Póster P-41 — Uso profiláctico de malla en el cierre abdominal tras el trasplante renal: análisis intermedio de seguridad y supervivencia libre de eventración clínica
Resumen
INTRODUCCIÓN La eventración incisional constituye una complicación relevante tras el trasplante renal, especialmente en pacientes con factores de riesgo. El uso profiláctico de mallas en el cierre abdominal podría reducir su incidencia, aunque existen dudas respecto a su seguridad en pacientes inmunodeprimidos.
OBJETIVO. Evaluar la seguridad del uso profiláctico de malla en el cierre abdominal tras el trasplante renal y analizar su impacto en la aparición y el tiempo hasta la eventración clínica.
MATERIAL Y MÉTODOS
Ensayo clínico prospectivo, aleatorizado y estratificado por obesidad, que incluyó 99 pacientes sometidos a trasplante renal. Los pacientes fueron asignados a cierre quirúrgico estándar (sin malla, n=50) o cierre con malla profiláctica (n=49).
Se analizaron las complicaciones quirúrgicas, incluyendo infecciones del sitio quirúrgico, hematoma, seroma, evisceración, reintervención y complicaciones graves (Clavien–Dindo ≥ III). La eventración clínica y radiológica se compararon mediante test exacto de Fisher.
El análisis de supervivencia libre de eventración clínica se realizó mediante curvas de Kaplan–Meier, expresando el tiempo en meses desde la cirugía, y comparación mediante test de log-rank.
RESULTADOS: La incidencia de eventración clínica fue baja y similar en ambos grupos (6,0% sin malla vs 6,1% con malla; p=1,000), al igual que la eventración radiológica (4,0% vs 6,1%; p=0,678). No se observaron diferencias en la aparición de evisceración (2,0% vs 0%; p=1,000).
No se registraron infecciones del sitio quirúrgico, evisceraciones ni reintervenciones en el grupo con malla. La tasa de reintervención fue mayor en el grupo sin malla (10,0% vs 0%), mostrando una tendencia sin alcanzar significación estadística (p=0,056).
Las complicaciones graves (Clavien–Dindo ≥ III) no mostraron diferencias significativas entre grupos y correspondieron a eventos no directamente relacionados con el cierre abdominal o el implante protésico.
El análisis de Kaplan–Meier mostró una supervivencia libre de eventración clínica comparable entre ambos grupos, con una tendencia a una aparición más tardía del evento en el grupo tratado con malla, sin diferencias estadísticamente significativas (log-rank p > 0,05).
CONCLUSIONES: El uso profiláctico de malla en el cierre abdominal tras el trasplante renal se asocia a un perfil de seguridad favorable, sin incremento de complicaciones infecciosas, evisceración ni reintervención. La incidencia de eventración clínica fue baja y comparable entre grupos, observándose una tendencia a un retraso en su aparición en pacientes tratados con malla. Estos resultados preliminares apoyan la seguridad del uso de malla profiláctica en pacientes trasplantados renales, si bien se requiere mayor seguimiento para confirmar su beneficio a largo plazo.