V-4 Presentación: vídeo

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
Tratamiento de la Incontinencia Urinaria de esfuerzo mediante colocación de esfínter urinario femenino laparoscópico
Hevia Feliu, A.; Sánchez Gallego, M.D.; Moscatiello, P.; Gómez González, B.; Rubia Escribano, A.; Sánchez Molina, S.; De la Morena, JM
Hospital Universitario Infanta Sofía

INTRODUCCIÓN

La incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) refractaria a intervenciones quirúrgicas encuentra en el esfínter urinario artificial femenino una opción efectiva. La técnica laparoscópica mínimamente invasiva destaca por su seguridad y mínimos riesgos.

MATERIAL Y MÉTODOS

Mujer de 44 años con IUE refractaria a pesar de colocación de sling suburetral en 09/21.

Mediante la exploración física se confirma la IUE a chorro, uretra fija y se descarta la extrusión de la malla. Aportó un Pad test 24h de 800g. Se complementó este análisis una ecografía de suelo pélvico que confirmó el correcto posicionamiento del sling y una cistoscopia que descartó la extrusión intravesical. La videourodinamia fue crucial para confirmar el diagnóstico de déficit esfinteriano intrínseco (DEI), evidenciando embudización del cuello vesical y punto de presión de fuga abdominal<60 cm H2O. Tras plantear opciones terapéuticas, se decide implante de un esfínter urinario artificial (EUA AMS 800) laparoscópico.

Abordaje vesico vaginal posterior con visualización directa del cuello vesical.

Durante la intervención se realiza disección del espacio vesicovaginal hasta trígono y apertura de los espacios latero-vesicales hasta identificar la fascia endopélvica; posteriormente se conecta el espacio retrovesical con el laterovesical mediante disección roma sin producirse lesión vesical ni vaginal.

A continuación, se realiza disección del espacio vesical anterior, implante de un manguito de 6,5 cm y el reservorio. Por una incisión suprapúbica derecha se externalizan las conexiones y se crea un túnel subcutáneo hasta el labio mayor, donde se coloca la bomba de activación. No hubo complicaciones intraoperatorias.

RESULTADOS

Tras la intervención, la paciente fue dada de alta a las 24 horas con sonda vesical y se retiró al quinto día. Se activó el esfínter en la sexta semana. Tras 9 meses de seguimiento, se observó una mejoría significativa en la calidad de vida de la paciente (PGI-I: 1), con continencia completa, con buena dinámica miccional y sin residuo postmiccional.

CONCLUSIÓN

El esfínter urinario artificial se presenta como alternativa terapéutica efectiva en casos de IUE refractaria a tratamientos quirúrgicos previos, especialmente en pacientes con DEI. El enfoque laparoscópico ofrece ventajas significativas en términos de seguridad, morbilidad reducida y una recuperación postoperatoria más rápida.