Vídeo V-72 — Reconstrucción uretral con injerto prepucial tras fallo de uretrostomía perineal
Resumen
INTRODUCCIÓN
La uretrostomía perineal es una opción terapéutica eficaz en el tratamiento de las estenosis uretrales complejas y en pacientes que requieren manipulaciones urológicas frecuentes. Aunque las modificaciones técnicas, como la uretrostomía en U descrita por Blandy, han permitido reducir las tasas de reestenosis, este procedimiento no está exento de complicaciones que pueden comprometer su funcionalidad y requerir cirugía reconstructiva adicional.
MATERIAL Y MÉTODOS
Presentamos el caso de un varón de 57 años en seguimiento por tumor vesical no músculo-invasor, en tratamiento con instilaciones intravesicales de BCG. Como consecuencia de las múltiples manipulaciones endourológicas previas, el paciente desarrolló una estenosis de uretra bulbar, indicándose la realización de una uretrostomía perineal con el objetivo de facilitar las instilaciones y las cistoscopias de control. A pesar de un postoperatorio inmediato satisfactorio, el paciente presentó dehiscencia de la herida quirúrgica asociada a sobreinfección local, requiriendo reingreso para desbridamiento quirúrgico y reconstrucción mediante colgajo de avance bilateral de la cara interna de los muslos, en colaboración con el servicio de cirugía plástica. Tras una evolución favorable y correcta cicatrización, se retiró la sonda vesical, observándose micción exclusiva por el meato uretral, sin salida de orina por la uretrostomía perineal. En cistoscopia bajo sedación se objetivó una estenosis de aproximadamente 10 Fr a nivel del ángulo penoescrotal y una completa reepitelización de la uretra bulbar ventral en localización de teórica urestrostomía. Se propone la realización de una uretroplastia de aumento con injerto en posición dorsal de rescate, comentándose los pasos críticos y los resultados de dicho procedimiento.
RESULTADOS
Se realizó de manera satisfactoria una uretroplastia de aumento con injerto de mucosa prepucial en posición dorsal por vía perineal, asociando inversión peneana completa y disección unilateral de la uretra según la técnica de Kulkarni. El postoperatorio transcurrió sin incidencias. Al mes se realizó una cistoureterrografía miccional seriada que no mostró fugas ni estenosis significativas, por lo que se retiró la sonda vesical. A los dos meses, la flujometría evidenció un Qmax de 9,9 ml/s, con satisfacción clínica del paciente.
CONCLUSIONES
La uretrostomía perineal es una técnica útil en pacientes seleccionados, aunque no exenta de complicaciones. La uretroplastia de aumento con injerto de mucosa prepucial u oral constituye una alternativa eficaz y segura para el tratamiento de estenosis uretrales complejas tras el fracaso de una uretrostomía perineal.