V-154 Presentación: Vídeo

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
Manejo del angiomiolipoma renal gigante.
Expósito Ibáñez, E.1; Domínguez Esteban, M.1; Pedraja Vidal, J.2; Campos Juanatey, F.1; Calapaqui Terán, AK.3; García Formoso, N.1; Sánchez Gil, M.1; García Herrero, J.1; Azcárraga Aranegui, G.1; Latatu Córdoba, MA.1; Ballestero Diego, R.1; Ramos Barseló, E.1; Fernández Guzmán, E.1; Varea Malo, R.1; Velilla Díez, G.1; Gutiérrez Baños, JL.1
1Servicio de Urología, Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander, España. 2Ms Responsable Innovación Hospital Virtual Valdecilla 3Servicio de Anatomía Patológica, Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander, España.

Introducción

El angiomiolipoma es una entidad renal benigna compuesta por vasos sanguíneos dismórficos, músculo liso y tejido adiposo. La mayoría son esporádicos, en un 80% de los casos; mientras que en el 20% restante, se asocian con enfermedades como la esclerosis tuberosa. Nos referimos a angiomiolipomas renales gigantes cuando miden más de 10 cm. La falta de ensayos prospectivos en este campo y un número limitado de grandes series de casos retrospectivos, ha creado dificultades para los urólogos a la hora de elegir el mejor enfoque para sus pacientes. El tamaño de estos tumores condiciona realizar un tratamiento activo debido al elevado riesgo de hemorragia. Por su naturaleza benigna, se prefieren los tratamientos médicos o los quirúrgicos que preserven el riñón.

Objetivo

Demostrar las diferentes opciones de tratamiento existentes para los angiomiolipomas renales gigantes a través de varios casos tratados en nuestro centro.

Métodos

El primer caso se trata de una mujer de 48 años que acude a Urgencias de nuestro hospital por un cuadro de síncope y dolor abdominal, siendo diagnosticada de un voluminoso angiomiolipoma de 24,5 cm. Por el tamaño del tumor y las preferencias de los cirujanos, se llevó a cabo exitosamente una nefrectomía parcial abierta.

El segundo caso es una mujer de 73 años que fue remitida desde Atención Primaria a la consulta de Urología funcional por clínica de incontinencia urinaria. Las pruebas de imagen demostraron un angiomiolipoma de 13,5 cm. Teniendo en cuenta las características de la lesión y de la paciente, se decidió realizar una extirpación quirúrgica por vía robótica. Lo particular de esta cirugía fue la asistencia con un modelo 3D que fue capaz de demostrar una buena correlación con los hallazgos intraoperatorios.

Por último, proporcionamos una revisión actualizada del manejo médico de los angiomiolipomas renales tanto esporádicos como asociados a esclerosis tuberosa.

Resultados

Describimos los pasos quirúrgicos tanto en vía abierta como robótica así como peculiaridades respecto a las técnicas de disección y sutura. Además, se realiza un repaso de la última evidencia científica sobre el tratamiento médico de estas lesiones.

Conclusiones

El tratamiento quirúrgico es un método efectivo para la extirpación de angiomiolipoma renales gigantes. Sin embargo, la naturaleza bilateral y multifocal que presentan cuando se asocian a esclerosis tuberosa, obliga a plantear otras opciones de tratamiento médico. Una de estas opciones es el uso de inhibidores de la vía mTOR como Everolimus. La cuestión es si estos tratamientos podrían ser efectivos en un futuro en el tratamiento de angiomiolipomas renales esporádicos.