Vídeo V-152 — Dolor y recidiva del POP tras colposacropexia lapararoscópica. Reparación robótica.
Resumen
Presentamos el caso de una mujer de 60 años con antecedente de cuatro partos vaginales eutócicos, colposacropexia y cabestrillo suburetral en 2016. Fue remitida a nuestro centro por dolor pélvico y obstrucción del tracto urinario inferior, realizándose uretrolisis en 2019. Posteriormente presentó recidiva del prolapso de órganos pélvicos (POP), con mala tolerancia al pesario. Era sexualmente activa y asociaba incontinencia urinaria de esfuerzo (un pañal al día) y estreñimiento severo con necesidad de digitación. En la exploración se objetivó cistocele III/IV, hipermovilidad uretral e incontinencia urinaria de esfuerzo con test de Bonney positivo, además de rectocele leve.
Se completó el estudio con uretrocistoscopia y vaginoscopia, sin alteraciones ni erosiones. La resonancia magnética dinámica mostró debilidad del suelo pélvico con afectación de los compartimentos anterior y posterior: cistocele leve-moderado, rectocele moderado, hipermovilidad uretral con la defecación y evacuación incompleta, además de útero miomatoso.
Ante clínica limitante, se indicó corrección robótica de la recidiva del POP y abordaje del dolor tras la colposacropexia previa. Se realizó acceso transperitoneal con cuatro trócares robóticos de 8 mm y uno de 11 mm en fosa iliaca derecha. Se evidenció prolapso anterior y medio grado III, adherencias sigmoideas en el promontorio y útero aumentado miomatoso. Se liberó y extirpó la malla previa desde el promontorio hasta el ligamento ancho, se desarrolló el espacio vesicovaginal y se expusieron ambos ligamentos pectíneos. Se implantó malla de PVDF (DynaMesh), con fijación bilateral a ligamentos pectíneos mediante sutura no reabsorbible y fijación posterior desde cérvix posterior hasta promontorio izquierdo. Se cerró el peritoneo, dejando sonda vesical y taponamiento vaginal.
El postoperatorio cursó sin incidencias, sin anemización ni picos febriles, con alta al 2.º día. En la revisión a los 2 y 6 meses refirió clara mejoría del dolor y alta satisfacción, sin evidencia de prolapso. Persistía leve incontinencia, con prueba de esfuerzo positiva, indicándose fisioterapia de suelo pélvico. La ecografía mostró ausencia de residuo postmiccional.
Podemos concluir que la cirugía robótica aporta beneficios en el tratamiento de la recidiva del POP y de las complicaciones relacionadas con mallas vaginales, al ofrecer visión 3D mejorada y mayor precisión, lo que resulta especialmente útil en casos complejos.