Póster P-108 — Trasplante renal: evaluación de complicaciones postquirúrgicas, resultados complicaciones funcionales y de supervivencia según el tipo de donante (asistolia controlada, encefálica, donante vivo).
Resumen
Introducción
El trasplante renal es el tratamiento de elección en pacientes con insuficiencia renal terminal. Con el objetivo de aumentar donantes y reducir el tiempo en lista de espera, se desarrollaron distintas alternativas de donación: en muerte encefálica, en asistolia controlada y donante vivo. El objetivo de este estudio es evaluar los resultados de los tipos de donantes en relación con las complicaciones postquirúrgicas, los resultados funcionales del injerto y la supervivencia a largo plazo.
Material y métodos
Se realizó un estudio observacional retrospectivo que incluyó todos los trasplantes renales realizados en un único centro en los años 2005-2023. Se compararon tres grupos según el tipo de donante: donante vivo, donante en muerte encefálica y donante en asistolia controlada. El análisis incluyó las características de donantes, del injerto renal, de receptores y aspectos quirúrgicos. La evolución postrasplante se evaluó mediante el análisis de la función inicial del injerto, el retraso en la función, las complicaciones quirúrgicas, el rechazo agudo y la supervivencia del injerto y del paciente. El análisis estadístico incluyó pruebas de comparación de proporciones y el análisis de supervivencia mediante curvas de Kaplan–Meier con test de log-rank.
Resultados
El estudio incluyó 1.787 trasplantes renales, de los cuales 1.346 procedieron de donantes en muerte encefálica, 178 de donantes en asistolia y 263 de donante vivo. El 17% de los trasplantes se consideraron complejos desde la perspectiva vascular o urológica, sin diferencias estadísticamente significativas según el tipo de donante. Los injertos de donante vivo presentaron la mejor función inicial y la menor tasa de retraso en la función del injerto, con diuresis inmediata en más del 95% de los casos. La incidencia de complicaciones fue menor en este grupo. La supervivencia del injerto al año fue del 97%, 92% y 88% para donante vivo, muerte encefálica y asistolia, respectivamente, y a los cinco años del 94%, 80% y 70%.
Conclusiones
El trasplante renal ofrece buenos resultados funcionales y de supervivencia a largo plazo con todos los tipos de donante, especialmente en los procedentes de donante vivo por lo que deben considerarse de forma prioritaria incluso en receptores complejos.