P-84 Presentación: Póster virtual

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
Adenomectomía mínimamente invasiva extraperitoneal (AMIE): ¿qué papel desempeña?
Arribas Terradillos, S.; García Barreras, S.; López Curtis, D.A.; Sanz Mayayo, E.; Fernández Conejo, G.; Rodríguez-Patrón Rodríguez, R.; Fraile Poblador, A.; Del Olmo Durán, P.; Burgos Revilla, F.J.
Hospital Universitario Ramón y Cajal

Introducción y objetivos

La enucleación prostática con láser de holmio es el gold standard para tratar la HBP. Sin embargo, en glándulas >100 g todavía se realiza adenomectomía abierta. La adenomectomía extraperitoneal laparoscópica ó robótica es una opción mínimamente invasiva para estos casos. Nuestro objetivo es evaluar los resultados de esta técnica tras la cirugía y tras 2 años de seguimiento.

Materiales y métodos

Estudio descriptivo de 56 pacientes intervenidos de AMIE en nuestro centro hasta enero de 2023. Se indica en próstatas >90 g en pacientes sin sonda vesical ni cálculos intravesicales. Se recogieron variables demográficas y clínicas como edad, volumen prostático, flujo máximo (Qmax) y hemoglobina (Hb) pre y posquirúrgicas; variables intraoperatorias (tiempo quirúrgico y sangrado) y variables postoperatorias (tiempo de hospitalización, necesidad de transfusión y complicaciones). Los resultados funcionales se evaluaron mediante cuestionarios pre y posquirúrgicos en cada visita: IPSS, IIEF-5, MSHQ e ICIQ-SF.

Resultados

La edad media fue 68,21 (DE±8,4) años. La mediana del volumen prostático fue de 131 cc (RIC 92-143). El tiempo quirúrgico medio fue de 109 (DE±24,4) minutos, con sangrado intraoperatorio medio de 228,21 cc (DE±144,3). El 35,7% y el 33,9% estuvieron hospitalizados durante 2 y 3 días respectivamente. La Hb media prequirúrgica fue de 15 (DE±1,1) y la posquirúrgica de 12,6 (DE±1,27). Ningún paciente requirió trasfusión. Hubo mejoría del Qmax en todos ellos, con un Qmax medio prequirúrgico de 8,6 (DE±3,79) y postoperatorio de 20,8 (DE±6,25). El 27,2% sufrió alguna complicación, siendo la hematuria persistente la más frecuente (12,7%). Hubo dos complicaciones mayores: 1 sepsis urinaria y 1 fístula urinaria. Hubo una marcada mejoría en la puntuación media del IPSS (precirugía 23,37; postcirugía 5,26), así como un empeoramiento en el MSHQ (media precirugía 5,95; postcirugía 4,5), sin cambios notables en el ICIQ-SF y IIEF-5. A los dos años de seguimiento los resultados funcionales se mantienen sin cambios.

Conclusiones

La AMIE es una alternativa eficaz a las técnicas endoscópicas en próstatas grandes, con escasas complicaciones graves y mejoría de los síntomas miccionales mantenida en el tiempo.