir la recurrencia. El colágeno bovino actúa como barrera antiadherencias y soporte tisular, mientras que el epiplón aporta vascularización adicional.
Material y métodos
Se presenta el caso de una paciente de 56 años, intervenida de histerectomía en agosto de 2025, que presentó una lesión vesical iatrogénica intraoperatoria reparada inicialmente de forma primaria. En el control posterior se diagnosticó una fístula vesicovaginal trigonal, entre ambos meatos ureterales, de aproximadamente 3 cm de diámetro. Tras valoración en comité multidisciplinar, se indicó reparación mediante abordaje robótico.
Bajo anestesia general se realizó fistulorrafia robótica con abordaje extravesical, resección del trayecto fistuloso y liberación completa del plano vésico-vaginal. Se efectuó cierre vaginal con sutura continua, interposición de matriz de colágeno bovino fijada a la sutura vaginal y posterior cobertura con epiplón vascularizado. Finalmente, se realizó cierre vesical en dos planos, comprobando la estanqueidad. Se dejó drenaje y sonda vesical.
Resultados
La intervención se desarrolló sin incidencias. La paciente presentó una evolución postoperatoria favorable, siendo dada de alta a las 72 horas con sonda vesical. Actualmente se encuentra pendiente de control radiológico postoperatorio.
Conclusión
La fistulorrafia vesicovaginal robótica con interposición de colágeno bovino y epiplón representa una alternativa segura y reproducible para el manejo de fístulas complejas, aportando soporte tisular y vascularización adicional. El abordaje robótico permite reducir la morbilidad, la estancia hospitalaria y el tiempo de recuperación, pudiendo contribuir a disminuir el riesgo de recidiva.
INTRODUCCIÓN Y OBJETIVO
El incremento en las últimas décadas del número de pacientes con litiasis ha comportado un aumento de procedimientos endourológicos y, en consecuencia, de complicaciones asociadas, entre las que destacan las estenosis ureterales. El manejo de estenosis recurrentes supone un reto quirúrgico, especialmente en pacientes previamente sometidos a procedimientos endoscópicos o reconstructivos fallidos, situación que dificulta la reintervención por la fibrosi periureteral, la alteración de los planos anatómicos y el riesgo de comprometer la vascularización del uréter.
Las técnicas endoscópicas, como la dilatación con balón o la endoureterotomía con láser, han mostrado resultados limitados, con tasas de éxito global entre el 20% y el 70%. En este contexto, la cirugía robótica ha surgido como una alternativa atractiva gracias a sus ventajas técnicas, que pueden incrementar la tasa de éxito en la reparación ureteral.
El objetivo de este vídeo es mostrar paso a paso la reparación robótica de una estenosis ureteral distal recurrente mediante estricturoplastia tipo Heineke-Mikulicz, complementada con una ureteroscopia realizada en el mismo acto quirúrgico.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se presenta el caso de una paciente de 42 años con antecedente de ureteroscopia derecha por litiasis ureteral distal, que desarrolló una estenosis en la localización del cálculo. Posteriormente se realizó un reimplante ureteral derecho tipo Boari-Küss, que evolucionó con reestenosis, y una dilatación anterógrada con balón, también sin éxito.
Ante la recurrencia, se propuso una estricturoplastia ureteral tipo Heineke-Mikulicz asistida por robot y asociada a ureteroscopia, procedimiento que se detalla en el vídeo.
RESULTADOS
La cirugía se completó sin complicaciones, con un tiempo quirúrgico de 120 minutos y sangrado mínimo. La paciente fue dada de alta al cuarto día postoperatorio. En el control al mes, y tras verificar en el uro-TAC la ausencia de fugas, se retiraron la sonda vesical y el catéter doble J.
CONCLUSIONES
En estenosis ureterales de difícil manejo, disponer de alternativas quirúrgicas tras el fracaso de técnicas convencionales es fundamental. La cirugía asistida por robot ha demostrado ventajas crecientes en contextos complejos. La estricturoplastia robótica tipo Heineke-Mikulicz constituye en este caso una opción segura y eficaz para el tratamiento de la estenosis recurrente, y su conocimiento puede ser un recurso valioso para futuros casos similares.
Introducción: Las fístulas combinadas, aquellas que involucran varias estructuras, se consideran fístulas complejas. La prevalencia de fístulas combinadas, es de 0,29 /1.000 embarazos según la literatura. En países desarrollados, la fístula vesico-vagino-uterina constituye una entidad extremadamente rara.
Material y Métodos: Presentamos el caso de una mujer de 36 años, con antecedente de cesárea en 2023 y parto vaginal en octubre de 2025. Tras el último parto, presenta incontinencia urinaria continua. En la exploración física se evidencia un orificio fistuloso en fondo vaginal con comunicación a vejiga. El diagnóstico de fístula vesico-vagino-uterina de gran tamaño se confirma mediante cistoscopia y cisto-TC.
Se decide inicialmente manejo conservador mediante sondaje vesical y tratamiento con Linzagolix, antagonista del receptor de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH), con el objetivo de favorecer la involución uterina. A los tres meses, se programa cirugía de reparación vía laparoscópica.
Resultados: Realizamos cistoscopia y colocación de catéteres doble J bilaterales. Identificamos trayecto fistuloso de aproximadamente 4cm en retrotrigono. Mediante abordaje laparoscópico transperitoneal, disecamos el plano vesicouterino hasta exponer el trayecto fistuloso, y mediante un abordaje transvesical, completamos la resección del mismo.
Posteriormente, se realiza histerectomía subtotal y cierre del defecto en cúpula vaginal. A continuación, efectuamos la interposición de epiplón en el espacio vesicovaginal y realizamos el cierre vesical en tres planos. Comprobamos la estanqueidad vesical mediante la instilación de 100cc de suero fisiológico. Finalizamos el procedimiento con la colocación de drenaje y sondaje vesical.
A las tres semanas del postoperatorio realizamos CUMS, sin evidencia de fugas, retirando sondaje vesical.
Conclusion: La reparación laparoscópica de la fístula vesico-vagino-uterina es una opción eficaz y segura, especialmente en casos complejos refractarios a tratamiento conservador. Permite una adecuada visualización, exposición y disección precisa, así como un cierre anatómico adecuado e interposición de epiplon, con menor morbilidad y recuperación rápida. En este caso, el abordaje laparoscópico permitió resolución completa y recuperación funcional.
Introduccion:
El síndrome del cascanueces es un trastorno poco frecuente de compresión vascular, caracterizado por el atrapamiento de la vena renal izquierda, habitualmente entre la aorta y la arteria mesentérica superior. Esta compresión anatómica produce una alteración del drenaje venoso renal, que puede manifestarse clínicamente con síntomas relacionados con isquemia renal y congestión venosa pélvica. Las intervenciones endovasculares constituyen el tratamiento de primera línea; sin embargo, las opciones quirúrgicas, como el bypass de la vena renal izquierda o el autotrasplante renal, se reservan para casos refractarios o de mayor gravedad clínica.
Materiales y Metodos
Se presenta el caso de una mujer de 44 años con una historia prolongada de dolor en el flanco izquierdo, la pelvis y la extremidad inferior izquierda. La tomografía computarizada mostró una reducción del ángulo aorto-mesentérico a 22 grados y una distancia aorto-mesentérica de 5 milímetros, confirmando la compresión de la vena renal izquierda. La paciente fue sometida a dos procedimientos de embolización de la vena gonadal izquierda, sin mejoría clínica. Ante la persistencia de los síntomas, se decidió realizar un autotrasplante renal. El procedimiento quirúrgico fue grabado, editado y acompañado de comentarios explicativos.
Resultados
El video ilustra el tratamiento del síndrome del cascanueces mediante autotrasplante renal y se divide en dos etapas. La primera etapa consistió en una nefrectomía laparoscópica, durante la cual se realizó una disección meticulosa y el aislamiento de los vasos renales y el uréter. Posteriormente, el riñón fue extraído y preparado para el autotrasplante mediante perfusión fría con solución Custodiol. Se ligaron el exceso de grasa perirrenal, los vasos de pequeño calibre y los linfáticos. En la segunda etapa, el injerto fue implantado en la fosa ilíaca derecha, realizándose anastomosis vasculares término-laterales con la arteria y la vena ilíacas externas. La reimplantación ureteral se llevó a cabo mediante la técnica de Lich-Gregoir, con la colocación de un catéter doble J para asegurar un drenaje urinario adecuado. Se obtuvo una reperfusión inmediata del injerto durante el acto quirúrgico. En el seguimiento a los tres meses, la paciente refirió una resolución completa de la sintomatología.
Conclusiones
El autotrasplante renal constituye una opción quirúrgica segura, eficaz y fiable para el tratamiento del síndrome del cascanueces grave, ya que permite una corrección anatómica definitiva y una mejoría clínica significativa.
Introducción
La pieloplastia es el tratamiento de elección en la estenosis sintomática de la unión pieloureteral (UPU). En casos recidivados tras cirugía previa y fracaso de tratamientos endourológicos, la reconstrucción se vuelve técnicamente compleja, especialmente cuando existe escasez de pelvis renal. En este contexto, la interposición de injertos, como la mucosa oral, amplía las opciones reconstructivas.
Material y métodos
Se presenta el caso de una paciente con estenosis de la UPU derecha y clínica recurrente de dolor, fiebre e infecciones urinarias. Había sido intervenida previamente mediante pieloplastia laparoscópica en 2022, con recidiva posterior de la estenosis y fracaso de una dilatación con balón. Los estudios de imagen mostraron ectasia pielocalicial grado III–IV, pelvis renal escasa tras cirugía previa y función renal conservada. Se decidió realizar una pieloplastia robótica derecha con interposición de injerto de mucosa oral utilizando el sistema HUGO-RAS. Tras la disección ureteropiélica, se midió la longitud del defecto para determinar el tamaño del injerto. El injerto de mucosa oral fue fijado mediante dos suturas continuas de Dexon 4/0, respetando la orientación mucosa. Se colocó un catéter doble J y drenaje quirúrgico.
Resultados
La cirugía se completó con éxito. A pesar de la fibrosis secundaria a cirugías previas, el abordaje robótico permitió una disección precisa y una sutura reconstructiva adecuada. No se registraron complicaciones mayores. La paciente presentó una evolución postoperatoria favorable, con mejoría clínica y adecuada permeabilidad de la unión pieloureteral.
Conclusiones
La pieloplastia robótica con injerto de mucosa oral es una alternativa eficaz en estenosis ureteropiélicas recidivadas con pelvis renal escasa. El sistema HUGO-RAS facilita la reconstrucción en cirugía urológica compleja. En centros con experiencia, el procedimiento es seguro y reproducible.
Palabras clave: Pieloplastia, Injerto mucosa oral, HUGO-RAS
Introducción:
El manejo endourológico constituye el tratamiento de elección para divertículos caliciales sintomáticos, pudiendo abordarse mediante cirugía percutánea o retrógrada. La localización anterior o superior de los divertículos dificulta el acceso percutáneo, por lo que la cirugía intrarrenal retrógrada (RIRS) se ha consolidado como una alternativa cada vez más utilizada, especialmente en casos de difícil acceso.
Material y métodos:
Se presenta el caso de un varón de 69 años con dolor cólico persistente y hallazgos en tomografía computarizada de litiasis en grupo calicial medio del riñón derecho. El año anterior se realizó RIRS sin hallazgo de litiasis, sugiriendo la presencia de un cáliz excluido. Ante la persistencia de la clínica y crecimiento de la litiasis, se decidió una nueva intervención endourológica con planificación de acceso percutáneo como alternativa.
Resultados:
La planificación quirúrgica incluyó uro-TC y ecografía intraoperatoria. Se identificó un divertículo en grupo calicial medio anterior de difícil acceso. Se realizó exploración endoscópica exhaustiva, encontrando un orificio diverticular milimétrico con salida de orina. El paso de doble guía resultó dificultoso, requiriendo dilatación con el mismo instrumental. Se fragmentó y extrajo litiasis de 1,5 cm, y se finalizó el procedimiento con apertura láser del divertículo, ampliando su orificio. Se colocó un catéter doble J 6/26 Ch/cm. El tiempo quirúrgico fue de 90 minutos, sin complicaciones postoperatorias y con mejoría clínica en controles posteriores.
Conclusión:
El tratamiento endourológico de divertículos caliciales complejos mediante RIRS representa un desafío quirúrgico significativo. La identificación y acceso al divertículo son esenciales para la extracción de litiasis y la resolución del cuadro clínico. Este abordaje endourológico permite preservar la función renal y debe considerarse como primera opción antes de valorar procedimientos percutáneos u otras alternativas quirúrgicas.
Palabras clave: divertículo calicia, litiasis renal, cirugía intrarrenal retrógrada
Introducción:
La pieloplastia de rescate tras el fracaso de una cirugía previa constituye un reto técnico debido a la distorsión anatómica y a la intensa fibrosis e inflamación que pueden estar presentes.En pacientes monorrenos, la preservación de la unidad y funcionalidad renal son el objetivo principal. La coexistencia de colecciones parapiélicas añade una complejidad adicional tanto diagnóstica como quirúrgica.
Objetivo:
Presentar la técnica quirúrgica y los resultados perioperatorios de una pieloplastia robótica de rescate en un paciente monorreno con estenosis de la unión pieloureteral y sospecha de urinoma encapsulado frente a quiste parapiélico tras pieloplastia laparoscópica previa infructuosa.
Métodos:
Se presenta el caso de un paciente de 43 años, monorreno, con estenosis de la unión pieloureteral y una formación quística que engloba el uréter proximal. El estudio preoperatorio mediante tomografía computerizada y renograma diurético confirmó la obstrucción de vaciado. Objetivándose además, una lesión quística parapiélica sugestiva de urinoma encapsulado versus quiste parapiélico. Se ha realizado un abordaje robótico transperitoneal. Los pasos clave incluyeron liberación cuidadosa de los tejidos con identificación de estructuras anatómicas y preservación ureteral; asociando manejo de la lesión quística y posterior resección del segmento estenótico y reconstrucción ureteropiélica sin tensión sobre catéter doble J.
Resultados:
Tiempo quirúrgico de 315 minutos sin sangrado significativo ni complicaciones intraoperatorias. Preservación de función renal basal. Alta hospitalaria a los 3 días postoperatorios. Durante el seguimiento se retiran DJ y catéter de nefrostomía persistiendo paso de contraste en pielografía anterógrada de control, con ausencia de dilatación pieloureteral y estabilidad funcional renal. El paciente permanece asintomático desde el punto de vista urológico.