Póster P-239 — Impacto clínico y asistencial de los resultados falsos positivos del PSA: análisis secundario de una cohorte de práctica real
Resumen
Introducción
El cribado del cáncer de próstata mediante antígeno prostático específico (PSA) se asocia con elevada frecuencia de resultados falsos positivos (FP), que pueden generar cascadas diagnósticas, sobreutilización de recursos y ansiedad en pacientes.
Objetivo
Evaluar el impacto clínico y asistencial de los resultados FP del PSA, en una cohorte de pacientes en práctica clínica que recibieron la prueba.
Material y métodos
Estudio de cohortes prospectiva de 1664 pacientes con determinación de PSA solicitada en 2018 en dos departamentos de salud de la Comunidad Valenciana (España). Se excluyeron varones con diagnóstico previo de cáncer de próstata o PSA elevado. Se siguieron 2 años o hasta el diagnóstico de cáncer. Se determinaron valores predictivo positivo y negativo ( VPP y VPN) en función de las variables clínicas y sociodemográficas. Se determinaron tasas ajustadas por persona-año del número de determinaciones de PSA, pruebas de imagen (TC, RMN, ecografía), tacto rectal (TR) y consultas médicas, comparando entre los pacientes con falsos positivos (FP) y verdaderos negativos (VN). Se realizaron subanálisis según nivel de PSA (4–10 ng/mL vs >10 ng/mL) y expectativa de vida (≤10 vs >10 años)en los pacientes con un resultado FP.
Resultados
El VPN fue del 99,6% (IC 95% 99,2–100) y el VPP del 12,7% (IC 95% 10,4–15,0). El VPP del PSA fue significativamente mayor en pacientes con PSA >10 ng/mL y en aquellos sin determinaciones previas de PSA, mostrando una tendencia al aumento con la edad. El VPN fue muy alto y homogéneo en todos los subgrupos (≈99–100%).
Los FP mostraron un uso significativamente mayor de recursos diagnósticos que los VN en todas las categorías (p<0,001), destacando un incremento de 59 determinaciones de PSA, 84 consultas, 13 tactos, 2 RM, 1 ecografía y 0,1 TC adicionales por cada 100 hombres-año. Dentro del grupo FP, el consumo fue significativamente superior en pacientes con PSA >10 ng/mL para el tacto rectal (p=0,004), las consultas (p=0,001) y la resonancia magnética (p=0,036), así como en aquellos con expectativa de vida >10 años, que realizaron más PSA (p<0,001), consultas (p<0,001), tactos rectales (p=0,011) y RM (p=0,009).
Conclusiones
El PSA presenta una alta capacidad para descartar cáncer, pero una baja precisión diagnóstica para confirmarlo, generando un elevado porcentaje de falsos positivos.
En esta cohorte, los FP del PSA se asociaron con una mayor utilización de recursos asistenciales, consultas médicas y tacto rectal. Estos hallazgos cuantifican el impacto asistencial de los resultados falsos positivos en la práctica clínica real.