Póster P-216 — Eficacia y factores predictores del switch a dexametasona tras progresión bioquímica a abiraterona y prednisona en pacientes con CPRCm.
Resumen
Introducción: El switch de prednisona a dexametasona representa una estrategia terapéutica para rescatar la respuesta a abiraterona en pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración metastásico (CPRCm) tras la progresión bioquímica.
Objetivo:Analizar la respuesta clínica al switch de corticoide en un hospital de referencia y evaluar posibles factores predictores de respuesta.
Material y Métodos: Estudio retrospectivo de una serie histórica de 17 pacientes con CPRCm tratados con abiraterona a los que se aplicó switch. Se analizó edad, ISUP al diagnóstico, niveles de PSA, uso de quimioterapia posterior y mortalidad. Se definió "respuesta al switch" como cualquier descenso de PSA tras el cambio a dexametasona.
Resultados: ISUP al diagnóstico ≥3 en el 82,4% de los casos. El 58,8% presentaban metástasis al diagnóstico. La mediana de edad al entrar en CPRCm fue de 76 años (rango 67-86) y la mediana de PSA fue de 33.4 ng/ml.
Tras el switch el 41.2% de los pacientes mostró respuesta bioquímica con una mediana de tiempo al nadir de 3.1 meses. La duración mediana de la respuesta fue de 5.2 meses (rango 1.3-24). La mediana de supervivencia libre de progresión total (SLP2) desde el inicio de abiraterona hasta el fallo del switch fue de 26,1 meses.
Se identificó una correlación significativa entre un menor nivel de PSA al diagnóstico inicial (p=0.042) y una mayor probabilidad de respuesta al switch, con un valor de corte de 35 ng/ml como predictor sólido (OR: 4.2; p=0.042). Los pacientes con ISUP 2-3 presentaron respuestas más duraderas frente a ISUP 4-5 (6.4 vs 4.1 meses), con tendencia a la significación (p=0.08). No se halló relación entre la respuesta previa a abiraterona+prednisona y el éxito del switch. Tras la progresión final, el 47.1% inició quimioterapia. La mortalidad global durante el seguimiento fue del 41.2%.
Conclusiones: El switch a dexametasona es una opción válida y de bajo coste que logra respuesta en el 40% de los pacientes con CPRCm en nuestra serie. Los pacientes con menor carga de enfermedad (menor PSA al diagnóstico e ISUP intermedio) parecen beneficiarse más de esta estrategia, que permite prolongar el tiempo libre de quimioterapia.