Póster P-219 — Perfil de seguridad y espectro de toxicidad de los nuevos antiandrógenos en el cáncer de próstata metastásico sensible a hormonas
Resumen
INTRODUCCIÓN: la incidencia del cáncer de próstata avanzado es cada vez mayor.
Gracias a las pruebas de nueva generación de diagnóstico precoz, ha provocado un
aumento potencial en el tratamiento con antiandrógenos de CaPHS metastásico
OBJETIVOS: evaluar la seguridad farmacológica y la tasa de toxicidad asociada a ARPi
en pacientes con CaPHSm en nuestra serie.
MATERIALES Y MÉTODOS: estudio retrospectivo de 182 pacientes con CaPHSm,
diagnosticados en los últimos 5 años. Todos los pacientes fueron tratados con
antiandrógenos de nueva generación (Abiraterona, Enzalutamida y Apalutamida). Se
realizó un estudio observacional descriptivo y un análisis de supervivencia. Se utilizó el
paquete estadístico SPSS21.
RESULTADOS: la mediana de edad fue de 72 años; la mediana de seguimiento fue de
17 meses. El 51,4% recibieron Apalutamida, el 31,8% Enzalutamida y el 16,8%
Abiraterona. El 93% presentaban ECOG<2 inicialmente. El 39,7% presentaron algún
efecto adverso.
| Tratamiento | Hipertensión | Astenia | Hepatotoxicidad | Neurológico | Rash cutáneo |
| Abiraterona | 3,2% | 0% | 16,7% | 0% | 0% |
| Enzalutamida | 3,5% | 21% | 3,5% | 8,8% | 0% |
| Apalutamida | 8,5% | 5,3% | 10,6% | 0% | 16% |
En pacientes con alteraciones hepáticas, 80% de los tratados con abiraterona presentan
CTCAE>3 frente a 30% de los tratados con apalutamida. De los pacientes que presentan
astenia por enzalutamida, sólo 8,3% presentan CTCAE>3, en cambio, los pacientes con
alteraciones neurológicas, el 80% han tenido que modificar el tratamiento.
Sólo 1/3 de los pacientes modificaron el tratamiento por RASH cutáneo (apalutamida).
Discontinuación del tratamiento en 25,8% de pacientes que reciben abiraterona, 16%
apalutamida y 12,3% enzalutamida. Adjuntamos análisis de supervivencia en curva de
Kaplan-Meier hasta modificación de tratamiento.
CONCLUSIONES: los antiandrógenos de nueva generación son seguros y
presenta efectos secundarios identificables y tratables que se pueden
solucionar en la mayoría de los casos, lo que provoca un impacto positivo
en el curso de la enfermedad.