Póster P-330 — ¿Es la crioablación renal el futuro paradigma para las masas renales T1 en pacientes ancianos? – análisis comparativo con la nefrectomía parcial
Resumen
Introducción: La nefrectomía parcial (NP) es el stándar en masas renales cT1. La crioablación percutánea (CAP) es una alternativa en pacientes seleccionados, pero los datos comparativos sobre resultados oncológicos y criterios de selección de pacientes siguen siendo limitados.
Objetivo: Comparar dos abordajes de preservación de nefronas para masas renales malignas cT1, incluyendo el resultado oncológico a corto plazo.
Materiales y Métodos: Estudio retrospectivo unicéntrico de 40 pacientes tratados con NP y 9 sometidos a CAP guiada por ecografía para masas renales cT1N0M0 entre 2021 y 2024. Se excluyeron lesiones benignas y casos con seguimiento radiológico posoperatorio insuficiente. Se recogieron datos clínicos, patológicos, anatómicos y perioperatorios.
Resultados: Los pacientes tratados con CAP eran de mayor edad (73 [10] vs 64 [18] años) y presentaban tumores más pequeños (27,3 ± 8,1 vs 34,5 ± 11,5 mm) que el grupo NP. Otras características clínicas (distribución por sexo, clasificación ASA, lateralidad tumoral, estadio cT, función renal basal) fueron globalmente similares, salvo la localización tumoral: las lesiones del polo superior se trataron exclusivamente con NP (40% vs 0%). En el grupo NP, 1 paciente (2,5%) presentó una complicación intraoperatoria (sangrado con necesidad de conversión a cirugía abierta). Se observaron complicaciones posoperatorias en 6 pacientes NP (15%), incluyendo 1 Clavien-Dindo grado IIIb (reintervención por sangrado). En el grupo CAP, se registró 1 complicación posoperatoria menor (11%) (hematuria macroscópica, Clavien-Dindo grado I). La estancia hospitalaria mediana fue de 3 [4] días para NP y 1 [0] día para CAP. La función renal se mantuvo estable en ambos grupos. Con un seguimiento mediano de 26 [16] meses en el grupo CAP y 13 [17] meses en el grupo NP, las tasas de recurrencia fueron del 22% (2/9; ambas persistencia local) tras CAP y del 5,0% (2/40; ambas metástasis a distancia) tras NP. La persistencia tumoral tras CAP ocurrió en pacientes en los que la mala accesibilidad o visibilidad limitó la cobertura completa de la lesión. Ambas recurrencias metastásicas tras NP se asociaron a grados ISUP altos (3 y 4), y una de ellas presentó margen positivo.
Conclusiones: La CAP se realizó principalmente en pacientes de mayor edad, con tumores más pequeños y no localizados en el polo superior. La morbilidad perioperatoria y la estancia hospitalaria fueron mayores en el grupo NP. La persistencia local fue exclusiva de CAP, mientras que las metástasis ocurrieron solo tras NP y se asociaron a grados ISUP más elevados. La selección del paciente es crítica; el seguimiento menor en el grupo NP podría infraestimar el riesgo de recurrencia tardía o de metástasis. Se necesitan estudios multicéntricos de mayor tamaño para orientar la toma de decisiones clínicas.
Palabras clave: crioablación; crioterapia; nefrectomía parcial; carcinoma de células renales.