Póster P-390 — Estudio WASHOUT: evaluación diagnóstica y manejo de la hematuria urgente a nivel mundial
Resumen
Introducción y objetivos:
La hematuria constituye un motivo frecuente de consulta en los servicios de urgencias, representando hasta el 15% de los ingresos urológicos urgentes. Se asocia a una elevada morbilidad y a una prevalencia relevante de neoplasia subyacente, que puede alcanzar el 32% en casos de hematuria visible. Sin embargo, su manejo clínico sigue siendo heterogéneo, con potencial impacto negativo en los resultados clínicos y en el uso de recursos sanitarios. El objetivo de este estudio fue describir las prácticas actuales de manejo y los resultados clínicos en pacientes que acuden a urgencias por hematuria.
Métodos:
Se llevó a cabo un estudio internacional, multicéntrico, prospectivo y observacional, utilizando el modelo colaborativo BURST (British Urology Researchers in Surgical Training). Se analizaron los resultados clínicos, incluyendo estancia hospitalaria, mortalidad y reingresos a 90 días.
Resultados:
Se incluyeron 8.500 pacientes de 382 centros internacionales durante un periodo de un año. La estancia hospitalaria mediana fue de 4 días (RIC 2–8). La mortalidad a 90 días alcanzó el 9,2% y la tasa de reingresos fue del 31%. Al ingreso, el 5% de los pacientes presentaban inestabilidad hemodinámica y otro 5% se encontraban en sepsis; el 11% requirió ingreso en UCI y el 21% precisó transfusión sanguínea. El manejo conservador en planta fue exitoso en el 35% de los casos. Un 47% de los pacientes no fue sometido a pruebas de imagen durante el ingreso y solo el 35% recibió algún tipo de intervención. La etiología neoplásica se identificó en el 25% de los pacientes (12,5% conocida y 12,5% de novo), con un 5% adicional diagnosticado durante el seguimiento, siendo el carcinoma urotelial el más frecuente. El tiempo mediano hasta el diagnóstico fue significativamente menor durante el ingreso frente al seguimiento tras el alta (1 vs. 21 días).
Conclusiones:
La hematuria en urgencias se asocia a elevada morbilidad y altas tasas de reingreso. A pesar de la significativa prevalencia de malignidad, muchos pacientes son dados de alta sin diagnóstico definitivo, lo que retrasa su detección. Estos resultados apoyan la necesidad de vías diagnósticas estructuradas y un manejo intrahospitalario más proactivo.