Vídeo V-163 — Interposición apendicular para reconstrucción ureteral compleja: abordaje robótico en estenosis ureteral extensa tras fracaso reconstructivo
Resumen
Introducción y objetivos
Aunque infrecuentes —con una incidencia aproximada del 0,2–3% tras cirugía endoscópica— las estenosis ureterales representan una amenaza relevante para la preservación de la función renal, pudiendo transformar procedimientos mínimamente invasivos en complejos desafíos reconstructivos. El tratamiento de estenosis recurrentes tras reconstrucciones previas con injertos requiere una planificación meticulosa y un alto nivel de especialización quirúrgica.
Este vídeo presenta una ureteroplastia robótica izquierda con interposición apendicular para una estenosis ureteral extensa de 3,5 cm, una alternativa poco habitual que pone de relieve la versatilidad anatómica del apéndice y la precisión alcanzable mediante la tecnología robótica.
Material y métodos
Una mujer de 60 años desarrolló una estenosis ureteral izquierda secundaria a una litiasis ureteral distal impactada. La lesión resultó refractaria a múltiples tratamientos endoscópicos y a una ureteroplastia previa con injerto de mucosa oral, complicada por fuga urinaria.
Los estudios de seguimiento confirmaron la recidiva de la obstrucción ureteral izquierda, asociada a un leve deterioro de la función renal relativa. Tras evaluación multidisciplinar y discusión con la paciente, se optó por una ureteroplastia robótica con interposición apendicular como estrategia reconstructiva definitiva.
El apéndice proporciona un conducto tubular bien vascularizado, con características tisulares similares al uréter nativo, evitando la resección intestinal, las alteraciones metabólicas y la producción de moco asociadas a la sustitución ileal. En comparación con el autotrasplante renal, permite obtener resultados funcionales comparables mediante un procedimiento menos invasivo, con menor morbilidad y preservación de la función renal.
Resultados
La intervención se completó sin incidencias intraoperatorias. En el postoperatorio, la paciente presentó una reacción anafiláctica grave a ceftriaxona que requirió ingreso en cuidados intensivos, sin relación directa con el procedimiento quirúrgico.
El drenaje abdominal y la nefrostomía se retiraron de forma progresiva tras confirmación radiológica de la resolución de la fuga urinaria. La pielografía realizada a los tres meses demostró continuidad urinaria completa y paso libre de contraste a vejiga.
A los seis meses de seguimiento, la función renal se mantuvo estable, sin signos de obstrucción recurrente ni hidronefrosis, y la paciente permanecía asintomática, con una dinámica miccional satisfactoria.
Conclusión
La reconstrucción ureteral robótica mediante injerto apendicular tubularizado permite un manejo preciso de estenosis ureterales complejas y recurrentes, con excelentes resultados anatómicos y funcionales. La plataforma robótica facilita una disección meticulosa, preserva la vascularización y garantiza una anastomosis estanca y sin tensión, ampliando el arsenal reconstructivo con soluciones individualizadas y mínimamente invasivas.