Vídeo V-228 — Nefrolitotomía Percutánea en paciente con riñón en herradura
Resumen
INTRODUCCIÓN
El riñón en herradura representa la anomalía de fusión renal más frecuente. Esta malformación congénita se asocia a un incremento significativo del riesgo de nefrolitiasis debido entre otras causas a las alteraciones anatómicas de la vía urinaria que favorecen la estasis urinaria. Las litiasis en estos pacientes se asocian a mayor riesgo de complicaciones como obstrucción, infección recurrente y progresión a enfermedad renal crónica. Para el manejo de cálculos mayores de 2 cm en estos pacientes, la nefrolitotomía percutánea ha demostrado ser una técnica segura y eficaz, alcanzando tasas de éxito libre de litiasis similares a las obtenidas en riñones con anatomía normal, constituyendo el tratamiento de elección en litiasis de gran tamaño.
PRESENTACIÓN DEL CASO
Varón de 46 años sin antecedentes médicos de interés que consulta por dolor lumbar izquierdo de meses de evolución. La radiografía simple de abdomen evidenció imágenes cálcicas nodulares de 2 cm a nivel de L2 y 5 mm en L3 lateral izquierda. La realización de TC confirmó riñón en herradura con litiasis de 2 cm localizada en la unión de la pelvis renal e infundíbulo inferior, además de cálculos de 9 mm y otro puntiforme en cálices inferiores del hemirriñón izquierdo, con densidad de 1300 UH. Se decide realizar nefrolitotomía percutánea.
PROCEDIMIENTO QUIRÚRGICO
Previamente se colocó catéter doble J izquierdo. Bajo posición de Valdivia-Galdakao modificada se retira dicho catéter y se coloca catéter ureteral de 7 Ch. Se efectuó punción ecoguiada. Tras dilatación progresiva del trayecto con set MiniPERC Storz hasta 16 Ch, se accedió con nefroscopio identificando la litiasis piélica y el resto, que fueron fragmentadas mediante láser Holmium y extrayendo los fragmentos completamente. Ante la ausencia de sangrado activo tras coagulación láser del trayecto, se optó por técnica tubeless, colocando vendaje compresivo.
EVOLUCIÓN POSTOPERATORIA
El paciente presentó una evolución favorable sin complicaciones, siendo dado de alta hospitalaria al segundo día postoperatorio. La retirada del catéter doble J se realizó a los 15 días sin incidencias.