P-253 Presentación: Póster virtual

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
Cáncer de Próstata oligometastásico. Nuevas técnicas de Imagen suponen nuevos diagnósticos.
Garrido Carrato, P.; Bianchini Hernández, G.F.; Carballo Da Silva, J.; Arroyo Camuñas, I.; Sánchez Ventura, J.; De Palacio Fraguas, A.; Sevillano Sánchez, M.; Conde Caturla, P.; Estévez Sánchez, D.; Martínez Holguín, E.; Portilla Eastmond, M.A.; López López, E.; Quijano Barroso, P.; Martínez Benito, M.; Paños Fagundo, E.V.
Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla

INTRODUCCIÓN

El concepto de oligometástasis hace referencia a un diagnóstico primario que restringe su manifestación a menos de cinco metástasis. Este fenómeno es un estadio intermedio entre la patología localizada y la ampliamente diseminada, caracterizado por una capacidad metastásica limitada y un comportamiento menos agresivo. Su detección es común gracias a los avances logrados en las pruebas de imagen como alternativas a las pruebas estándar dada su superior sensibilidad y especificidad. Sin embargo, ¿debería negársele al paciente un tratamiento local radical en base a lesiones a distancia diagnosticadas únicamente por estas nuevas técnicas de imagen?

MATERIALES Y MÉTODOS

Varón de 69 años hipertenso y exfumador. En seguimiento por elevación de PSA 10,4 ng/dl y tacto rectal no sospechoso. Se realiza biopsia transrectal de próstata con los siguientes resultados anatomopatológicos: adenocarcinoma acinar de próstata Gleason 8(4+4) ISUP 4 con patrón cribiforme. Se solicita TAC y Gammagrafía ósea donde se observa una lesión dudosa a nivel del 9º arco costal posterior izquierdo.

RESULTADOS

Tras presentar caso en el comité de tumores urológicos se amplía estudio con PET-TAC colina dándose por negativa la lesión costal y evidenciando un ganglio pararrectal derecho de 11 mm sugestivo de malignidad. Tras biopsia de adenopatía se confirma origen prostático de la misma. Según las guías clínicas dicha localización es considerada como metastásica catalogándose como un Adenocarcinoma de próstata M1a, suponiendo no solo un cambio en el diagnóstico inicial si no también en el enfoque terapéutico del paciente.

CONCLUSIONES

Se desconoce el beneficio clínico de la detección precoz de metástasis. No está claro cuál debería ser el manejo de los pacientes con metástasis diagnosticadas exclusivamente a través de estas nuevas técnicas de imagen, si serían candidatos a tratamiento local agresivo y terapias dirigidas a las metástasis, o deberían recibir exclusivamente un tratamiento sistémico análogamente a los pacientes diagnosticados de metástasis a través de pruebas de imagen convencionales. Estos pacientes demandan un enfoque estratégico diferenciado y muchas veces suponen un desafío clínico siendo imprescindible un abordaje multidisciplinar y una atención individualizada del paciente.