V-127 Presentación: Vídeo

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
Reparación de fístula uretro-vaginal recidivada: un desafío terapéutico
Egea Sancho, C; López López, Ai; Nakdali Kassab, B.; Gómez Garberí, M.; Muñoz Montoya, M.; Valle Luna, V.; Sarrió Sanz, P; Pacheco Bru, J.J.; Ortiz Gorráiz, M.A.
Hospital Universitario San Juan de Alicante

Palabras clave: fístula uretro-vaginal, incontinencia urinaria, técnica de Martius.

INTRODUCCIÓN:

Las fístulas uretrovaginales son una entidad poco frecuente en nuestro medio. En Europa este tipo de fístulas se producen, habitualmente, como consecuencia de cirugías previas sobre la pared anterior vaginal como diverticulectomías, bandas suburetrales o colporrafias; también como un posible efecto deletéreo de la radioterapia.

En este vídeo se muestra una alternativa quirúrgica para la corrección de una fístula uretro-vaginal multirrecidivada.

PACIENTE Y MÉTODOS:

Se presenta el caso de una mujer de 42 años con antecedentes quirúrgicos de cesárea y diverticulectomía uretral en 2015. En 2017, durante el parto vaginal de su segundo hijo, se produjo una lesión uretral completa la cual se reparó quirúrgicamente in situ. Posteriormente se objetivó la formación de una fístula uretro-vaginal.

Tras cuatro intervenciones de reconstrucción uretral por medio de fistulorrafia y uretroplastia, la exploración física muestra una fuga urinaria continua. Se realiza exploración bajo anestesia confirmando la presencia de solución de continuidad de 2cm en la pared uretral anterior. La cistoscopia muestra trígono y meatos uretrales indemnes. La ecografía descarta hidronefrosis.

RESULTADOS:

Por vía transvaginal, se realiza uretroplastia mediante colgajo pediculado de pared vaginal, interposición de grasa de labio derecho según técnica de Martius y colocación de sling autólogo de fascia de rectos anteriores por vía transobturadora y de localización subcervical.

Posteriormente, se mantiene el sondaje vesical durante 3 semanas. En la cistouretrografía de control se observa posible fuga uretro-vaginal a nivel de cuello vesical que obliga a prolongar sondaje vesical durante 3 semanas.

A los 9 meses de la intervención, la paciente presenta continencia completa en reposo, entre 5-6 micciones voluntarias de 200 a 300 ml e incontinencia urinaria de esfuerzo que maneja con salva slip.

CONCLUSIONES:

La uretroplastia mediante colgajo vaginal e interposición de colgajo de grasa de labio según la técnica de Martius y posterior colocación de sling autólogo de fascia de rectos anteriores puede ser una alternativa quirúrgica en el tratamiento de las fístulas uretro-vaginales complejas.