Póster P-351 — Embolización arterial prostática en la práctica clínica real: resultados funcionales y seguridad en pacientes de elevada comorbilidad
Resumen
Palabras clave: embolización arterial prostática, hiperplasia benigna de próstata, alto riesgo quirúrgico.
Introducción:la embolización arterial prostática (EAP) se ha consolidado como una alternativa mínimamente invasiva en el manejo de los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) secundarios a hiperplasia benigna de próstata (HBP), especialmente en pacientes con elevada comorbilidad o alto riesgo quirúrgico que no son candidatos a intervenciones quirúrgicas convencionales.
Material y métodos: se realizó un estudio observacional retrospectivo que incluyó a 35 pacientes sometidos a EAP entre enero de 2019 y agosto de 2024 en un hospital de tercer nivel. La indicación principal fue STUI graves refractarios a tratamiento médico o preferencia del paciente por una terapia mínimamente invasiva. Los pacientes son portadores de sonda vesical permanente con contraindicación o rechazo a cirugía convencional. Se analizan las variables demográficas, clínicas, marcadores de progresión de la enfermedad y resultados funcionales, siendo criterio principal de éxito la retirada de sonda vesical.
Resultados: la edad media fue de 78 años, con elevada comorbilidad (83% con índice de Charlson >4). La indicación fue HBP en el 80% de los casos y patología prostática asociada a cáncer de próstata en el 20%. La retirada de la sonda vesical fue posible en el 75% de los pacientes. El único factor asociado de forma significativa al fracaso de retirada fue el fracaso renal obstructivo previo (p<0,05). El volumen prostático medio fue de 99 cc, sin observarse diferencias significativas en función del tamaño glandular. La tasa global de complicaciones fue del 11%, todas ellas ≤ grado II de Clavien-Dindo. Un 14% de los pacientes precisó cirugía prostática adicional durante el seguimiento.
Conclusiones: la EAP es una opción eficaz y segura en el manejo de STUI secundarios a HBP o cáncer de próstata en pacientes seleccionados, permitiendo la retirada del sondaje vesical en un elevado porcentaje de casos. Su perfil de baja morbilidad la posiciona como una alternativa válida dentro del tratamiento quirúrgico de la HBP en pacientes de alto riesgo.