Vídeo V-174 — Corrección robótica de fístula vesicovaginal posthisterectomía no oncológica: presentación de caso clínico y técnica quirúrgica
Resumen
OBJETIVOS
Presentar la técnica quirúrgica para la corrección de una fístula vesico-vaginal mediante cirugíarobótica. Destacamos la relevancia del caso al tratarse de una complicación secundaria a cirugíamginecológica por causa no oncológica.
MATERIAL Y MÉTODOS
Paciente de 39 años, con clínica de dolor abdominal crónico tras el implante de dispositivos Essure en trompas en 2011. En 2024 se somete a histerectomía total con salpinguectomía bilateral por laparoscopia para la extracción de los dispositivos. Tras el alta postoperatoria, presentó pérdida continua de orina por vagina, siendo diagnosticada de fístula vesico-vaginal mediante exploración vaginal y pruebas diagnósticas.
Tras el diagnóstico y tras el fracaso del manejo conservador con sonda vesical, se llevó a cabo la corrección quirúrgica de la fístula mediante cirugía robótica por vía transperitoneal y abordaje transvesical.
RESULTADOS
La intervención fue realizada en enero de 2025 por el servicio de Urología. Mediante endoscopia se cateteriza el trayecto fistuloso entre vejiga y vagina, y ambos uréteres con catéteres ureterales.
Se procede al acceso transperitoneal. Con la ayuda de una valva vaginal se localiza la cúpula vaginal. La dificultad de acceso al plano nos lleva a acceder de forma transvesical para localizar el trayecto fistuloso y resecarlo. Se separan ambos órganos dejando los bordes libres y sanos para un posterior cierre e interposición posterior de apéndice epiploico entre ambos planos.
A las tres semanas se realizó cistouretrografía miccional seriada que no mostró fuga de contraste, procediéndose a la retirada de sonda vesical y catéteres doble J. Posteriormente la paciente fue dada de alta por Urología y Ginecología sin complicaciones.
CONCLUSIONES
La reparación de fístula vesicovaginal mediante cirugía robótica constituye una alternativa eficaz, segura y reproducible. El sistema robótico aporta mayor precisión de movimiento, mejor visualización tridimensional ampliada y facilidad para la disección fina de los planos anatómicos, lo que favorece una identificación más exacta del trayecto fistuloso y una separación meticulosa de vejiga y vagina. Estas ventajas se traducen en menor morbilidad, recuperación funcional más rápida y potencial reducción de la estancia hospitalaria frente al abordaje abierto o laparoscópico convencional. Su empleo resulta especialmente útil en casos complejos o recidivantes.