C-7 Presentación: Comunicación oral

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
La Urología cubana: perspectiva histórica
Marlene Fernández Arias
Universidad de Ciencias Médicas de la Habana

INTRODUCCIÓN: Los orígenes de la Urología en Cuba, se remontan a la segunda mitad del siglo XIX, cuando el clima de inestabilidad política, propició los estudios de Medicina en universidades españolas y de especialización principalmente en París, de jóvenes pertenecientes, mayoritariamente, a familias acaudaladas.

MATERIAL Y MÉTODOS: Se consultaron las biografías de figuras cimeras y sus expedientes en el Archivo de la Universidad de La Habana, publicaciones sobre historia de la urología cubana y española.

RESULTADOS: Importantes cirujanos cubanos, de regreso de sus centros formadores, realizaron las primeras intervenciones complejas de vías urinarias, destacándose Casimiro J. Sáez García. A finales de siglo, cuando la Urología en Europa se encuentra en franco desarrollo, se deben los principales progresos de la especialidad a Pedro Albarrán Domínguez. Su formación médica en España y urológica en el Hospital Necker, de la mano de su hermano Joaquín, le permitieron introducir procederes quirúrgicos novedosos, en el primer servicio de enfermedades de las vías urinarias que fundó, y ser delegado al I Congreso Internacional de Urología. Los urólogos cubanos, formaron parte de la red de visitantes Iberoamericanos que perfeccionaron estudios con Albarrán en Necker, y en años posteriores con sus discípulos, perteneciendo a diversas sociedades internacionales. Los que regresaron, fundaron nuevos servicios en la capital y fomentaron la formación de especialistas, que perfeccionarían estudios en Europa y Norteamérica. Este desarrollo permitió el logro de dos hitos: la creación de la Cátedra de Vías Urinarias en 1924 y la fundación de la Sociedad Cubana de Urología en 1940, ambos vinculados a la figura de Luis Felipe Rodríguez Molina. 

CONCLUSIONES: La génesis y el desarrollo inicial de la Urología en Cuba estuvo vinculada a la formación de sus principales figuras en los centros europeos, principalmente en el Hospital Necker. Los cirujanos fueron pioneros en la realización de intervenciones quirúrgicas de las vías urinarias a mediados del siglo XIX. Pedro Albarrán Domínguez, fue fundador de la urología cubana y su máximo impulsor hasta comienzos del siglo XX.  La creación de la Cátedra fomentó la formación ascendente de urólogos que continuaron el flujo formativo en el extranjero, congregados en la Sociedad.