Póster P-188 — Linfadenectomía robótica en el carcinoma de pene con enfermedad ganglionar: experiencia de un centro terciario
Resumen
Palabras clave: Carcinoma de pene; Linfadenectomía inguinal robótica; Morbilidad postoperatoria
Introducción:
El carcinoma de pene con afectación ganglionar es infrecuente y se asocia a peor pronóstico. La linfadenectomía es el tratamiento de elección para la enfermedad metastásica regional, tradicionalmente mediante abordaje abierto y con morbilidad relevante. La cirugía mínimamente invasiva asistida por robot se perfila como una alternativa potencialmente ventajosa al reducir complicaciones sin comprometer la eficacia oncológica.
Objetivo:
Evaluar los resultados clínicos y oncológicos de la linfadenectomía robótica en pacientes con carcinoma de pene y enfermedad ganglionar en un centro terciario.
Material y métodos:
Estudio retrospectivo de pacientes con carcinoma de pene y enfermedad ganglionar sometidos a linfadenectomía robótica en un hospital terciario entre 2023 y 2025.
Resultados:
Se intervinieron 14 pacientes, con mediana de edad de 59,5 años (RIC 48,3–65,3); 87% eran fumadores, 50% presentaban fimosis y 21% infección por VPH. El manejo del tumor primario incluyó penectomía radical en 50% (n=7), penectomía parcial en 43% (n=6) y circuncisión en 7% (n=1), con una complicación postoperatoria (supuración). La histología fue carcinoma escamoso en 93% (n=13) y melanoma en un caso. El estadio patológico fue pT1b (n=1), pT2 (n=10) y pT3 (n=3). Para el tratamiento ganglionar, 57% (n=8) se sometieron a linfadenectomía inguinal y 43% (n=6) a linfadenectomía inguinal más pélvica. Se observaron complicaciones postoperatorias en 21% (n=3), todas por supuración. El 29% (n=4) recibió quimioterapia neoadyuvante antes de la linfadenectomía. El estadio ganglionar fue N0 en 43% (n=6), N1 en 7% (n=1) y N3 en 50% (n=7). Con una mediana de seguimiento de 22,5 meses (RIC 15,5–28), fallecieron 2 pacientes a los 7 y 23 meses tras la linfadenectomía.
Conclusión:
La linfadenectomía robótica fue una estrategia factible y segura, con baja tasa de complicaciones y resultados oncológicos alentadores a corto-medio plazo. Se requieren estudios prospectivos y multicéntricos para confirmar su papel dada la muestra limitada y el seguimiento relativamente corto.