Introducción y objetivo
La reconstrucción de estenosis ureterales complejas continúa siendo un reto quirúrgico, especialmente cuando afectan al uréter proximal y presentan importante fibrosis periureteral. Entre las distintas alternativas descritas, la utilización del apéndice cecal como colgajo o segmento interpuesto se ha consolidado como una opción válida por su calibre semejante al del uréter, adecuada vascularización y mínima absorción urinaria. Presentamos el caso de un paciente con estenosis ureteral proximal derecha, tratado mediante ureteroplastia robótica con onlay flap de apéndice cecal.
Material y métodos
Paciente con antecedentes de ureteroscopias múltiples y estenosis ureteral proximal derecha de aproximadamente 2 cm (L3–L4). Se programó intervención en dos tiempos: primero acceso endoscópico y colocación de vaina ureteral; posteriormente, abordaje robótico transperitoneal con liberación de colon derecho, identificación de uréter y disección hasta la zona estenótica. Se seleccionó apéndice cecal de longitud adecuada, preservando su pedículo vascular. Tras apertura longitudinal, se confeccionó onlay flap sobre incisión ureteral de 4 cm, suturado con Polysorb 4-0 en dos hemisuturas continuas. Se colocó catéter doble J, hemostasia con Tachosil y drenaje Blake. Tiempo quirúrgico: 210 minutos.
Resultados
El postoperatorio cursó sin incidencias. La nefrostomía se cerró a las 24 horas y el catéter doble J se retiró a las 4 semanas. El paciente presentó adecuada recuperación clínica y radiológica, sin evidencias de obstrucción residual en el seguimiento inmediato.
Conclusiones
El apéndice cecal constituye una alternativa versátil en la reconstrucción ureteral, especialmente útil como onlay flap en estenosis cortas y complejas del uréter proximal. Nuestra experiencia, en línea con lo reportado en la literatura, confirma su seguridad y eficacia, con baja morbilidad y preservación funcional de la unidad renal.
Introducción y objetivos
Aunque infrecuentes —con una incidencia aproximada del 0,2–3% tras cirugía endoscópica— las estenosis ureterales representan una amenaza relevante para la preservación de la función renal, pudiendo transformar procedimientos mínimamente invasivos en complejos desafíos reconstructivos. El tratamiento de estenosis recurrentes tras reconstrucciones previas con injertos requiere una planificación meticulosa y un alto nivel de especialización quirúrgica.
Este vídeo presenta una ureteroplastia robótica izquierda con interposición apendicular para una estenosis ureteral extensa de 3,5 cm, una alternativa poco habitual que pone de relieve la versatilidad anatómica del apéndice y la precisión alcanzable mediante la tecnología robótica.
Material y métodos
Una mujer de 60 años desarrolló una estenosis ureteral izquierda secundaria a una litiasis ureteral distal impactada. La lesión resultó refractaria a múltiples tratamientos endoscópicos y a una ureteroplastia previa con injerto de mucosa oral, complicada por fuga urinaria.
Los estudios de seguimiento confirmaron la recidiva de la obstrucción ureteral izquierda, asociada a un leve deterioro de la función renal relativa. Tras evaluación multidisciplinar y discusión con la paciente, se optó por una ureteroplastia robótica con interposición apendicular como estrategia reconstructiva definitiva.
El apéndice proporciona un conducto tubular bien vascularizado, con características tisulares similares al uréter nativo, evitando la resección intestinal, las alteraciones metabólicas y la producción de moco asociadas a la sustitución ileal. En comparación con el autotrasplante renal, permite obtener resultados funcionales comparables mediante un procedimiento menos invasivo, con menor morbilidad y preservación de la función renal.
Resultados
La intervención se completó sin incidencias intraoperatorias. En el postoperatorio, la paciente presentó una reacción anafiláctica grave a ceftriaxona que requirió ingreso en cuidados intensivos, sin relación directa con el procedimiento quirúrgico.
El drenaje abdominal y la nefrostomía se retiraron de forma progresiva tras confirmación radiológica de la resolución de la fuga urinaria. La pielografía realizada a los tres meses demostró continuidad urinaria completa y paso libre de contraste a vejiga.
A los seis meses de seguimiento, la función renal se mantuvo estable, sin signos de obstrucción recurrente ni hidronefrosis, y la paciente permanecía asintomática, con una dinámica miccional satisfactoria.
Conclusión
La reconstrucción ureteral robótica mediante injerto apendicular tubularizado permite un manejo preciso de estenosis ureterales complejas y recurrentes, con excelentes resultados anatómicos y funcionales. La plataforma robótica facilita una disección meticulosa, preserva la vascularización y garantiza una anastomosis estanca y sin tensión, ampliando el arsenal reconstructivo con soluciones individualizadas y mínimamente invasivas.
Interposición de apéndice cecal asistida por robot para el manejo de estenosis largas del uréter derecho: Una alternativa reconstructiva.
Autores
Arnáiz Jiménez, F., Ballestero Diego, R., Azcárraga Aranegui, G., Expósito Ibáñez, E., Latatu Córdoba, M.A., Crespo Bañón, J., Fernández López, B., Pérez Pineda, S.A., García Herrero, J., Campos-Juanatey, F., Varea Malo, R., Laso García, I.M., E., Herrero Blanco, E., Velilla Diez, G., Domínguez Esteban, M., Gutiérrez Baños, J.L.
Introducción y objetivos
La ureteroplastia robótica con interposición de apéndice cecal es una opción reconstructiva versátil y efectiva para estenosis extensas del uréter derecho, donde las opciones convencionales como la ureteroneocistotomía, el uso de injertos de mucosa bucal o la sustitución con íleon pueden no ser ideales.
Los resultados publicados muestran tasas de éxito superiores al 90% en la resolución de la obstrucción y la preservación de la función renal, con baja incidencia de complicaciones mayores.
El objetivo del vídeo es mostrar la técnica quirúrgica paso a paso mediante la asistencia del robot Da Vinci Xi.
Materiales y métodos
En este vídeo se lleva a cabo una ureteroplastia robótica derecha con interposición de apéndice cecal en un paciente de 79 años con estenosis ureteral larga secundaria a antecedente de varios bypass ilio-femorales derechos. Se analizan las pruebas de imagen y los pasos críticos del procedimiento quirúrgico, así como la evolución postoperatoria del paciente.
Resultados
Se muestra la posición, el acoplamiento y los pasos técnicos de la cirugía.
Se realiza una rápida identificación y disección del uréter derecho, que se halla fibrosado en su cruce con los vasos ilíacos en contexto de bypass previos. Se muestra la preparación del apéndice cecal, la perfusión tisular con verde de indocianina, las anastomosis proximal y distal, y los resultados finales anatómicos y funcionales, siendo ambos satisfactorios.
Conclusión
La interposición de apéndice cecal es una alternativa en el tratamiento quirúrgico reconstructivo de estenosis ureterales complejas.
La asistencia robótica aporta ventajas significativas en la disección precisa, la preservación vascular y la realización de anastomosis libres de tensión, optimizando los resultados funcionales y reduciendo el tiempo de hospitalización. Además, la integración de tecnologías como la imagen con verde de indocianina facilita la evaluación intraoperatoria de la perfusión tisular, mejorando la seguridad del procedimiento.
Palabras clave
INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS:
La obstrucción ureteral ocurre en el 2–10 % de los pacientes con trasplante renal, siendo la isquemia ureteral responsable de aproximadamente el 90 % de los casos. El manejo de la obstrucción de la unión pieloureteral (EUPU) en receptores de trasplante presenta desafíos específicos debido a la anatomía alterada, el compromiso del aporte vascular y la necesidad de preservar la función del injerto. La cirugía robótica de puerto único ofrece una visualización mejorada y mayor precisión, al tiempo que minimiza el trauma quirúrgico. Las técnicas sin sección ureteral pueden reducir la lesión isquémica en riñones trasplantados con un aporte sanguíneo ya comprometido.
MÉTODOS:
Presentación del caso
Una mujer de 69 años con antecedentes médicos complejos, que incluían diabetes mellitus, hipertensión arterial, hiperlipidemia, infección por el virus de la hepatitis C tratada y enfermedad renal terminal, fue sometida a trasplante renal de donante fallecido en junio de 2022. El período inmediato postrasplante fue complicado, requiriendo reexploración quirúrgica. Un año después del trasplante (junio de 2023), la paciente desarrolló hidronefrosis del riñón trasplantado, lo que requirió la colocación de una nefrostomía percutánea para el drenaje urinario y la preservación de la función del injerto.
Técnica quirúrgica
Se realizó una incisión única para acceder al riñón trasplantado en la fosa ilíaca. La unión pieloureteral fue cuidadosamente disecada y expuesta, con preservación meticulosa de los tejidos periureterales para mantener el aporte vascular. Se empleó una técnica sin sección, utilizando una incisión longitudinal a través del segmento estenótico según el principio de Heineke-Mikulicz. La anastomosis espatulada se realizó con sutura continua reabsorbible y se colocó un catéter ureteral doble J para el drenaje interno.
RESULTADOS:
La paciente toleró bien el procedimiento sin complicaciones intraoperatorias. La recuperación postoperatoria fue excelente, con alta hospitalaria dentro de las 24 horas posteriores a la cirugía. La paciente ha permanecido libre de infecciones del tracto urinario desde el procedimiento. La función renal se ha preservado, con creatinina sérica estable y similar a los valores basales previos a la obstrucción durante todo el período de seguimiento. Se logró la resolución de la hidronefrosis y la paciente ha mantenido una buena función del injerto.
CONCLUSIONES:
La pieloplastia robótica sin sección ureteral de puerto único es una opción segura y eficaz para la obstrucción de la unión pieloureteral en receptores de trasplante renal, logrando una reconstrucción exitosa con preservación de la función y mínima morbilidad.
Introducción:
La reconstrucción del tracto urinario inferior continúa representando un desafío quirúrgico, especialmente en pacientes con estenosis del uréter distal o lesiones ureterales complejas. En este contexto, el reimplante ureteral non-transecting ha emergido como una alternativa técnica orientada a preservar la continuidad tisular y optimizar la perfusión ureteral. Al evitar la transección completa del uréter, esta técnica pretende disminuir el riesgo de complicaciones asociadas a la isquemia, la fibrosis y el deterioro funcional a largo plazo.
Material y métodos:
Se presenta el caso de un varón de 68 años con antecedentes de enucleación prostática con láser de Holmio realizada en mayo de 2022. En octubre de 2023 ingresó por un cuadro de sepsis urinaria, objetivándose en la uro-TC una ureterohidronefrosis izquierda grado III, con inicio a nivel del meato ureteral. Ante estos hallazgos se procedió a la colocación de una nefrostomía percutánea izquierda. Posteriormente, se completó el estudio diagnóstico mediante pielo-TC, que evidenció una estenosis severa del meato ureterovesical izquierdo sin paso de contraste a vejiga. Con base en estos resultados, se decidió realizar un reimplante ureteral izquierdo non-transecting asistido por cirugía robótica.
Resultados:
La intervención quirúrgica se desarrolló sin incidencias intraoperatorias. El paciente presentó una evolución postoperatoria favorable y fue dado de alta al tercer día tras la retirada del drenaje. La sonda vesical se retiró a los 10 días de la intervención y el catéter doble J al mes. En la uro-TC de control realizada a los 6 meses se objetivó la resolución completa de la dilatación ureteropielocalicial izquierda, sin signos de obstrucción residual.
Conclusiones:
El reimplante ureteral non-transecting constituye una alternativa quirúrgica eficaz y segura en el tratamiento de estenosis ureterales distales seleccionadas. Su aplicación permite preservar la vascularización ureteral y podría reducir la incidencia de complicaciones isquémicas, favoreciendo una recuperación funcional más estable. Esta técnica representa una opción válida dentro del arsenal actual de cirugía reconstructiva del tracto urinario inferior.
Palabras clave: estenosis ureterovesical, reimplante ureteral, robótica.
INTRODUCCIÓN
La duplicidad del sistema colector urinario es una anomalía congénita relativamente frecuente; sin embargo, la obstrucción de la unión pieloureteral (UPU) que afecta selectivamente a uno de los pielones constituye una entidad poco habitual y de manejo quirúrgico complejo. La identificación anatómica precisa y la reconstrucción adecuada representan un reto técnico. En este contexto, la cirugía robótica puede aportar ventajas relevantes.
OBJETIVO
Describir la técnica quirúrgica y evaluar la factibilidad, seguridad y resultados funcionales de la pieloplastia robótica en un caso de obstrucción de la UPU del pielón inferior en un sistema colector duplicado de forma incompleta.
MATERIAL Y MÉTODOS
Mujer de 55 años con dolor lumbar derecho recurrente. El estudio mediante TAC-urografía y renograma MAG-3 evidenció una pelvis renal derecha bífida con obstrucción de la UPU del pielón inferior que provocaba una hidronefrosis moderada del mismo. Se realizó una pieloplastia mediante abordaje robótico transperitoneal. La técnica consistió en la apertura longitudinal del segmento estenótico del pielón inferior hasta la confluencia con el uréter único, seguida de una anastomosis látero-lateral sobre el uréter proximal correspondiente al drenaje del pielón superior.
RESULTADOS
La cirugía se llevó a cabo en un total de 150 minutos, con un sangrado estimado inferior a 50 ml y sin complicaciones. La paciente fue dada de alta al segundo día postoperatorio. El catéter doble J se retiró al mes de la intervención. Tras un año de seguimiento, la paciente presenta una resolución completa del dolor. Las pruebas de imagen de control a los seis meses de la cirugía confirmaron la permeabilidad de la anastomosis y la resolución de la hidronefrosis.
CONCLUSIONES
La pieloplastia robótica es una alternativa factible, segura y eficaz para el tratamiento de la obstrucción de la UPU del pielón inferior en sistemas colectores duplicados incompletos. El abordaje robótico facilita la identificación de la anatomía anómala y permite una reconstrucción precisa, con excelentes resultados funcionales en una patología infrecuente y técnicamente exigente.
INTRODUCCIÓN
Los divertículos vesicales son herniaciones de la mucosa vesical a través de áreas de debilidad del músculo detrusor, quedando constituidos por una pared carente de capa muscular propia. Pueden ser congénitos o adquiridos, siendo estos últimos los más frecuentes en el adulto y generalmente secundarios a una obstrucción infravesical crónica, en particular en el contexto de la hiperplasia benigna de próstata. Aunque pueden permanecer asintomáticos, los divertículos vesicales se asocian a infecciones urinarias recurrentes, litiasis, vaciamiento vesical incompleto, síntomas del tracto urinario inferior refractarios y, en menor medida, al desarrollo de neoplasias intradiverticulares.
De acuerdo con las Guías de la Asociación Europea de Urología (EAU) 2025, el tratamiento quirúrgico está indicado en los divertículos vesicales sintomáticos o complicados, así como en presencia de sospecha de malignidad o de vaciamiento defectuoso secundario a la ausencia de función contráctil. El abordaje quirúrgico debe individualizarse según las características del divertículo y del paciente; no obstante, la diverticulectomía por vía abierta continúa siendo una opción ampliamente utilizada en casos seleccionados, asociando siempre el tratamiento concomitante de la obstrucción infravesical subyacente.
CASO CLÍNICO - VÍDEO
Se presenta un caso clínico en formato vídeo que muestra la técnica quirúrgica de la resección transuretral de próstata asociada a diverticulectomía vesical por vía abierta, realizada en nuestro centro. Se describen la indicación quirúrgica, el abordaje empleado y las principales maniobras técnicas y complicaciones intraoperatorias.
CONCLUSIONES
Introducción
La fístula vesicovaginal es una complicación poco frecuente, pero de gran impacto en la calidad de vida de las pacientes, caracterizada por incontinencia urinaria continua e infecciones urinarias de repetición. Su etiología más habitual en países desarrollados es iatrogénica, especialmente tras cirugía ginecológica. El abordaje quirúrgico constituye el tratamiento de elección, existiendo diferentes técnicas según la localización, tamaño y características de la fístula. Presentamos un vídeo quirúrgico que muestra la reparación de una fístula vesicovaginal mediante disección del plano vesicovaginal, con el objetivo de minimizar la apertura vesical.
Material y métodos
Mujer con antecedente de histerectomía abdominal complicada, derivada por clínica compatible con fístula vesicovaginal. El diagnóstico se confirmó mediante uretrocistoscopia, identificándose un orificio fistuloso retrotrigonal de aproximadamente 1–1,5 cm, y tomografía computarizada con urografía.
Tras la cateterización de ambos uréteres y del trayecto fistuloso, se realizó un abordaje quirúrgico basado en la disección del plano vesicovaginal, que permitió la identificación del trayecto y la liberación progresiva de los planos vesical y vaginal mediante una disección cuidadosa. Posteriormente, se procedió a la resección del trayecto fistuloso, al cierre por planos y a la comprobación de la estanqueidad. En todo momento se priorizó un abordaje conservador de la vejiga mediante disección extravesical.
Resultados
La intervención se completó sin incidencias intraoperatorias. El postoperatorio inmediato cursó de forma favorable, con estabilidad clínica y hematuria leve en aclaramiento, siendo dada de alta a las 24 horas. En el seguimiento, la paciente presentó resolución completa de la incontinencia urinaria y de los episodios infecciosos. La tomografía computarizada de control, realizada al mes, confirmó la ausencia de fuga urinaria y la resolución completa de la fístula.
Conclusión
La reparación de la fístula vesicovaginal mediante disección del plano vesicovaginal es una técnica segura y eficaz, que permite minimizar la apertura vesical y reducir la agresión quirúrgica sin comprometer los resultados funcionales, constituyendo una alternativa válida en casos seleccionados.
Introducción
La fístula vesicovaginal (FVV) es una complicación poco frecuente, pero grave y altamente invalidante. Su etiología más habitual en países desarrollados es iatrogénica, especialmente tras cirugía pélvica. El abordaje quirúrgico constituye el tratamiento de elección, existiendo diferentes técnicas según la localización, tamaño y características de la fístula. Presentamos un vídeo quirúrgico que muestra la reparación de una fístula vesicovaginal mediante disección del plano vesicovaginal, con el objetivo de minimizar la apertura vesical.
Material y métodos
Mujer con antecedente de histerectomía previa, intervenida mediante resección ileal por tumor neuroendocrino mesentérico, durante la cual se produjo una apertura vesical iatrogénica que fue reparada de forma primaria. Posteriormente presentó pérdida urinaria vaginal continua. La cistografía-TC demostró una pequeña comunicación fistulosa desde la pared posterosuperior de la vejiga hacia la vagina. La cistoscopia confirmó una fístula a nivel de cúpula vesical, alejada de los meatos ureterales, con el orificio vaginal localizado aproximadamente a 3 cm del introito.
Bajo anestesia general se colocaron catéteres ureterales mono-J bilaterales y se canalizó la fístula. Mediante abordaje robótico se realizó una cuidadosa liberación de adherencias, desarrollo del plano vesicovaginal y apertura de la vagina guiada por el catéter fistuloso. Se procedió a la exéresis completa del trayecto fistuloso, refrescando ambos bordes. El cierre vaginal se realizó mediante sutura continua. La vejiga se cerró en dos planos, comprobándose la estanqueidad. Finalmente, se movilizó un colgajo de epiplón que se interpuso entre ambas líneas de sutura.
Resultados
La evolución postoperatoria fue favorable, con alta hospitalaria a las 24 horas. Los catéteres mono-J se retiraron antes del alta, manteniéndose la sonda vesical. A los dos meses, la cistografía-TC mostró llenado vesical completo sin extravasación ni opacificación vaginal, permaneciendo la paciente asintomática. Tras la retirada de la sonda, se mantuvo la continencia urinaria.
Conclusión
La reparación robótica de la FVV mediante una técnica de O’Connor modificada permitió un cierre precoz de la fístula vesicovaginal postquirúrgica, minimizando la apertura vesical y reduciendo la agresión quirúrgica sin comprometer los resultados funcionales, constituyendo una alternativa válida en casos seleccionados.
Presentamos un caso de cirugía reconstructiva urológica que combina reimplante ureteral derecho y reparación de una fístula vesicovaginal, ambas secundarias a iatrogenia quirúrgica, actualmente la causa más frecuente de lesiones ureterales y fístulas urinarias en nuestro medio. Este tipo de complicaciones se asocia principalmente a cirugías ginecológicas y pélvicas mayores, y puede ocasionar obstrucción urinaria, infecciones de repetición, incontinencia y un marcado deterioro de la calidad de vida.
El reimplante ureteral constituye el tratamiento de elección en lesiones del uréter distal cuando no es posible una reparación conservadora, permitiendo restablecer un drenaje urinario adecuado hacia la vejiga y prevenir el daño renal a largo plazo. La reparación de la fístula vesicovaginal, por su parte, tiene como objetivo eliminar la comunicación patológica entre vejiga y vagina, responsable de pérdidas urinarias continuas y elevada repercusión funcional y psicosocial. Ambos procedimientos requieren una reconstrucción precisa, frecuentemente en un contexto de tejidos inflamados, cicatrizados o previamente intervenidos.
El abordaje robótico ofrece ventajas significativas en este escenario quirúrgico complejo, proporcionando una visión tridimensional aumentada, mayor precisión en la disección y una sutura intracorpórea más eficaz. Estas características facilitan una reconstrucción sin tensión, minimizan el sangrado y favorecen una recuperación postoperatoria más rápida, consolidándose como una alternativa especialmente útil en cirugía reconstructiva urológica.
La realización conjunta del reimplante ureteral y la reparación de la fístula vesicovaginal en un mismo acto quirúrgico pone de manifiesto la importancia de un enfoque integral en el manejo de las complicaciones urológicas iatrogénicas. El video presentado ilustra la estrategia global de reconstrucción y resalta el papel de la cirugía robótica, junto con la planificación quirúrgica y la experiencia del equipo, en la obtención de resultados funcionales óptimos en pacientes con lesiones complejas del tracto urinario inferior.
Introducción:
Las fístulas vesicovaginales secundarias a cirugías ginecológicas representan un desafío terapéutico que requiere diagnóstico oportuno y una estrategia de manejo individualizada. Aunque algunas de ellas pueden responder a medidas conservadoras iniciales, la mayoría precisa reparación quirúrgica para restaurar la continencia y la función vesical.
Material y métodos:
Presentamos el caso de una mujer de 51 años con antecedentes de histerectomía y salpinguectomía bilateral mediante abordaje abierto por miomatosis uterina en enero de 2023. La paciente consultó por incontinencia urinaria continua no relacionada con los esfuerzos. El estudio inicial incluyó ecografía abdominal, que evidenció un quiste ovárico izquierdo de gran tamaño. Ante estos hallazgos, se realizó una uro-TC que confirmó la lesión anexial y mostró paso de contraste a vagina, sugiriendo fístula vesicovaginal. La cistoscopia reveló irregularidad de la mucosa vesical y salida de azul de metileno por vagina, sin identificación clara del trayecto fistuloso.
Resultados:
Dada la sospecha clínica y radiológica, se decidió tratamiento quirúrgico mediante reparación de la fístula vesicovaginal por abordaje robótico y resección de quiste ovárico izquierdo de gran tamaño. La intervención se realizó sin incidencias intraoperatorias, permitiendo una adecuada identificación del plano vesicovaginal y una reparación precisa del defecto. La evolución postoperatoria fue favorable, con retirada precoz del drenaje y la sonda vesical. La paciente fue dada de alta al segundo día postoperatorio, sin complicaciones inmediatas.
Conclusiones:
La reparación quirúrgica constituye el pilar fundamental en el tratamiento de la fístula vesicovaginal. El abordaje robótico ofrece ventajas relevantes frente a la cirugía abierta, al proporcionar una mejor visualización del campo quirúrgico, mayor precisión en la sutura y menor morbilidad, favoreciendo una recuperación más rápida. En pacientes cuidadosamente seleccionadas, la cirugía robótica representa una opción segura y eficaz para el manejo de esta compleja complicación uroginecológica.
Palabras clave: fístula vesico-vaginal, incontinencia, robótica
Varón de 56 años.
No FRCV. Exfumador.
Consulta en Urología por hematuria. Se diagnostica de Carcinoma urotelial papilar invasivo pT2 en enero de 2020. Recibe QT neoadyuvante con Cisplatino y Gemcitabina. Cistectomía radical y derivación urinaria mediante neovejiga tipo Studer en junio de 2020.
En el seguimiento, se diagnostica fístula en zona adyacente entre uréter izquierdo, neovejiga y anastomosis íleo-ileal. Inicialmente, se realiza manejo conservador con reposo digestivo y NPT.
Finalmente, ingresa en Urología por fecaluria y se realiza reparación laparoscópica de fístula compleja. Anatomía patológica descarta datos de malignidad.
Actualmente, paciente sin repercusiones funcionales de derivación urinaria. Paciente en tratamiento por Enfortumab por oligoprogresión tras haber recibido SBRT.
OBJETIVOS
Presentar la técnica quirúrgica para la corrección de una fístula vesico-vaginal mediante cirugíarobótica. Destacamos la relevancia del caso al tratarse de una complicación secundaria a cirugíamginecológica por causa no oncológica.
MATERIAL Y MÉTODOS
Paciente de 39 años, con clínica de dolor abdominal crónico tras el implante de dispositivos Essure en trompas en 2011. En 2024 se somete a histerectomía total con salpinguectomía bilateral por laparoscopia para la extracción de los dispositivos. Tras el alta postoperatoria, presentó pérdida continua de orina por vagina, siendo diagnosticada de fístula vesico-vaginal mediante exploración vaginal y pruebas diagnósticas.
Tras el diagnóstico y tras el fracaso del manejo conservador con sonda vesical, se llevó a cabo la corrección quirúrgica de la fístula mediante cirugía robótica por vía transperitoneal y abordaje transvesical.
RESULTADOS
La intervención fue realizada en enero de 2025 por el servicio de Urología. Mediante endoscopia se cateteriza el trayecto fistuloso entre vejiga y vagina, y ambos uréteres con catéteres ureterales.
Se procede al acceso transperitoneal. Con la ayuda de una valva vaginal se localiza la cúpula vaginal. La dificultad de acceso al plano nos lleva a acceder de forma transvesical para localizar el trayecto fistuloso y resecarlo. Se separan ambos órganos dejando los bordes libres y sanos para un posterior cierre e interposición posterior de apéndice epiploico entre ambos planos.
A las tres semanas se realizó cistouretrografía miccional seriada que no mostró fuga de contraste, procediéndose a la retirada de sonda vesical y catéteres doble J. Posteriormente la paciente fue dada de alta por Urología y Ginecología sin complicaciones.
CONCLUSIONES
La reparación de fístula vesicovaginal mediante cirugía robótica constituye una alternativa eficaz, segura y reproducible. El sistema robótico aporta mayor precisión de movimiento, mejor visualización tridimensional ampliada y facilidad para la disección fina de los planos anatómicos, lo que favorece una identificación más exacta del trayecto fistuloso y una separación meticulosa de vejiga y vagina. Estas ventajas se traducen en menor morbilidad, recuperación funcional más rápida y potencial reducción de la estancia hospitalaria frente al abordaje abierto o laparoscópico convencional. Su empleo resulta especialmente útil en casos complejos o recidivantes.