P-42 Presentación: Póster virtual

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
Valor oncológico de la histología No convencional del Cáncer de Próstata en la enfermedad localizada tratada con Prostatectomía Radical robótica
Marugán Álvarez, M.J; Gómez Rivas, J; De La Parra Sánchez, I.; Gutiérrez Hidalgo, B.; Infante Hernández, S.; Ibáñez Vázquez, L.; Arévalo Ruales, R.; Mata Déniz, P.; González-Santander Hernández, C.; Hernández Terán, A.; Galante Romo, M.I.; Redondo González, E.; Saiz-Pardo Sanz, M.; Moreno Sierra, J.
Hospital Universitario Clínico San Carlos

Introducción

La principal variante histológica en el cáncer de próstata es el adenocarcinoma acinar (ADC), pero existen otras variantes como el carcinoma intraductal (CID) y el patrón cribiforme (PC) que se han asociado a un peor pronóstico en cuanto a recidiva bioquímica (RB), progresión local (PL) y a distancia (PD).

En este estudio comparamos la evolución tras la realización de prostatectomía radical (PR) en aquellos pacientes clasificados como alto riesgo en cuanto a Gleason y PSA con respecto a aquellos en los que las variantes anatomopatológicas son consideradas de peor pronóstico.

Materiales y métodos

Se han recogido datos de pacientes sometidos a PR en nuestro hospital durante el periodo 2016-2023 y se han revisado los informes de anatomía patológica para clasificar ambos grupos. Se han comparado usando T de Student, Prueba de Mann-Whitney y test de chi-cuadrado en función del tipo de variable.

Resultados

Se han incluido 219 pacientes en el grupo de alto riesgo y 216 pacientes en el grupo de variantes no ADC. La media de edad en los primeros (62) es menor que en el segundo grupo (68) siendo las diferencias estadísticamente significativas.

No se han encontrado diferencias estadísticamente significativas en cuanto a RB (17,6% vs 12,2%), con una media 21 meses hasta la recidiva en el primer grupo y de 24 meses en el segundo. El porcentaje de radioterapia de rescate es mayor en el primer grupo encontrando diferencias significativas (13,7% vs 5,6%)

No existen diferencias en cuanto a PL (2,3% vs 1,6%) ni PD de la enfermedad (1,9% vs 2,5%).  Encontramos diferencias estadísticamente significativas en la supervivencia global, objetivando un 10% (57) de muertes en el primer grupo y 1,6% (2) en el segundo.

Conclusiones

Con estos datos podemos apoyar la opción de considerar las variantes anatomopatológicas no ADC como son el CID y el PC como variantes de alto riesgo de cáncer de próstata en cuanto a RB, PL y PD. Sin embargo, por si solas no tienen un impacto en la supervivencia, quizás la suma de factores de mal pronóstico pueda ayudarnos en la toma decisiones durante el seguimiento