Vídeo V-165 — Pieloplastia non-transecting asistida por robot Single Port en estenosis de la union pieloureteral en paciente trasplantado
Resumen
INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS:
La obstrucción ureteral ocurre en el 2–10 % de los pacientes con trasplante renal, siendo la isquemia ureteral responsable de aproximadamente el 90 % de los casos. El manejo de la obstrucción de la unión pieloureteral (EUPU) en receptores de trasplante presenta desafíos específicos debido a la anatomía alterada, el compromiso del aporte vascular y la necesidad de preservar la función del injerto. La cirugía robótica de puerto único ofrece una visualización mejorada y mayor precisión, al tiempo que minimiza el trauma quirúrgico. Las técnicas sin sección ureteral pueden reducir la lesión isquémica en riñones trasplantados con un aporte sanguíneo ya comprometido.
MÉTODOS:
Presentación del caso
Una mujer de 69 años con antecedentes médicos complejos, que incluían diabetes mellitus, hipertensión arterial, hiperlipidemia, infección por el virus de la hepatitis C tratada y enfermedad renal terminal, fue sometida a trasplante renal de donante fallecido en junio de 2022. El período inmediato postrasplante fue complicado, requiriendo reexploración quirúrgica. Un año después del trasplante (junio de 2023), la paciente desarrolló hidronefrosis del riñón trasplantado, lo que requirió la colocación de una nefrostomía percutánea para el drenaje urinario y la preservación de la función del injerto.
Técnica quirúrgica
Se realizó una incisión única para acceder al riñón trasplantado en la fosa ilíaca. La unión pieloureteral fue cuidadosamente disecada y expuesta, con preservación meticulosa de los tejidos periureterales para mantener el aporte vascular. Se empleó una técnica sin sección, utilizando una incisión longitudinal a través del segmento estenótico según el principio de Heineke-Mikulicz. La anastomosis espatulada se realizó con sutura continua reabsorbible y se colocó un catéter ureteral doble J para el drenaje interno.
RESULTADOS:
La paciente toleró bien el procedimiento sin complicaciones intraoperatorias. La recuperación postoperatoria fue excelente, con alta hospitalaria dentro de las 24 horas posteriores a la cirugía. La paciente ha permanecido libre de infecciones del tracto urinario desde el procedimiento. La función renal se ha preservado, con creatinina sérica estable y similar a los valores basales previos a la obstrucción durante todo el período de seguimiento. Se logró la resolución de la hidronefrosis y la paciente ha mantenido una buena función del injerto.
CONCLUSIONES:
La pieloplastia robótica sin sección ureteral de puerto único es una opción segura y eficaz para la obstrucción de la unión pieloureteral en receptores de trasplante renal, logrando una reconstrucción exitosa con preservación de la función y mínima morbilidad.