Póster P-131 — Seguridad y resultados funcionales de la electroporación irreversible en el Cáncer de Próstata localizado.
Resumen
Introducción:
La electroporación irreversible(IRE) es una terapia focal para tratar el cáncer de próstata(CP) localizado con el objetivo de conseguir un buen control oncológico de la enfermedad y a su vez minimizar los efectos secundarios que pueden asociarse al tratamiento radical mejorando la calidad de vida.
Objetivos:
Evaluar la seguridad y los resultados funcionales de la IRE en el tratamiento del CP localizado.
Materiales y métodos:
Estudio prospectivo de pacientes con CaP localizado(≤T2a, ISUP 1-2 y PSA ≤15) tratados mediante IRE entre Diciembre de 2024 y Noviembre 2025. Todos los pacientes presentaban lesión visible en resonancia magnética multiparamétrica (RMmp)(PI-RADS≥3) y fueron previamente sometidos a una biopsia transperineal diagnóstica utilizando un sistema fusión por software (Koelis®).
El seguimiento incluyó determinaciones seriadas de PSA, RMmp a los 6 meses y biopsia dirigida y sistemática al año del tratamiento.
Se recogieron variables clínicas, anatomopatologicas así como las complicaciones ocurridas en los primeros 30 días tras el procedimiento que requirieron atención en urgencias, clasificadas según la escala de Clavien-Dindo. Los resultados funcionales se evaluaron mediante los cuestionarios del IPSS, ICIQ-SF y IIEF-5 al inicio del estudio y al mes tras el tratamiento.
Resultados:
Se incluyeron 27 pacientes sometidos a IRE con una media de edad de 73 años y una mediana de PSA de 6,7 ng/ml. La mediana de seguimiento fue de 2,5 meses.
En la RMmp, la mediana del volumen prostático fue de 53,7 cc y la lesión índice fue PI-RADS 3 en el 11,1%, PI-RADS 4 en el 77,8% y PI-RADS 5 en el 11,1% de los casos. El 92,6% de los pacientes presentaron ISUP 2.
Al mes del tratamiento, se observó un descenso significativo del PSA, con una reducción media de 1,6 ng/ml (p=0,019).
La tasa global de complicaciones fue del 29,6 %(8 pacientes), siendo la retención aguda de orina la complicación más frecuente (22,2%), seguido de la hematuria (18,5%). En global la mayoría de las complicaciones fueron Clavien I (87,5 %).
En cuanto a los resultados funcionales, un paciente (5,9%) presentó cambios en la continencia urinaria, dos pacientes (15,4%) presentaron cambios en la función eréctil y tres pacientes (21,4%) presentaron empeoramiento del STUI, sin diferencias significativas con respecto a su situación basal (p=0,727).
Conclusiones:
La terapia focal mediante electroporación irreversible se muestra como una opción terapéutica segura en pacientes seleccionados con cáncer de próstata localizado, asociándose a una baja tasa de complicaciones, predominantemente leves, y a un impacto mínimo sobre la continencia urinaria, la función eréctil y los síntomas urinarios.
No obstante, son necesarios estudios con mayor tamaño muestral y seguimiento a largo plazo para confirmar su eficacia oncológica y durabilidad de los resultados funcionales.