V-164 Presentación: Vídeo

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
Cirugía intrarrenal combinada (ECIRS) para tratamiento de litiasis y extracción de catéter doble J calcificado
Mata Alcaraz, M.; Laso García, I.; Duque Ruiz, G.; López Pérez, E.; Sánchez González, Á; Arias Fúnez, F.; Hevia Palacios, M.; Mínguez Ojeda, C.; Tagalos Muñoz, A.C.; Burgos Revilla, F.J.
Hospital Universitario Ramón y Cajal

Introducción: El tratamiento de la urolitiasis ha evolucionado enormemente con los avances tecnológicos en el material endoscópico y la miniaturización de los instrumentos de cirugía percutánea. Sin embargo, todavía existen casos complejos que pueden suponer un reto para el urólogo. Presentamos un caso de catéter doble J calcificado asociado a una litiasis ureteral.

Materiales y métodos: Se trata de un paciente varón de 45 años con antecedente de Enfermedad de Parkinson, hiperactividad del detrusor en la fase de llenado e hipoactividad durante el vaciado, tratado con Botox intravesical y cateterismo limpio intermitente (CLI). El paciente requirió colocación de un catéter doble J urgente por uropatía obstructiva litiásica.

El primer intento de ureteroscopia resulta fallido por calcificación del catéter, por lo que se fragmenta el mismo y se extrae su porción distal. Se coloca un nuevo catéter doble J y se inicia antibioterapia por urocultivo prequirúrgico positivo. El TC de planificación muestra una litiasis de gran tamaño que envuelve el extremo proximal del catéter doble J y una litiasis ureteral proximal.

Dado el fracaso previo del abordaje exclusivamente retrógrado, se propone cirugía endoscópica intrarrenal combinada (ECIRS). El paciente se coloca en posición de Galdákano (o Valdivia modificada). Mediante ureteroscopia flexible se lleva a cabo láser fragmentación de la litiasis ureteral. Posteriormente se realiza la punción percutánea renal ecoguiada y se completa la dilatación bajo visión directa, evitando así el uso de fluoroscopia. Tras la fragmentación combinada de la litiasis adherida al catéter doble J, se extrae el extremo remanente del catéter a través del acceso percutáneo. Se coloca un nuevo catéter doble J 6/28 y una nefrostomía percutánea 18Fr.

Resultados: la nefrostomía se cierra en el 1º día postoperatorio y se retira 24h después. En el tercer día postoperatorio se reinician los cateterismos limpios intermitentes. El paciente es dado de alta el 4º día postoperatorio.

En el seguimiento el paciente no ha presentado nuevos episodios de cólico renoureteral, mantiene una función renal normal y no han aprecido nuevas litiasis en la ecografía de control.

Conclusiones: La ECIRS es factible, segura y útil en el tratamiento de la urolitiasis compleja.