V-175 Presentación: Vídeo

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
Orquiectomía y hernioplastia inguinal laparoscópica
Macía Díaz, Manuel; Morante Perea, Ana; Hernández Cañas, Virginia; Sánchez Rosendo, Laura; Gonzalo Balbás, Álvaro; Quintana Arencibia, Lara; Llorente Abarca, Carlos
Hospital Universitario Fundación Alcorcón

La criptorquidia es una de las malformaciones congénitas más frecuentes. La mayoría suelen resolverse espontáneamente en el primer año de vida. Cuando el testículo, pasada la adolescencia, no ha descendido o no se ha fijado quirúrgicamente, la orquiectomía es el tratamiento de elección dado el riesgo de neoplasia.

Los defectos del canal inguinal son alteraciones anatómicas muy frecuentes. En ciertos casos, ambas patologías se presentan en un mismo paciente permitiéndonos solucionar ambos problemas en un mismo acto quirúrgico.

La hernioplastia inguinal laparoscópica es una técnica de reparación de la pared abdominal realizada habitualmente por cirujanos generales y en el caso a presentar supone un abordaje idóneo.

Accedemos a la cavidad peritoneal con la disposición de trocares habitual de una prostatectomía radical laparoscópica. Localizamos el testículo en su entrada al orificio inguinal profundo. Lo disecamos de sus adherencias al peritoneo, disecamos los elementos del cordón espermático, los ligamos y finalizamos la orquiectomía.

Dado el abordaje transperitoneal, se decide realizar la hernioplastia inguinal laparoscópica transabdominal preperitoneal (TAPP). Abrimos el peritoneo y disecamos el espacio preperitoneal hasta localizar el pubis y ligamento de Cooper. Reducimos el contenido del saco herniario. Fijamos la malla de polipropileno al ligamento de Cooper y la extendemos sobre el defecto inguinal. Cerramos el peritoneo con una sutura continua barbada monofilamento reabsorbible del 3/0.