C-14 Presentación: comunicación oral

RESUMEN DE COMUNICACIÓN
VALORACIÓN DE LA EFECTIVIDAD DEL TRATAMIENTO CON CICLOSPORINA EN PACIENTES CON SÍNDROME DE DOLOR VESICAL/CISTITIS INTERSTICIAL. EXPERIENCIA EN NUESTRO CENTRO.
Cuadrench Solórzano, S.; De Verdonces Román, L.; Centeno Álvarez, C.; Vicente Palacio, E.; Zegrí de Olivar, M.E.; Azuara Invernon, P.; Gavaldà Guillen, A.; Pla Terradellas, C.; Ferran Carpintero, A.; Mayordomo Ferrer, O.; Capdevila Gonzalo, M.; Domínguez García, A.; Muñoz Rodríguez, J.; Gonzalez Sala, J.l.; Hannaoui Hadi, N.; Abad Garín, C.
Hospital Universitario Parc Taulí

Introducción
La ciclosporina es un inmunosupresor ampliamente utilizado en el trasplante de órganos. Su uso en el manejo del síndrome de dolor vesical (SDV) viene avalado por la misma evidencia que otros fármacos orales. Es una alternativa terapéutica a considerar.

Material y métodos
Estudio descriptivo retrospectivo de una serie de 22 pacientes consecutivos afectos de SDV/cistitis intersticial (CI) en nuestro centro, que recibieron tratamiento con ciclosporina. Analizamos las características demográficas y la respuesta al tratamiento.

Resultados
De la serie, 19 de los pacientes eran mujeres (86.36%), con una mediana de edad de 73.63 años (65.83-79.75). En el 100% de los pacientes se realizó una cistoscopia y 18 (81.82%) presentaron lesiones de Hunner.

En el 86.36% de los casos se realizó una prueba de respuesta a corticoides orales. El 52.63% de los pacientes presentó mejoría clínica tras este tratamiento.

El 68.18% de los pacientes refirió mejoría clínica tras ciclosporina. La dosis mediana utilizada fue de 75mg (75-150).

El 66.67% de los pacientes que no respondió previamente a corticoides orales tampoco lo hizo a ciclosporina. El 90% de aquellos con respuesta positiva a corticoides mejoraron con ciclosporina. Estas diferencias son estadísticamente significativas.

En nuestro centro a todos los pacientes con lesión de Hunner en cistoscopia, se les ofrece tratamiento quirúrgico mediante RTU. En el estudio fueron 18 pacientes, 4 de ellos rechazaron la cirugía al estar asintomáticos tras ciclosporina y una de las pacientes fue desestimada por comorbilidades asociadas. Realizamos RTU a los 13 restantes, 9 de ellos fueron sometidos a cirugía a pesar de referir mejoría clínica tras ciclosporina, mientras que 4 no habían presentado mejoría tras tratamientos previos.

Conclusiones
Según nuestra experiencia, la ciclosporina es un tratamiento efectivo en el manejo de los pacientes con SDV/CI. Dado que requiere monitorización estrecha y no está exenta de efectos secundarios, debemos definir qué perfil de pacientes puede beneficiarse de su uso. Creemos que la respuesta positiva a la prueba con corticoides orales predice la buena respuesta a ciclosporina. Los datos analizados sugieren que en algunos casos este tratamiento puede evitar la cirugía, aunque son necesarios más estudios para confirmar esta hipótesis.